Daniel Medrano · 20 de mayo de 2026
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) avaló el acuerdo de la Secretaría de Educación Pública (SEP) que impide que las instituciones educativas puedan reprobar automáticamente a estudiantes de educación básica por no acreditar todas sus materias o no cumplir con el número mínimo de asistencias a las aulas.
Esto no significa que las escuelas ya no tengan la facultad para reprobar a sus estudiantes bajo ninguna circunstancia, como lo señalan publicaciones desinformantes que se han estado difundiendo en redes sociales.
“¡Es oficial, escuelas públicas y privadas ya no podrán reprobar a sus alumnos!” es parte de las afirmaciones que se comparten en redes sociales como Facebook y TikTok.
Sin embargo, es falso, ya que lo único que cambia con el aval de la Suprema Corte es que se elimina la reprobación automática por bajo promedio o por faltas de asistencia, se permite pasar de grado con hasta cuatro materias reprobadas, pero con regularización obligatoria y se prioriza la permanencia escolar.
Desde septiembre de 2023, la SEP implementó un nuevo modelo de evaluación para la educación básica –preescolar, primaria y secundaria–, el cual busca ser más flexible e inclusivo, ya que tiene como finalidad priorizar el interés de la niñez, reducir el abandono escolar y enfocarse en una evaluación integral.
Sin embargo, el Colegio particular El Roble promovió un amparo argumentando que este modelo baja la calidad educativa, afectaba su autonomía y violentaba el derecho a una educación de excelencia.
El 7 de mayo, los ministros de la SCJN aprobaron el proyecto de Lenia Batres Guadarrama, con el cual se negó el amparo del Colegio Roble que iba en contra del acuerdo de la SEP vigente desde 2023 y lo declararon constitucional.
Por su parte la ministra Lenia Batres fue quien elaboró el proyecto de sentencia y argumentó que la medida es constitucional y que la excelencia no se reduce solo a calificaciones numéricas o porcentajes de asistencia, incluso calificó a este enfoque como “reduccionista”.
El ministro presidente, Hugo Aguilar, destacó por su lado que la excelencia educativa depende de un enfoque integral del desarrollo del niño y enfatizó en que la falta de asistencia muchas veces refleja problemas familiares o sociales que deben atenderse con apoyos.
Es decir, no se trata de un acuerdo o modelo nuevo, ya estaba vigente y se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 27 de septiembre de 2023, solo que la SCJN rechazó el amparo que lo impugnaba.
El fallo de la SCJN es aplicable a escuelas públicas y privadas incorporadas a la SEP y una de las implicaciones es que no hay reprobación automática por faltas de asistencia, pues se eliminó el requisito mínimo de 80% de asistencia.
Las escuelas deben dar apoyos, seguimiento y oportunidades de regularización, pero eso no significa que los alumnos ya no puedan reprobar, aunque solo ocurre bajo escenarios específicos.
En el caso de los estudiantes que cursan el preescolar no hay calificaciones numéricas, solamente observaciones y sugerencias, además de que avanzan de grado automáticamente solo por haber cursado el ciclo escolar.
Para los estudiantes del primer año de primaria, el esquema es similar: se acredita solo por haber cursado, por lo que no hay reprobación o oportunidad de repetir el año.
El cambio ocurre para los alumnos del segundo al sexto grado de primaria, sí se pueden reprobar disciplinas. Se requiere de un promedio final mínimo de 6 en los campos formativos para acreditar el grado.
Los estudiantes pasan de año incluso si tiene hasta cuatro disciplinas no acreditadas, pues tienen la oportunidad de regularizarse, no obstante, en el caso de que reprueben cinco o más asignaturas sí tendrán que repetir el grado.
Los alumnos de secundaria también tienen calificaciones numéricas del 5 al 10, en donde el 6 es el mínimo que se requiere obtener para aprobar.
Al igual que en la primaria, el estudiante pasa de año si tiene hasta cuatro materias no acreditadas y también deberá tomar regularización obligatoria. Si llega a la quinta asignatura no aprobada, debe repetir el año.
Los docentes determinarán actividades de regularización para apoyar a los estudiantes, como pueden ser exámenes extraordinarios, cursos de recuperación o asesorías durante el siguiente ciclo escolar o la entrega de proyectos.