8 datos curiosos sobre el vinagre: qué es, cómo se hace, origen, tipos y cómo se guarda
Erika Rivera · 16 de octubre de 2026
Hay ingredientes que están tan presentes en la cocina que pocas veces nos detenemos a pensar cómo llegaron hasta nuestra mesa. El vinagre es uno de ellos. Lo usamos para prepararvinagretas, marinar alimentos, encurtir verduras o carnes y equilibrar sabores, pero detrás de su característico toque ácido hay una historia que comenzó mucho antes de que existieran las botellas que hoy encontramos en el supermercado.
Su origen se remonta a miles de años y su elaboración depende de un proceso de doble fermentación que transforma azúcares en alcohol y, después, en ácido acético. Te contamos cómo se hace, cuáles son sus variedades y qué debes saber sobre su acidez y sus usos en la cocina.
Desde la antigua Mesopotamia hasta las cocinas contemporáneas, el vinagre ha tenido distintos usos, tanto culinarios como domésticos. Y aunque hay muchas variedades, todas comparten una característica esencial: la presencia de ácido acético, responsable de buena parte de su acidez. / Foto: Shutterstock
El vinagre es un líquido ácido que se obtiene mediante un proceso de fermentación. De acuerdo con las definiciones del Codex Alimentarius, este proceso comprende dos etapas: una fermentación alcohólica y otra acética.
Cómo se hace el vinagre
La primera etapa comienza con una materia prima que contenga azúcares o almidones, como las uvas, las manzanas o los cereales. Cuando intervienen las levaduras, los azúcares fermentables se transforman en alcohol.
En la segunda etapa, gracias al oxígeno, lasbacterias acéticas, entre ellas las del género Acetobacter, convierten el alcohol en ácido acético. Esta transformación es la que da al vinagre su sabor ácido y buena parte de sus características.
El resultado depende de la materia prima,los microorganismos utilizados y las condiciones de elaboración. Por eso, un vinagre de vino puede tener aromas y sabores muy distintos a los de uno de manzana o arroz.
¿Cuál es el origen del vinagre? Una historia de miles de años
Su aparición probablemente ocurrió de manera espontánea cuando bebidas alcohólicas quedaron expuestas a condiciones que favorecieron la fermentación acética. / Foto: Shutterstock
El origen del vinagre probablemente fue un accidente: una fermentación “fallida” de bebidas alcohólicas que, al entrar en contacto con microorganismos del ambiente, se transformaron en un líquido ácido. Por eso, el origen etimológico de la palabra vinagre es “vino agrio”.
No existe una persona a la que se le pueda atribuir la invención del vinagre. Estos son algunos hitos históricos que nos cuentan de su presencia desde hace miles de años:
Algunos de los antecedentes más antiguos de productos similares al vinagre se remontan a las civilizaciones de Mesopotamia, hace aproximadamente cinco mil años. En estas sociedades se elaboraban bebidas fermentadas que podían utilizarse como condimentos y medios para conservar alimentos.
En el antiguo Egipto también se han identificado referencias a líquidos ácidos y bebidas fermentadas. Con el paso del tiempo, el vinagre se incorporó a las prácticas alimentarias de distintas civilizaciones.
Los griegos y los romanos lo emplearon en la cocina y en preparaciones que se consumían mezcladas con agua. También se le atribuyeron propiedades medicinales, una práctica frecuente en épocas en las que los conocimientos sobre las enfermedades y su tratamiento eran limitados.
Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento mencionan el vinagre como ingrediente para bebidas refrescantes y por sus propiedades medicinales.
Hipócrates (460-c. 377 a. C.), el famoso médico de la antigüedad, prescribía vinagre de manzana mezclado con miel a sus pacientes para combatir todo tipo de dolencias, incluyendo tos e infecciones respiratoria
Durante la Edad Media, el vinagre siguió utilizándose para conservar alimentos y en preparaciones domésticas. Sin embargo, las creencias históricas sobre sus supuestos poderes curativos no deben confundirse con la evidencia científica actual.
También lee
5 bebidas para reducir los cólicos y molestias menstruales
¿Cuántos tipos de vinagre hay y para qué se usan?
La clave está en elegir el tipo de vinagre de acuerdo con la preparación. Uno balsámico puede aportar dulzor y complejidad, mientras que uno blanco ofrece un sabor más neutro y uno de manzana suma notas frutales. / Foto: Shutterstock
Aunque todos comparten la presencia de ácido acético, el tipo de materia prima y el proceso de elaboración influyen en su color, aroma, intensidad y sabor. Estas son algunas de las variedades de vinagre más conocidas:
Vinagre de vino tinto o blanco: se obtiene a partir de la fermentación acética del vino.
Vinagre de manzana o sidra: se produce a partir de la fermentación de manzanas o de sidra.
Vinagre balsámico de Módena: originario de Italia y distingue dos tipos, el Aceto Balsamico Tradizionale di Modena DOP, protegido por una denominación de origen, y el Aceto Balsamico di Modena IGP, que tiene indicación geográfica protegida y sigue requisitos de producción específicos.
Vinagre de Jerez: se elabora a partir de vinos de la región de Jerez, en España, y cuenta con una denominación de origen protegida para los productos que cumplen las condiciones correspondientes.
