Francisco Rangel · 18 de agosto de 2026
Hay sopas que necesitan una larga lista de ingredientes para tener un buen sabor. Pero la sopa de papa es el ejemplo perfecto de que “menos es más”. Solo con papas, cebolla, ajo y algunas hierbas se puede preparar un plato económico y reconfortante.
La clave está en aprovechar el almidón de la papa para darle esa textura cremosa, esto ayuda a espesar el caldo. Así que añadir crema, no será necesario en esta receta.
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Este Tip Animal es la mejor recomendación que te darán, del paso 7 al 8 puedes hacer lo siguiente para espesar la sopa y darle una textura perfecta:
“Retira el laurel, toma la mitad de la preparación y licua hasta que quede bien triturada. Para darle una textura cremosa, vuelve a incorporar a la olla”.
Al cocinar las papas en conjunto con todo, parte del almidón se libera durante la cocción y permanece en el líquido.
La respuesta está en el almidón, un carbohidrato que funciona como reserva de energía de la papa. Cuando la papa se calienta en agua, sus gránulos de almidón absorben agua y se hinchan.
Este fenómeno, conocido como gelatinización, modifica la textura de la preparación y ayuda a que el líquido adquiera mayor cuerpo. Puede sentirse cremosa incluso cuando no contiene crema.
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