Mariana A. Hernández y Kenia Hernández Rivera · 12 de junio de 2026
Si tienes unos segundos…
Con motivo de la inauguración del Mundial 2026, el gobierno de la Ciudad de México puso en marcha el Plan Integral de Movilidad de la CDMX, que incluye el operativo “Última Milla” —un dispositivo de seguridad y control vial aplicado en un radio de 1.6 kilómetros alrededor del Estadio Azteca—, el cual establece que solo pueden acceder al perímetro peatones con boleto, vehículos con código de prerregistro en QR y residentes que acrediten su domicilio.
En la conferencia de prensa del 1 de junio, el Secretario de Movilidad de la Ciudad de México, Héctor Ulises García Nieto, mencionó que estas medidas tenían dos objetivos: “El plan incluye dos grandes modelos; uno, garantizar que la gente que cotidianamente transcurre su vida en esa zona lo pueda continuar y segundo, cómo hacerle en el día de los partidos para generar una movilidad exitosa y que todos podamos disfrutar ese día”.
De acuerdo con la declaración de García Nieto, el operativo buscaba facilitar los ingresos al recinto ubicado en Calzada de Tlalpan, sin afectar a vecinos y trabajadores de las zonas aledañas. El plan también se implementó como respuesta ante la incertidumbre de la afición por las protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que iniciaron desde el 1ro de junio y no pararon, y el anuncio de movilizaciones por parte de colectivos y grupos de familiares de personas desaparecidas.
Sin embargo, desde los días previos a su aplicación, vecinas y vecinos acusaron en redes sociales que se entorpecieron los accesos a calles y avenidas de la capital. Personas que viven cerca del estadio dijeron a Animal Político que les restringían el paso a sus propia viviendas.
Por ello, desde El Sabueso recorrimos ocho colonias —seis consideradas para la medida y dos seccionales, como lo explicamos en este texto— en un horario de 8 a 11 horas, el jueves 11 de junio, día del partido inaugural entre México y Sudáfrica
Durante el recorrido corroboramos que el operativo enfrentó retos en su aplicación: en algunos puntos no se respetó el ingreso a residentes al área restringida, denominada las cuatro fronteras, además, autoridades desconocían los horarios de la medida y en ocasiones carecían de lectores QR para la entrada de vehículos motorizados (coches y motos). Por otra parte, voluntarios expresaron que las indicaciones se daban sobre la marcha, lo que resultó en afectaciones a la movilidad de trabajadores y vecinos.
Asimismo, el operativo no logró una mejora en la movilidad ni tampoco logró impedir el acceso de manifestantes a las zonas restringidas. Después de las 11:00 horas, algunas barreras de seguridad fueron derribadas y en los puntos donde los manifestantes no lograron cruzar, se obstruyó la circulación ocasionando que algunos aficionados se quedaron detenidos.
El recorrido realizado por la unidad de verificación de Animal Político involucró el Tren Ligero, el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro y las siguientes colonias: El Caracol, La Zorra, Media Luna, Joyas del Pedregal, Bosques de Tetlameya, Cantil del Pedregal y las secciones de Pedregal de Santa Úrsula y de Pueblo de Santa Úrsula Coapa.
En la primera parada, El Sabueso encontró filas kilométricas para ingresar a la estación Tasqueña del Tren Ligero. Aunque el Plan Integral señala un servicio sin paradas intermedias al Estadio Banorte y otro ordinario a Xochimilco para personas con acreditación de la FIFA, boleto o residencia comprobada, la operación en campo mostró otra realidad.
A la salida de los torniquetes del metro Tasqueña, elementos de la Gerencia de Seguridad Institucional del STC utilizaron megáfonos para advertir: “únicamente usuarios con boleto en mano pueden ingresar”. En el trayecto hacia el Tren Ligero policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y voluntarios con chalecos blancos orientaron a los aficionados rumbo al recinto deportivo.
Pero vecinos del perímetro acusaron que las autoridades les negaron el acceso. Entre los usuarios afectados observamos entre el tumulto a personas en silla de ruedas y a una pareja que se dirigía a una unidad médica.. A pesar de presentar identificaciones y documentos que acreditaban su destino (carnet e INE), el personal les impidió el paso.
“Tiene que tener acreditación, con INE no. Si va a una área restringida, tiene que tomar el trolebús o rodear la zona si es trabajador”, coincidieron tanto un voluntario como un elemento de la SSC al explicar por qué no permitían el acceso a vecinos, pese a lo establecido en el operativo.