Vinagre de arroz: muy utilizado en distintas cocinas de Asia y como su nombre lo dice, proviene del grano.
Vinagre de malta o cereales: se obtiene mediante la fermentación de materias primas derivadas de cereales.
Vinagre blanco o de alcohol: es incoloro y tiene un sabor ácido directo. Se obtiene a partir de alcohol de origen agrícola y suele utilizarse en conservas, encurtidos y preparaciones donde no se busca añadir color o aromas frutales.
¿Qué significa el porcentaje de acidez del vinagre?
Al revisar una botella, es posible encontrar cifras como 5%, 6% o 7% de acidez. Este dato se refiere a la cantidad de ácido acético presente en el producto, no a su contenido de alcohol. El porcentaje varía según el tipo de vinagre y la normativa aplicable. En términos generales, una mayor concentración de ácido acético implica una acidez más intensa, aunque la percepción del sabor también depende de otros componentes.
Por eso, antes de utilizar un vinagre en una receta de conserva, conviene revisar la acidez indicada en la etiqueta y seguir las proporciones de una receta confiable. No todos los vinagres son intercambiables cuando la acidez es determinante para la seguridad y conservación de los alimentos.
¿Qué es la madre del vinagre o SCOBY?
El SCOBY se usa en otros alimentos fermentados como la kombucha, kéfir, masa madre y tibicos. / Foto: Shutterstock
Si alguna vez has visto una masa gelatinosa o sedimentos en una botella de vinagre sin filtrar, quizá te hayas encontrado con lo que se conoce como “madre del vinagre“. Se trata de una estructura formada principalmente por bacterias acéticas y sustancias producidas durante la fermentación. Puede desarrollarse en la superficie del líquido y participar en la transformación del alcohol en ácido acético.
Su presencia es común en algunos vinagres artesanales o sin filtrar, aunque no todos los productos la conservan. Que un vinagre no tenga madre visible tampoco significa que sea de mala calidad.
¿Para qué sirve el vinagre en la cocina?
El vinagre es uno de esos ingredientes capaces de cambiar el resultado de una preparación con muy poca cantidad. Su función principal es aportar acidez, pero sus aplicaciones van más allá.
Preparar vinagretas: equilibra la grasa del aceite y realza los sabores de las ensaladas.
Hacer encurtidos: aporta el medio ácido de numerosas preparaciones, siempre que se utilice una receta adecuada.
Marinar alimentos: contribuye al sabor y modifica la textura de algunos ingredientes.
Equilibrar salsas y guisos: unas gotas pueden reducir la sensación de pesadez o exceso de grasa.
Conservar alimentos: forma parte de técnicas tradicionales de conservación, aunque la seguridad depende de la acidez, las proporciones y el procedimiento utilizado.
¿El vinagre de manzana sirve para bajar de peso?
Si el objetivo es tratar un problema de salud o de la piel, lo más prudente es consultar a un profesional y no confiar únicamente en remedios caseros. / Foto: Shutterstock
El vinagre de manzana suele aparecer en recomendaciones populares para adelgazar, mejorar la digestión o controlar la glucosa. Sin embargo, no hay evidencia suficiente para considerarlo un tratamiento para bajar de peso ni un sustituto de una alimentación equilibrada o de la atención médica.
Además, consumir vinagre sin diluir puede irritar la boca y el esófago, y su acidez puede afectar el esmalte dental. Tampoco es recomendable utilizarlo como remedio para tratar infecciones, quemaduras, verrugas u otras lesiones sin orientación profesional.
En el caso de la piel y el cabello, las recetas caseras con vinagre no son inocuas: la acidez puede provocar irritación, especialmente si el producto se aplica concentrado o sobre piel dañada.
Su uso culinario es muy distinto al uso directo sobre el cuerpo. Si el objetivo es tratar un problema de salud o de la piel, lo más prudente es consultar a un profesional y no confiar únicamente en remedios caseros.
¿Cómo se debe guardar el vinagre para que no se eche a perder?
Gracias a su acidez, el vinagre suele conservarse bien si se almacena correctamente (por eso, no suele indicarse la fecha de caducidad en las etiquetas). Pero si quieres que dure más, sigue estos pasos:
Guárdalo bien cerrado, en un lugar fresco y alejado de la luz directa: a una temperatura entre 20 y 25 °C
Evita colocarlo junto a sustancias químicas o productos de limpieza:los vapores del vinagre pueden reaccionar negativamente con ciertas sustancias (especialmente el amoníaco) y estropear el vino.
Usa utensilios limpios para evitar contaminar el contenido.
Revisa las indicaciones del fabricante, especialmente si se trata de una variedad artesanal o de un producto con ingredientes añadidos.
Algunos vinagres pueden desarrollar sedimentos o una madre durante el almacenamiento. Estos cambios no significan necesariamente que estén echados a perder, aunque siempre conviene revisar el aspecto, el olor y las instrucciones del fabricante.
En definitiva, el vinagre es un ingrediente con una historia milenaria y una enorme diversidad de sabores. Conocer cómo se produce y qué distingue a cada variedad ayuda a elegirlo mejor y a aprovechar su acidez para cocinar con más intención.