Jennifer Flores · 29 de julio de 2026
En redes sociales, usuarios comparten imágenes en las que se afirma que existe una alerta mundial contra los juguetes virales squeezy dumplings y que fueron retirados del mercado en México porque la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) informó que el producto representa un riesgo para la salud.
Aunque la Oficina de Seguridad y Normas de Productos de Reino Unido (OPSS, por sus siglas en inglés) sí retiró del mercado a estos juguetes virales, específicamente los fabricados en China y distribuidos por Samsons Cash and Carry Ltd, por suponer un riesgo químico grave al contener una concentración excesiva de benceno en su capa exterior, este juguete viral no cuenta con ninguna alerta mundial y en México continúa en venta.
Los squeezy dumplings son juguetes táctiles y elásticos diseñados para ser aplastados con las manos y así aliviar el estrés, al apretarlos, se deforman por completo y vuelven a su forma original de inmediato al dejar de presionar. Su diseño está inspirado en un dumpling —comida asiática— y se venden bajo un formato coleccionable. En México, en tiendas en línea se ofertan entre los 400 y los 800 pesos dependiendo del modelo y la marca.
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El 25 de junio, la OPSS retiró los squeezy dumplings del mercado en Reino Unido porque detectó que en su capa exterior contienen una concentración excesiva de benceno.
Daniel Arenas, químico egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explica que el benceno “es un compuesto químico orgánico aromático, empleado principalmente como materia prima para la obtención de otros compuestos, es decir, que se usa en síntesis de diversas reacciones químicas”.
En el informe publicado por la Oficina de Reino Unido se explica que el exterior del juguete viral contiene 20 miligramos de benceno por kilogramo, el cuádruple del límite que la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA, por sus siglas en inglés) establece para la venta de juguetes en la Unión Europea —cinco miligramos de benceno por kilogramo.
“Los límites máximos permisibles se establecen para la evaluación del riesgo potencial a la salud. En caso de que se rebasen, se viola la normatividad referente a dichos límites, la cual es establecida para garantizar la seguridad y salud de la población”, evidencia Daniel Arenas.
En múltiples estudios, de acuerdo con el químico egresado de la UNAM, se ha demostrado que la toxicidad del benceno es de suma importancia, pues provoca síntomas como mareos, dolores de cabeza hasta dificultad respiratoria, irritaciones graves en exposiciones cortas o inmediatas. Mientras que en exposiciones largas, puede provocar mutagenicidad, cáncer y daños en órganos.
Tal como advierte la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), la cual incluye al benceno en su Grupo 1 “por demostrar un potencial cancerígeno para los humanos en base a la evidencia científica actual”.
La OPSS recomendó, a través de su cuenta de Instagram, a cualquier persona que compró este juguete viral “dejar de utilizarlo inmediatamente y mantenerlo fuera del alcance de los niños”. Mientras que la empresa productora Samsons Cash and Carry Ltd., con sede en Cardiff en Reino Unido, ha comenzado a retirar los productos del mercado, según el diario británico The Times.
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Hasta el momento, no existe una alerta mundial que restrinja la venta de este producto. Tampoco existe un pronunciamiento oficial por parte de un organismo global, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), en el que se emita una alerta mundial contra los squeezy dumplings.
Además de que al ser un juguete genérico fabricado en masa por múltiples marcas y distribuido sin una marca única global, el problema del benceno no afecta necesariamente a cada pieza que existe. Las alertas vigentes se dirigen a cadenas de suministro e importaciones específicas que resultaron contaminadas.
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En el caso de México, usuarios difundieron en redes sociales una infografía que asegura que estos juguetes cuentan con una alerta de la Cofepris y la Secretaría de Salud, por lo que dejarían de venderse en México.
Realizamos una búsqueda en la página web de la Cofepris en la sección del Sistema de Alertamiento Sanitario —el cual advierte sobre el uso o consumo de productos o servicios que representan un riesgo a la salud de la población y requieren de la implementación de medidas de control sanitario—, pero no encontramos ninguna alerta dirigida a los squeezy dumplings.
Por su parte, en el sitio web de la Secretaría de Salud tampoco aparece un comunicado que alerte sobre el uso y la venta de los juguetes; en las redes sociales de la dependencia tampoco hay información que sustente esta afirmación.
En el país ya existen versiones piratas de esta línea de juguetes coleccionables que se ofertan desde los 100 hasta los 250 pesos, pero al ser de origen desconocido carecen de marcas de certificación oficiales, datos del fabricante, números de lote o advertencias de seguridad en el empaque.
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