Redacción Animal Político · 23 de abril de 2026
La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, y el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSyPC), Omar García Harfuch, se reunieron este jueves de forma privada tras el accidente en el que murieron dos agentes de la CIA.
El encuentro fue alrededor de las 11:00 horas y hasta el momento no se ha dado a conocer más información.
La presidenta Claudia Sheinbaum fue quien confirmó el encuentro durante su conferencia de prensa matutina y precisó que la gobernadora sería cuestionada sobre la colaboración que mantiene el estado con agencias de EU.
“Tenemos que averiguar primero qué convenios hay, qué acuerdo hay. Es parte de lo que el secretario García Harfuch le va a preguntar a la gobernadora de Chihuahua: bajo qué elementos se hicieron estos acuerdos de colaboración y por qué no se informó de ellos a la Secretaría de Relaciones Exteriores”.
En su mañanera, la mandataria dijo que intentó ponerse en contacto con Maru Campos para que rinda cuentas sobre el incidente; sin embargo, no contestó la llamada. “La busqué ayer, no estaba en la oficina”.
La reunión entre Campos y Harfuch ocurre días antes de que la gobernadora y el fiscal de Chihuahua, César Jáuregui, se presenten ante el Senado de la República para comparecer por el caso.

El 19 de abril se dio a conocer que dos supuestos oficiales instructores de la embajada de Estados Unidos y dos elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) de Chihuahua murieron en un accidente cuando regresaban de un operativo de destrucción de laboratorios clandestinos en el municipio de Morelos; sin embargo, los diarios The Washington Post y The New York Times dieron a conocer que en realidad se trataba de agentes de la CIA.
Un día después, la presidenta Claudia Sheinbaum, dijo que su gobierno “no estaba enterado” de un operativo realizado entre Chihuahua y autoridades de Estados Unidos, por lo que se revisaría si estaba autorizado.
“No teníamos conocimiento de que hubiera un trabajo directo del estado de Chihuahua y personal de la embajada de Estados Unidos en México (…) (Y estamos) revisando si hay alguna violación a la Ley de Seguridad Nacional, porque es importante”, comentó.
La mandataria federal insistió en que en su administración no hay operaciones conjuntas de combate al narcotráfico con agentes del gobierno de Estados Unidos, pues, dijo, solamente se colabora con intercambio de información.
La Casa Blanca devolvió el reclamo al cuestionar la supuesta indolencia de la presidenta ante el fallecimiento de dos ciudadanos estadounidenses. “El presidente Trump estaría de acuerdo en que un poco de compasión de parte de Claudia Sheinbaum sería valioso por las dos vidas estadounidenses que se perdieron”, dijo la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt a la cadena de noticias Fox News.
Mientras tanto, desde el Senado se hizo un llamado a la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, a comparecer para aclarar los hechos.

A la confusión sobre cómo ocurrieron los hechos, se suma lo que publicó el diario Los Angeles Times que, citando fuentes anónimas, señaló que la operación en la que participaron los oficiales sería la tercera en Chihuahua en lo que va del año, con presencia de agentes estadounidenses.
El diario informó también que los agentes de la CIA que participaron en el operativo para desmantelar un narcolaboratorio, sumarían cuatro y no solo los dos que murieron en el accidente en la sierra. Además de que habrían usado uniformes de la Agencia Estatal de Investigación durante el operativo en Chihuahua.
La información oficial sobre las supuestas labores y muerte de los agentes estadounidenses, identificados como Richard Leiter Johnston, de 36 años, y John Dudley Black, 44 años, ha ido circulando a cuentagotas.
Una primera versión indicó que ambos ciudadanos extranjeros murieron en un accidente carretero en una zona serrana de Chihuahua, tras un operativo para destruir laboratorios de narcóticos.
En una segunda versión, el gobierno de Chihuahua aseguró que los estadounidenses eran parte del “personal de la embajada” y que “sencillamente pidieron un traslado”, sin participar en la operación.
Incluso, con el paso de las horas, se pudo saber que ambos agentes fallecieron junto con dos funcionarios mexicanos, identificados como Pedro Román Oseguera Cervantes, director de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), y su escolta Manuel Genaro Montes.
Finalmente, en un intento por cambiar su narrativa, en una tercera versión el gobierno de Chihuahua explicó que los estadounidenses estaban “dando capacitaciones sobre uso de drones”.
Al ser cuestionada al respecto, la presidenta Sheinbaum recordó que la presencia de agentes extranjeros en campo para labores de seguridad está “terminantemente prohibida”, por lo que instruyó a la Secretaría de Gobernación a contactar a la gobernadora Campos para esclarecer el caso.