Miroslava Garduño · 3 de junio de 2026
El Congreso de la Ciudad de México aprobó una reforma a la Ley de Educación local para regular el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos en primarias y secundarias, con el fin de incorporar el aprendizaje digital responsable en las aulas.
La reforma prohíbe el uso de celulares a los alumnos durante su estancia en los planteles educativos, así como el uso de dispositivos móviles durante las horas efectivas de clase. Además, ordena estrategias que fomenten el aprendizaje digital para fomentar el uso responsable y consciente de las tecnologías de la información.
El aprendizaje digital responsable es un principio educativo que busca promover y enseñar el uso crítico, seguro y pedagógico de las tecnologías entre estudiantes. Además, está relacionado con los lineamientos impulsados desde la Agenda Digital Educativa de la Unesco y la Ley General de Educación, que contemplan el desarrollo de habilidades digitales con herramientas tecnológicas.
Javier Navarro Moya, licenciado en Aprendizaje y Enseñanza de la Historia, explica en entrevista con El Sabueso que “incluir este enfoque en la ley permite establecer lineamientos para orientar a los alumnos sobre cómo utilizar adecuadamente los dispositivos digitales y aprovechar sus beneficios educativos, además de prevenir situaciones de riesgo o mal uso”.
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De acuerdo con el dictamen aprobado, las autoridades capitalinas deberán fomentar el aprendizaje digital, además de establecer acciones y protocolos en primarias y secundarias para prohibir la portación y el uso de celulares durante la estancia de estudiantes en los planteles.
También considera como infracción el uso de dispositivos móviles y de navegación en internet durante las clases con excepción de aquellos equipos destinados por la propia institución a la enseñanza.
Esta reforma contempla que las autoridades educativas elaboren lineamientos específicos para definir cómo se aplicarán las restricciones dentro de los planteles y cuáles serán las medidas de supervisión.
Aunque la reforma aprobada en la Ciudad de México no detalla aún cómo se aplicará el principio de aprendizaje digital responsable, experiencias recientes en otros estados dan ejemplos de cómo podría funcionar su implementación en la Ley de Educación local.
A inicios de año, el gobierno estatal de Morelos publicó los “Lineamientos para regular el uso de teléfonos celulares y dispositivos electrónicos en instituciones de educación básica“. En estos, se detalla que el uso responsable de la tecnología en las escuelas se debe implementar mediante charlas de orientación y acompañamiento a estudiantes, docentes y familiares sobre derechos digitales, seguridad en internet y uso adecuado de celulares y dispositivos electrónicos.
Los lineamientos contemplan campañas de sensibilización sobre los efectos del uso excesivo de la tecnología en la salud mental, el desarrollo de competencias digitales y la prevención de riesgos como el ciberacoso y los delitos informáticos.
Además, las escuelas deben vigilar que los dispositivos no distraigan durante las clases y trabajar en coordinación con madres, padres, tutores y otras autoridades para dar seguimiento a estas medidas. Además, se establece que los dispositivos pueden utilizarse cuando formen parte de actividades pedagógicas autorizadas por el personal docente o en situaciones de emergencia.
En caso de que se tengan que aplicar sanciones por incumplimiento, éstas deberán ser una advertencia verbal, un requerimiento escrito notificando la falta al tutor, así como la retención del dispositivo y en caso de faltas graves, la suspensión temporal.
La UNESCO y la Secretaría de Educación Pública (SEP) han señalado la importancia de desarrollar competencias de ciudadanía digital entre estudiantes, lo que implica aprender a identificar información falsa o engañosa, proteger la privacidad e identidad digital, convivir de manera respetuosa en internet y utilizar la tecnología de forma segura y equilibrada, formando ciudadanos capaces de participar de manera crítica, informada y responsable en los entornos digitales.
Navarro comparte que una de las ventajas del uso de dispositivos digitales en las aulas es el acceso de manera rápida a información, así como las actividades dinámicas que posibilitan. Sin embargo, esto también ha generado problemas, ya que los alumnos suelen usarlos de forma excesiva en tiempo de clase prestando poca atención a los temas.
El Informe de Seguimiento de la Educación Mundial 2023 y 2025 de la UNESCO detalla que si bien limitar el uso del teléfono puede ayudar a reducir las distracciones, esto no elimina la necesidad de que los estudiantes aprendan a manejarse en entornos digitales.
Por ello, la discusión se debe centrar en la enseñanza y en garantizar que los sistemas educativos protejan el tiempo de aprendizaje y preparen a los estudiantes para un mundo digital. El especialista señala que implementar esto puede “generar clases con un uso más organizado y consciente de los dispositivos, así como mayor claridad sobre las normas y límites dentro del aula.”
Este tipo de enseñanza no debe centrarse solo en las escuelas, pues también madres, padres y tutores deben involucrarse. Según el Marco para la Convivencia Escolar y el libro “Para las Familias” de la Nueva Escuela Mexicana, las familias son una influencia importante en cómo las infancias y y adolescencias usan la tecnología, por lo que es importante enseñarles desde temprana edad buenos hábitos de consumo, estableciendo tiempos y lugares de uso, así como verificar lo que ven, pues eso va a promover el uso crítico y razonado de los dispositivos.
El aprendizaje para el buen uso de las tecnologías representa un reto. La UNICEF señala que los centros educativos deben contar con los recursos y conocimientos necesarios para avanzar en la educación en una sociedad digital. Sin embargo, Navarro Moya advierte que no todas las escuelas cuentan con los mismos recursos o capacitación para implementar las estrategias digitales adecuadas, por lo que es algo que debe revisarse antes de que la reforma se publique en el Diario de la Federación.
Este enfoque tiene como base los artículos 84, 85 y 86 de la Ley General de Educación, que establecen el uso responsable de las tecnologías, el desarrollo de habilidades para estas herramientas, el aprovechamiento pedagógico de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), la adaptación a cambios tecnológicos, la educación a distancia y la capacitación docente para reducir de la brecha digital y la desigualdad tecnológica.