El gobierno capitalino también menciona en el Plan Integral distintos circuitos de apoyo del Sistema de Movilidad Integrada, entre ellos la Línea 3 del Metro, que desde la estación Universidad ofrecería servicios complementarios de trolebús.
Sin embargo, Gerardo Castillo, trabajador de una empresa ubicada cerca del EstadioAzteca Banorte, relató a El Sabueso que personal del mMetro desalojó a los usuarios en la estación Copilco, por lo que tuvo que caminar hasta su centro de trabajo ante la falta de alternativas de transporte.
“Normalmente hago un trayecto de una hora y 15 minutos; hoy me tomó dos horas y media. En la Línea 12 no tuve problemas, pero nos bajaron en Copilco y tuvimos que caminar desde ahí hasta acá, alrededor de una hora. Fue un caos; me tocó justo cuando suspendieron el servicio. Había mucha gente y, evidentemente, no se dieron abasto. No sé si no lo planearon con anticipación. No había facilidades para trasladarnos ni algún servicio que nos permitiera llegar hasta acá. Para mi salida, a las 6 de la tarde, pensamos irnos por Periférico si hay paso”, comentó entonces el trabajador de DLC Herramientas, ubicada en Santa Úrsula Coapa, y quien reside en Desarrollo Urbano Quetzalcóatl, Iztapalapa.

Luis Fernando Lozano, residente de Santa Úrsula Coapa, afirmó que no había servicio en la estación Registro Federal del Tren Ligero, ni había oportunidad de tomar un carro de aplicación y que tardó 45 minutos en llegar a la zona del Estadio Banorte en bicicleta por cuatro bloqueos en la zona.
Durante su recorrido, observó grupos de familiares de personas desaparecidas protestando y no había acceso al circuito Estadio Azteca.
A continuación, detallamos cómo se aplicó el operativo “Última Milla” en las colonias y secciones incluidas en este ejercicio de verificación:



También, Animal Político reportó desvíos a la circulación vehicular sobre Calzada de Tlalpan desde Eje 3 sur, donde solo se permitía el acceso a personas con acreditación o boleto.
El despliegue del operativo tuvo resultados distintos según la zona. En Calzada de Tlalpan, alrededor de las 11:20 horas, colectivos y familiares de personas desaparecidas lograron cruzar las primeras barricadas de la última milla; en contraste, en Av. del Imán su alcance se vio limitado hasta las 13:00 horas, por la presencia de los elementos de seguridad. Posterior a esa hora, los manifestantes lograron romper el filtro de seguridad tras un enfrentamiento con elementos de seguridad.
Mientras el operativo restringió el acceso a plataformas de taxis por aplicación como Uber y Didi, el Plan de Movilidad ofreció los servicios Ride and Park y Ride, con un costo de 350 a 500 pesos en transportes como RTP y trolebuses, cuyo servicio ordinario (sin tarifa del Mundial) no supera los 15 pesos, dependiendo las líneas de ruta.
Aunado a lo anterior, las protestas registradas este jueves derivaron en la suspensión del servicio de Tren Ligero. Ante la interrupción, la Secretaría de Movilidad implementó un operativo especial de transporte para conectar con el Metro Tasqueña y el Metrobús Cañaverales.
De acuerdo con declaraciones de la Secretaría de Movilidad, el operativo también se implementará durante los próximos cuatro partidos mundialistas en la CDMX, y comenzará entre 8 y 10 horas antes del inicio de cada juego y se retirará dos horas después de que concluya.
(Con información de Jennifer Flores y Luis Fernando Lozano)