Carlos Díaz-Barriga · 30 de abril de 2026
“¡Con Rocha hasta donde tope!” Vienen a la mente aquellas cartulinas que portaban unos sujetos sombrerudos y armados, que los presentes vimos en El Rosario, Sinaloa… dispersos en aquel mitin durante las giras de despedida en los últimos 100 días de la presidencia de López Obrador. Quién sabe si Claudia Sheinbaum lo notó. Pero estaba ahí. Fue una semana antes de entregar el gobierno y dos meses después de que Ismael ‘el Mayo’ Zambada había sido sustraido en Culiacán por Joaquín Guzmán López -hijo del Chapo Guzmán– para ser cruzado al aeropuerto de Santa Ana, en Nuevo México y entregado a los güeros. El gobernador Ruben Rocha Moya era el anfitrión. Ya se sospechaba que iba a pasar entonces, lo que está pasando hoy. Llevaba 2 años y cacho de gobierno; en ese acto le garantizaron que cumpliría el resto de su mandato.
Hoy le falta un año y medio. Eterno. Por lo menos inalcanzable. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos -vía el tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York- presentó ayer su caso, junto con el de otros funcionarios: “se les acusa de haberse asociado con el Cartel de Sinaloa para distribuir cantidades masivas de narcóticos a Estados Unidos”.¡Mole doña María! Piden su detención y extradición. La reacción de Rocha en X no es una amenaza entre líneas… es frontal: “Este ataque no es únicamente a mi persona; sino al movimiento de la Cuarta Transformación, a sus emblemáticos liderazgos…”. ¿Me entiendes Méndez? ¿Te explico Federico? Bolas, don Cuco.
La mañanera de hoy será uno de esos ‘volados’ que tira el otro: ‘si sale sol, gano… si sale águila, pierdes’. La moneda está en el aire. La Presidenta le planta cara al tema en cuanto se para en ante el podio. Debe haber dormido poco y mal. Su rostro lo denota. Sólo tiene un invitado al frente… al frente de todos. Es Mario Delgado. Paradójicamente. Secretario de Educación, sin fuero. Era el dirigente de Morena cuando aquella elección de 2021 que ganó Rocha, con señalamientos de secuestros e intimidación a decenas de operadores electorales por parte del civiles armados, presuntamente vinculados al cartel de Sinaloa. Y con presumible financiamiento vinculado a Sergio Carmona ‘el rey del huachicol’, asesinado en San Pedro Garza Garcia, Nuevo León… 21 días después de que tomó posesión Rocha.
La mandataria saluda la presencia de docena y media de pequeñas y pequeños, presentes por el Día de la Niñez, en la gravísima conferencia. Les promete a ellos/as sorpresa al final. A nosotros, naranjas dulces. Por lo pronto, ‘a lo que te truje’. Es, como varias otras, su mañanera más difícil. Cada una supera a la otra. Lee comunicado de la Fiscalía General de la República. La fiscal Ernestina Godoy, ausente. “Como Presidenta de la República, mi posición ante estos hechos es verdad, justicia y defensa de la soberanía… si la FGR recibe pruebas irrefutables, que proceda conforme a nuestra legislación”. Si no, pus no. “Bajo ningún motivo vamos a permitir la intromisión o injerencia de un gobierno extranjero”.
Mario Delgado pasa al pizarrón. Va sobre lo que el gobierno hace por las niñas y niños. Rollo. Sesión de preguntas. Uff, ahora sí. La primera… prepárense todas y todos… “¿Presidenta, cuál es el compromiso del gobierno de México con la niñez en este país?”. Neta. Respuesta presidencial: “hacer que todas las niñas y niños de México sean felices”. Neta. Primera pregunta del segundo preguntador: “Eh, primeramente preguntarle cuál es el mensaje del día de hoy concreto de usted para las niñas y los niños en su día?”. Neta.

Después de esto y lo otro, le toca a ‘lord molécula’. Saco rosa, corbata de moño, bigotín. Los niños creen que les llevaron mago. Y que les va a inflar globos. Pero sin querer hace una buena: ¿usted contemplaría o descartaría la extracción por parte de EU al señor gobernador Rubén Rocha Moya? Respuesta: “Antes que nada, son las pruebas… la fiscalía tiene que actuar con base en nuestra legislación y jurisdicción”. Niñas y niños no entienden. Nosotros tampoco.
Entra al bat el reportero Francisco Montaño de El debate, importante periódico sinaloense. Bien. La primera: ¿La estrategia de seguridad que usted ha implementado en el estado y en toda la República, tiene todavía fortaleza, sustento para la región? La segunda ¿El gobernador tiene el respaldo del gobierno de México, no se vislumbra algún cambio en el gobierno del estado? Respuesta: “ayer hablé con el gobernador y le manifesté lo que manifiesto aquí: si no hay nada, pues no hay nada que temer… yo actuaría exactamente de la misma manera tratándose de un gobernador del PRI, del PAN, de Movimiento Ciudadano”.
Otra pregunta, de las de a deveras: ¿de este asunto de la orden de aprensión con fines de extradición… luego el embajador (de EU en México) hizo réplica de este mensaje, usted ha hablado con él? Respuesta: “A partir de esta emisión no he tenido comunicación…podemos decir que sus declaraciones son desafortunadas… un embajador no puede ser, no puede tener una actitud injerencista”. Tssss, se escucha en las filas de atrás. La Presidenta hace memoria de las memorias de Miguel de la Madrid, cuando llamó “insolente” al entonces embajador de EU, John Gavin. Tssss. Esto ya va agarrando calor.
Mario Delgado en terrible soledad, posa la mirada…una, dos, 10, 20 veces, en lontananza. Ve a un punto que no es nadie ni nada. Tiene las manos sobre las rodillas. Cierra los ojos. Como si estuviera rezando el Padre Nuestro… ‘líbranos Señor de todo mal’. Amén. Está inmóvil. Parece una estatua. De sal.
Los niños y niñas aguantan todo. Estoicos/as. Sometidos/as a las reglas, escuchando al México que les tocó vivir. “Veo que ya se están aburriendo”, dice CSP. Le da la palabra a uno, como de 9 años: Francisco Valentina Barro Ochoa… ¿de pequeña soñaste con ser presidenta de México? “Fíjate que nunca me lo imaginé, yo quería ser maestra de la universidad… y bailarina. Estudiaba ballet”. Entra el grupo ‘Patita de perro’. Flota infantil Primera rola y todos a brincar. Claudia Sheinbaum se suma a la fiesta. Brinca, baila, trae todo el ritmo. Gratamente irreconocible. Se integra. Nunca se le había visto así a un jefe/a del Estado mexicano. El Secretario de Educación lo intenta. Tiene dos pies izquierdos, claro. Pero con la gracia de un metrobús. Segunda rola, rocarolera. Entrega con dotación de juguetes a cada chavito/a. Se los llevan. Nadie entra a la catafixia. Al mero final, selfies en cuclillas. La niñez siempre salva, en su bella inocencia.
Alegre engaño. Un momento. De todos modos, antes o después de la fiesta infantil, parece que nadie, salvo Mario Delgado, entiende lo que está pasando. Y lo que probablemente viene. Ante una posición ya tomada. Como la de aquellos sombrerudos: con Rocha, hasta donde tope.

IG diazbarriga1
X @diazbarriga1
FB Carlos Díaz Barriga
Antes de que te vayas: Rocha Moya asegura que cuenta con respaldo de Sheinbaum; continuará en Sinaloa pese a acusaciones de EU