Joana Maldonado y Diana García · 2 de septiembre de 2026
Desde el 2022, Lourdes camina por las calles de Cancún en busca de su hermano Pedro Javier Torres Bazán, desaparecido el 31 de marzo de 2022 en la zona hotelera de Cancún en donde según relata, él vendía artesanías. En ese peregrinar, otro de sus hermanos fue asesinado, pero ni eso la ha hecho detener su lucha, por el contrario exhibe irregularidades en la investigación por parte de la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo (FGEQROO).
La última ubicación de Pedro fue en el kilómetro 8.5 de la zona hotelera en donde se encuentra una plaza comercial y donde se desempeñaba como comerciante. Lourdes acusa que el sitio cuenta con múltiples cámaras de seguridad, pero desde el inicio de su denuncia por desaparición, hubo omisiones.

Han pasado casi cuatro años y medio, y Lourdes mantiene firme su búsqueda pese a que acusó se ha incumplido con el protocolo homologado de búsqueda, dado que la autoridad nunca entrevistó a las personas relacionadas con el caso o que podrían haber aportado información como su jefe o compañeros de trabajo.
La primera irregularidad llegó con la ausencia de su hermano. No se les permitió presentar su denuncia sino hasta después de 72 horas de su desaparición. Su hermano, aclara, es un ser humano con derechos garantizados en las leyes y que debe ser buscado con exhaustividad, prontitud y protocolos.
“No ha sido buscado como tal, Pedro Javier Torres Bazán necesita ser visualizado”, exclama.

En su pronunciamiento, aseguró que el 27 de agosto se presentó a una diligencia con la Fiscalía Especializada en Homicidios para analizar la carpeta de investigación que se abrió por la muerte de su otro hermano, Jorge, quien fue ultimado junto con su pareja el 8 de enero de 2023 en la carretera Mérida-Cancún.
Sostuvo que el crimen de Jorge está posiblemente relacionado con la búsqueda de Pedro y que después de la diligencia recibió amenazas, realizadas presuntamente desde el interior del Centro de Reinserción Social de Cancún, aunque en su declaración no acusa a alguna persona en específico.
Checa esta información: Feminicidio en Cancún: Yorley, de 15 años, es asesinada en su casa
“Alguien de los que estuvieron ahí, filtró esa información que pone en riesgo mi persona, la seguridad de mi familia (…) lo que yo busco es encontrar a Pedro Javier Torres Bazán”, narra Lourdes.

En medio de lágrimas, la mujer pidió que incluso si Pedro ya no contara con vida, le digan en dónde se encuentran sus restos porque sus padres lo esperan.
“La raíz de las desapariciones también es culpa del Estado, porque no tiene programas de política pública, de política criminal, que ataquen de raíz el narcomenudeo, las adicciones, la trata de personas”, agrega.
“El Estado está en deuda conmigo porque no hay quien supervise y regule a los servidores públicos porque necesitamos búsqueda en vida desde el primer momento”, demanda.
Podría interesarte: Escapa agresor de niño por negligencia e indolencia en Quintana Roo

En su lucha, Lourdes ha logrado que la FGEQROO ofreciera una recompensa de 100 mil pesos para quien aporte información efectiva y fidedigna que permita dar con el paradero de Pedro.
Lourdes Torres Bazán, es integrante del Colectivo “Verdad, Memoria y Justicia” que este fin de semana reportó que de las 170 carpetas de investigación por desaparición en Quintana Roo, solo se ha logrado localizar a nueve personas, todas sin vida.
“Estoy aquí por necesidad, porque busco a mi hermano y veo como mis padres cada día se consumen porque la Fiscalía carece de humanidad”, indica la mujer.

En Chetumal, Everardo Enrique Hernández Manzanilla, de 23 años, fue localizado con vida la noche del lunes 31 de agosto tras estar privado de su libertad tres días. La Fiscalía General del Estado de Quintana Roo confirmó su hallazgo al actualizar su ficha de búsqueda con el estatus de localizado. El joven era el último de tres amigos, quienes fueron interceptados en el mismo suceso; los otros dos muchachos fueron hallados con vida la madrugada del domingo 30 de agosto. El rapto ocurrió un día a ntes, el sábado 29 de agosto, mientras las tres víctimas se desplazaban en dos vehículos particulares —un automóvil negro y un Ford Fiesta blanco—. En ese trayecto, personas armadas les interceptaron el paso y los metieron a la fuerza en una camioneta blanca. Según los primeros informes, Everardo habría sido liberado por sus captores en un camino de terracería de la capital de la entidad.
Para leer: Consejo de Seguridad aprueba acuerdos para fortalecer policías estatales y búsqueda de desaparecidos
A pesar de la localización de los tres involucrados, las autoridades no han precisado el estado de salud en el que fueron encontrados ni las posibles causas que motivaron la privación ilegal de la libertad. Asimismo, hasta el momento no se registran personas detenidas ni sospechosos aprehendidos en relación con estos hechos.