Francisco Rangel · 13 de julio de 2026
La tabla de madera es uno de los utensilios más usados en la cocina, pero también uno de los que necesita más atención. Muchas personas creen que con solo echarle agua o pasarle un limón con sal bastará. Sin embargo, saber limpiar y desinfectar no es lo mismo, pues puede favorecer a la contaminación cruzada.
Lo bueno es que no se necesitan productos costosos para mantenerlas en buen estado y lejos del peligro. Aquí te digo el paso a paso para lograrlo.
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Para evitar la contaminación cruzada se recomienda el uso de tablas específicas para carnes crudas y otra para otros alimentos.
Pero de no ser posible, la solución perfecta está en lavar y desinfectar de forma adecuada.
Tras cada uso, especialmente si cortaste carne de res, pollo o pescado crudo debes lavar con agua caliente y jabón, según la USDA debe ser:

El truco casero que sí sirve…pero solo quita los olores desagradables, usa limón con sal para ayudar a eliminar las manchas superficiales. Ideal para limpiar cuando cortaste: cebolla, ajo o pescado.
*Esto no sustituye de ninguna manera la desinfección.

Cuando la tabla estuvo en contacto con carne cruda, la USDA recomienda desinfectar con una solución preparada después de haber lavado.

Uno de los errores más comunes en la industria y en el hogar, es confundir los conceptos de limpiar y desinfectar.
Imagínate esta escena en tu cocina:
Las bacterias de los jugos del pollo se transfirieron de la tabla a la lechuga. A esto se le llama contaminación cruzada.
Al comer este producto crudo, ingresaron todas esas bacterias a tu organismo. Si el pollo también está infectado, pero la diferencia radica en que se cocinará a 74°C, lo que destruye por completo a esas bacterias.

Esa contaminación, en tu cuerpo organizaría una revolución:
De acuerdo con la USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos), limpiar consiste en solo eliminar la suciedad visible como: polvo, grasa o restos de comida.
Mientras que desinfectar implica el uso de productos químicos como cloro o alcohol para destruir por completo todos los gérmenes y microorganismos existentes en la superficie.

La tabla ya no se puede lavar de forma correcta y se compromete a un tema de seguridad, al aumentar el riesgo de contaminación cruzada.
Aplica un poco de aceite de linaza o cera de abeja con grado alimenticio cada vez que la lavaste, desinfectante y dejaste de usar.
La madera no se reseca y evita que absorba humedad o se deforme.
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