Animal Político · 27 de octubre de 2026
La presidenta Claudia Sheinbaum pidió este martes a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) realizar una auditoría amplia a los contratos del Instituto Nacional Electoral (INE), tanto de la gestión de Guadalupe Taddei como de administraciones anteriores, incluida la de Lorenzo Córdova, para esclarecer posibles conflictos de interés, irregularidades y mal uso de recursos públicos.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria sostuvo que la revisión no debe limitarse al último año ni a las contrataciones que derivaron en los señalamientos contra Taddei, quien renunció a la presidencia del organismo el lunes, sino abarcar todos los periodos en los que se hayan identificado posibles anomalías.
La prensa preguntó a la mandataria si la revisión de las presuntas irregularidades en contratos del INE también abarcaría la gestión de Lorenzo Córdova, al señalar que durante ese periodo se realizaron contrataciones por más de mil millones de pesos en el instituto y en algunos organismos públicos locales electorales.

En respuesta, Sheinbaum pidió que la Auditoría Superior de la Federación revise todos los contratos, tanto los correspondientes a la presidencia de Guadalupe Taddei como los de administraciones anteriores, y que se investigue desde cuándo existen las relaciones contractuales con los proveedores señalados.
“La solicitud a la Auditoría Superior de la Federación es que se audite todo. Tiene que auditarse y tiene que transparentarse todos esos contratos, tanto en el periodo de Guadalupe Taddei como previamente y tiene que informarse desde cuándo hay estos contratos con estos contratistas”, afirmó.
La petición ocurrió después de que la ASF anunciara, el viernes, que investigaría las contrataciones del INE, organismos electorales locales y proveedores relacionados, luego de identificar indicios de posibles irregularidades, conflictos de interés, colusión y triangulación de recursos públicos.
Los cuestionamientos sobre las contrataciones del instituto se intensificaron durante octubre y precedieron la renuncia de Taddei, quien había sido elegida en 2023 para ocupar la presidencia del organismo hasta 2032. Su salida ocurrió después de tres años y medio en el cargo, en medio de señalamientos periodísticos sobre adjudicaciones de contratos y presuntos vínculos entre proveedores y personal adscrito a la presidencia del INE.
Lee: Guadalupe Taddei, ascenso y caída: de la austeridad a las acusaciones por corrupción en el INE
Sheinbaum afirmó que la revisión debe incluir todos los contratos del instituto, así como el uso de los recursos públicos destinados a su operación. También pidió que el órgano interno de control del INE entregue a la ASF la información que tenga sobre las contrataciones y las investigaciones relacionadas con posibles irregularidades.
“Lo importante desde mi punto de vista es que se haga una auditoría muy amplia por parte de la Auditoría Superior de la Federación, no solo del último año, sino de todos los señalamientos que ha habido, porque tiene que abrirse, tiene que ser transparente”, señaló.
La mandataria sostuvo que el presupuesto del INE debe revisarse bajo criterios de transparencia y rendición de cuentas, debido a que se trata de recursos públicos. En ese sentido, consideró necesario que las investigaciones permitan determinar si existieron irregularidades y, en su caso, establecer las responsabilidades correspondientes.
“Entonces, que haga la auditoría que tenga que hacer a los años que tengan que hacer de acuerdo con sus atribuciones y que se revise todo, que no puede quedar nada fuera de la transparencia, tiene que transparentarse todos los recursos, los contratos, todo, los sueldos, todo”, dijo.
La presidenta también se refirió al papel del órgano interno de control del instituto.

