Animal Político · 4 de octubre de 2026
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, evalúa adelantar las elecciones generales después de que el Congreso rechazara dos decretos sobre vivienda y en medio de una creciente presión dentro del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) para convocar a las urnas. Una de las fechas que se analiza es el 29 de noviembre, aunque todavía no hay una decisión oficial.
El rechazo de los decretos ocurrió el viernes pasado, luego de que Junts retirara su respaldo a las medidas y se sumara a los votos en contra del Partido Popular (PP) y Vox. Las iniciativas incluían disposiciones relacionadas con la regulación de alquileres, la protección de inquilinos y medidas fiscales vinculadas con la vivienda.
La derrota parlamentaria dejó nuevamente al gobierno de Sánchez sin una mayoría suficiente para sacar adelante sus propuestas en el Congreso. La situación aumentó las dudas sobre la continuidad de la actual legislatura y llevó a distintos sectores del PSOE a plantear la posibilidad de aprovechar el momento para convocar elecciones.

Miles de personas marcharon el sábado en Madrid y otras ciudades de España para exigir soluciones al aumento de los alquileres y a las dificultades para acceder a una vivienda. En la capital, la Delegación del Gobierno calculó alrededor de 70 mil asistentes, mientras que los organizadores elevaron la cifra hasta 500 mil.
Las movilizaciones tuvieron como uno de sus referentes el caso de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años desalojada de su vivienda en Madrid a finales de septiembre. Las protestas también reclamaron mayores medidas para contener los precios de los alquileres y evitar desalojos.
La crisis de vivienda se convirtió así en uno de los principales temas de presión para el gobierno español, después de que el Congreso frenara las medidas planteadas por el Ejecutivo. Las organizaciones convocantes reclamaron nuevas políticas para ampliar el acceso a viviendas y contener el costo de las rentas.
El escenario también complicó la relación del gobierno con Junts, cuyo apoyo resulta relevante para que Sánchez pueda aprobar iniciativas en el Congreso. La formación catalana ha cuestionado las medidas del Ejecutivo y ha exigido cambios en su política de vivienda.

En paralelo, dirigentes socialistas y miembros del gobierno han planteado que existe una oportunidad para acudir a las urnas, mientras otros sectores defienden mantener la legislatura y buscar nuevos acuerdos parlamentarios. Sánchez deberá definir si intenta recomponer los apoyos para continuar gobernando o si opta por un adelanto electoral.
Las elecciones generales están previstas inicialmente para 2027, pero Sánchez tiene la facultad de disolver las Cortes y convocar nuevos comicios antes de esa fecha. Por ahora, el gobierno no ha confirmado una convocatoria, mientras la crisis de vivienda y el rechazo de los decretos mantienen la presión política sobre el presidente.
Con información de AFP.