Francisco Rangel · 5 de junio de 2026
Esta es la carne a la tampiqueña, una fácil y muy barata receta que puedes acompañar con su clásicos complementos, 5 guarniciones típicas: guacamole, frijoles refritos, queso asado, rajas poblanas o enchiladas rojas. Además, te decimos cuál es su interesante origen.
Te puede interesar: ¿Qué es la salsa Tampico?


Creada en 1939 en la Ciudad de México por José Inés Loredo, originario de San Luis Potosí, en su restaurante “Tampico Club”, un restaurante que rendía homenaje a la región Huasteca.
La carne a la tampiqueña fue creada para representar la gastronomía huasteca, pues cada uno de sus componentes hacía referencia a la región de Tampico.
El filete largo y delgado representaba el río Pánuco, mientras que las enchiladas verdes a los campos potosinos y los frijoles a la tierra fértil.
En un principio fue llamada “almuerzo huasteco” y se buscaba que los clientes lo consumieran por las mañanas. Pero la carne a la tampiqueña obtuvo mucha fama y el restaurante con ella.
Hoy esos complementos o guarniciones han variado y la carne asada se suele acompañar de: guacamole, rajas poblanas, enchiladas verdes o rojas, frijoles refritos, ensalada, arroz rojo, queso asado y más.

Prepara unas rajas con chile poblano, tatema hasta quitar la piel y luego cortar en julianas, añade cebolla cortada de la misma manera y cocina por al menos unos 10 minutos en la sartén con un poco de mantequilla.

Para hacer frijoles refritos usa manteca de cerdo y frijoles previamente cocidos, mezcla con un poco de cebolla y ajo picados. Tritura hasta tener una mezcla uniforme, añade sal y acompaña con totopos.

Prepara un guacamole sencillo, retira la pulpa de dos aguacates y bate junto con tomate, cebolla y chile verde picados finamente. Mezcla todos los ingredientes y añade limón, sal y un chorro de aceite de oliva.

Fríe unas tortillas en la sartén con un chorro de aceite y luego bañálas con una salsa roja, hecha con tomate, chile guajillo, cebolla, ajo y sal. Cubre las enchiladas rojas de queso fresco y crema.

Obtén una rebanada gruesa de queso panela, que no se rompa. Asa en la sartén o la plancha hasta que quede por ambos lados bien dorado, con una costra crujiente.
Te podría interesar: Receta de Torta de Sardina.