Ante la pregunta de la prensa sobre si debía revisarse el funcionamiento de esa instancia, Sheinbaum respondió que su permanencia o sustitución depende de la Cámara de Diputados, responsable de su nombramiento; sin embargo, insistió en que la prioridad es que la ASF realice una revisión amplia y que el órgano interno de control proporcione la información de la que dispone.
La renuncia de Guadalupe Taddei se produjo después de que surgieran señalamientos sobre contratos para la adquisición de materiales electorales y posibles relaciones entre proveedores y personas vinculadas con la presidencia del INE.
Entre los casos reportados se encuentra una adjudicación directa a las empresas Cajas Graf y TOL Producciones, por un monto máximo de 197 millones de pesos, para suministrar materiales destinados a la elección judicial de 2025. También se señalaron presuntos vínculos entre proveedores del instituto y personal adscrito a la presidencia.
Uno de los nombres mencionados en las publicaciones periodísticas fue el de Jonathan Navarrete Torres, registrado como trabajador adscrito a la presidencia del INE y señalado como apoderado legal de Corporativo Zeg, empresa que también recibió contratos del organismo. Además, se difundieron imágenes de Taddei en celebraciones con José Alfredo Hernández Casillas, empresario relacionado con la proveeduría de materiales electorales.
El miércoles 21 de octubre, Taddei convocó a la prensa para leer un mensaje en el que rechazó favorecer a determinadas empresas. “Esta presidencia no tiene empresas favoritas”, sostuvo entonces, y anunció que solicitaría a la ASF revisar las contrataciones del instituto, además de plantear una plataforma para consultar el uso de sus recursos.
También lee: “Me retiro con serenidad, con la satisfacción del deber cumplido”: Taddei entrega renuncia al INE
Al día siguiente, durante una sesión del Consejo General del INE, representantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y de Somos exigieron su renuncia o separación temporal del cargo. Taddei respondió que no cedería ante los cuestionamientos y evitó responder preguntas sobre su relación con Hernández Casillas.
Aunque el sábado 24 de octubre aseguró a sus compañeros que no tenía previsto dejar la presidencia, el domingo 25 comunicó que presentaría su renuncia. La decisión fue formalizada el lunes 26 de octubre mediante una carta dirigida a Raúl Bolaños Cacho Cué, presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, con efectos a partir de ese mismo día.
En el documento, Taddei escribió: “Me retiro con serenidad, con la satisfacción del deber cumplido”. La exconsejera presidenta defendió su trayectoria y sostuvo que las responsabilidades institucionales debían prevalecer sobre cualquier interés personal, sin referirse de manera específica a los señalamientos sobre los proveedores ni a las investigaciones en curso.
La salida de Taddei no puso fin a las indagatorias. En su anuncio de renuncia, la funcionaria reconoció que su separación del cargo no eliminaba la obligación de esclarecer los hechos. Un día antes de formalizarse su salida, Sheinbaum había considerado que renunciar era “una buena decisión”, aunque también insistió en que debían investigarse las contrataciones del organismo.

Además de pedir una auditoría, la presidenta planteó revisar el presupuesto del INE y el monto de los recursos que recibe para organizar los procesos electorales. Recordó que su gobierno propuso una reforma electoral para reducir el financiamiento a los partidos políticos y el presupuesto del instituto, pero la iniciativa no obtuvo los votos necesarios para ser aprobada.
Sheinbaum sostuvo que el gasto electoral debe analizarse frente a otras necesidades del sector público.
Durante la conferencia, indicó que el instituto recibió alrededor de 22 mil millones de pesos en 2026 y estimó que su presupuesto para 2027, cuando habrá elecciones, ascendería a 35 mil millones de pesos.
La mandataria consideró que la discusión sobre el gasto electoral debe acompañarse de una revisión de las contrataciones y de la manera en que se utilizan los recursos. A su juicio, la transparencia debe abarcar tanto la administración actual como las anteriores, sin que la investigación se reduzca a un caso particular o a una posible falta administrativa.
“Entonces, por eso el llamado a la auditoría a que se haga una auditoría profunda, a las instituciones que decía la auditoría y la Cámara de Diputados, pero en particular al Instituto Nacional Electoral”, expresó.
Sheinbaum también recordó que su gobierno prepara un portal de transparencia para concentrar información sobre la administración pública federal, incluidos los contratos y los programas gubernamentales. Sostuvo que ese principio debe aplicarse igualmente a otras instituciones públicas, entre ellas el INE.
La presidenta señaló que la renuncia de Taddei abre una etapa de transición en el organismo, pues se deberá elegir a una persona que la sustituya de manera provisional y posteriormente designar a quien ocupe la presidencia del INE conforme a los procedimientos establecidos en la Constitución y las leyes.
Sheinbaum consideró que quien asuma el cargo debe garantizar que las áreas del instituto actúen sin favorecer a partidos políticos y que se mantengan auditorías permanentes. También sostuvo que la revisión de las contrataciones debe contribuir a transparentar el funcionamiento de la institución y a esclarecer posibles responsabilidades.
“Es un buen momento para que quien llegue pues haga un ejercicio de transparencia y garantice que ningún área del Instituto Nacional Electoral va a estar a favor de nadie y que va a cumplir su tarea”, afirmó.
La auditoría que solicitó Sheinbaum deberá abarcar, de acuerdo con su planteamiento, los contratos de la gestión de Taddei y de periodos anteriores, incluidos los correspondientes a la presidencia de Lorenzo Córdova. La mandataria pidió que se conozca desde cuándo existen las relaciones contractuales bajo revisión y que se transparenten los recursos involucrados.
“Recuerden que la UIF en el periodo del presidente López Obrador, con Pablo Gómez al frente, hizo que se congelaran cuentas de estas empresas y fue un amparo quien le retiró este congelamiento y pudieron seguir operando, pero vale la pena hacer una revisión de todo y que actúe quien deba de actuar”, señaló.