EU e Israel atacan instalaciones nucleares iraníes; Teherán obliga a buques a retroceder

AFP · 27 de marzo de 2026

EU e Israel atacan instalaciones nucleares iraníes; Teherán obliga a buques a retroceder

Estados Unidos e Israel atacaron este viernes dos instalaciones nucleares en Irán, donde Washington espera alcanzar sus objetivos de guerra en un par de semanas. Los precios del petróleo subieron en medio de los combates en el Golfo Pérsico y en Líbano, sin que se vislumbre un final claro.

Esto pese a que el presidente estadounidense Donald Trump insiste en que las negociaciones indirectas con Irán “van bien“. Este viernes pospuso “hasta el lunes 6 de abril” su ultimátum de ataque a las centrales eléctricas en Irán, según él, “a petición del gobierno iraní”.

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El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó tras asistir al G7 que Irán no ha contestado a un plan para poner fin a la guerra, pero ha enviado “mensajes” que muestran interés por la vía diplomática.

“Cuando terminemos con ellos aquí, en las próximas dos semanas, estarán más debilitados de lo que han estado en la historia reciente“, declaró Rubio.

Ataques a plantas nucleares

El ejército israelí confirmó haber atacado el reactor nuclear de agua pesada de Arak, en el centro de Irán, poco después de que medios iraníes reportaran bombardeos sobre el lugar.

También confirmó ataques a “una planta de extracción de uranio situada en Yazd, en el centro de Irán”, horas después de que la organización de energía atómica de la república islámica informara sobre bombardeos de Estados Unidos e Israel en la instalación.

El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, reiteró su llamado a la “contención militar para evitar cualquier riesgo de accidente”.

El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchi, afirmó que el país impondrá un “precio muy alto por los crímenes israelíes”.

“Israel atacó dos de las mayores siderúrgicas de Irán, una planta eléctrica y sitios nucleares civiles, entre otras infraestructuras. Israel afirma que actuó en coordinación con Estados Unidos”, declaró en redes sociales.

Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de la república islámica, advirtieron a los empleados de instalaciones industriales de la región con “accionistas estadounidenses” y de las “industrias pesadas aliadas con el régimen sionista” que “abandonen inmediatamente sus lugares de trabajo” porque prometen llevar a cabo ataques en represalia.

Horas antes recomendaron alejarse de “los lugares donde están estacionadas las tropas estadounidenses” y obligaron a tres barcos a dar media vuelta en el estrecho de Ormuz, una ruta que, según ellos, queda cerrada a los buques que vengan o se dirijan a puertos vinculados al “enemigo”.

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Foto: AFP.

Amenaza a hoteles

El ejército iraní, por su parte, advirtió que los hoteles de la región que alberguen a militares estadounidenses se convertirán en objetivos. Y amenazó con continuar atacando a Israel y a bases estadounidenses en Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait y Baréin.

El Soufan Center, con sede en Nueva York, estima que Estados Unidos se expone a un error de cálculo porque “los asesinatos de altos cargos (…) han marginado a la dirección política y han colocado al Cuerpo de Guardianes de la Revolución en el centro del juego“.

“Ningún ingreso”

El sábado se cumplirá un mes de la guerra, desatada por ataques conjuntos de Israel y de Estados Unidos a Irán y que se ha extendido a todo Medio Oriente.

Israel intensificó su campaña militar con nuevos ataques este viernes en el oeste del país y contra Teherán. Dice que apunta a sitios de producción de armas, “principalmente misiles balísticos”.

Desde hace un mes, los bombardeos y la angustia impiden a los habitantes de Teherán conciliar el sueño. “No tengo absolutamente ningún ingreso“, dice Golnar, que vivía de su tienda en línea.

Kaveh, un artista de 38 años, asegura que grupos vinculados a las fuerzas de seguridad han “tomado el control de las calles”.

Si se llega a un acuerdo para poner fin a la guerra con este régimen “estaremos condenados”. “Como mínimo, tendremos que abandonar Irán durante dos o tres años, porque se volverán contra nosotros“, alertó.

Líbano también continúa bajo ataque, después de haber sido arrastrado a la guerra el 2 de marzo, cuando el grupo proiraní Hezbolá comenzó a disparar misiles contra Israel para vengar la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, en bombardeos.

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La situación del Líbano es “extremadamente preocupante”, con un riesgo “real” de “catástrofe humanitaria”, alertó la agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR).

Según las autoridades libanesas, los ataques han causado más de mil 100 muertos y un millón de desplazados. La situación de los civiles también preocupa al G7.

En París, los ministros de Relaciones Exteriores de las economías más desarrolladas pidieron el “cese inmediato de los ataques contra la población y las infraestructuras civiles” en Medio Oriente.

Al término del encuentro, Rubio dio cuenta de avances en sus conversaciones con los aliados de Estados Unidos sobre cómo impedir que Irán establezca un “sistema de peaje” en el estratégico estrecho de Ormuz.

Ali Vaez, experto del International Crisis Group (ICG), resume la situación actual con una frase: “Estados Unidos, Israel e Irán piensan que cada uno está ganando la guerra” y que “aún tienen cartas en la manga”.