¿Por qué el asesinato de Paola Buenrostro no será juzgado como transfeminicidio?

Luz Rangel · 10 de septiembre de 2026

¿Por qué el asesinato de Paola Buenrostro no será juzgado como transfeminicidio?

El asesinato de Paola Buenrostro no será procesado bajo la ley que lleva su nombre. El caso, que inicialmente se juzgó sin perspectiva de género como homicidio, fue reclasificado a feminicidio agravado en una audiencia histórica.  

Sin embargo, aunque el asesinato en realidad es un transfeminicidio al ser Paola Buenrostro una mujer trans, cuando ocurrió en septiembre de 2016, todavía no existía este delito en el Código Penal de la Ciudad de México. El principio constitucional de irretroactividad de la ley penal impide aplicar normas actuales a hechos pasados y el transfeminicidio no estaba vigente sino hasta 2024.

El Artículo 14 constitucional establece que ninguna ley se puede aplicar de forma retroactiva en perjuicio de ninguna persona. “En los juicios del orden criminal queda prohibido imponer pena alguna que no esté decretada por una ley exactamente aplicable al delito de que se trata”, se lee.

Este límite jurídico impide que la llamada Ley Paola Buenrostro pueda aplicarse a cualquier transfeminicidio cometido antes de que existiera. El feminicidio ya había sido tipificado en la Ciudad de México desde 2011 y el caso avanza bajo este delito penal, no bajo la ley que lleva su nombre. 

El Sabueso detectó que usuarias en redes como X preguntaban por qué el asesinato de Paola Buenrostro fue clasificado como feminicidio y no como transfeminicidio. Por eso, te explicamos cómo el caso pasó de un tipo penal a otro y por qué es un precedente para tipificar los transfeminicidios en la Ciudad de México.  

Consulta: Transfeminicidio de Paola Buenrostro: detienen a presunto responsable 10 años después

El asesinato que no debió ser clasificado como homicidio

Paola Buenrostro era una mujer trans, es decir, una persona a la que se le asignó el sexo masculino al nacer, pero que se identificaba como mujer. Era originaria de Campeche y se desempeñaba como trabajadora sexual en la Ciudad de México, a donde migró en la adolescencia. 

Estaba en sus veintes cuando fue asesinada en vía pública. El día de su asesinato Arturo “N”, un cliente a bordo de un vehículo, solició sus servicios y ella se subió al coche. 

De acuerdo con la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCDMX), el 30 de septiembre de 2016, aproximadamente a las 00:50 horas, Paola Buenrostro pidió ayuda a Kenya Cuevas, también una mujer trans que se desempeñaba como trabajadora sexual. Se trata de la mejor amiga de Paola Buenrostro, a quien conocía desde hace seis años atrás. 

Fue cuando se escucharon dos balazos. Al momento de llevar a cabo el acto sexual, el cliente la mató con su propia arma de fuego porque escuchó su voz y se dio cuenta de que era una mujer trans. 

El 1 de octubre de 2016, el Ministerio Público de la Fiscalía Desconcentrada en Investigación en la alcaldía Cuauhtémoc señaló la clasificación del delito de homicidio calificado, cometido en contra de Paola Buenrostro, afirmando la probable participación del acusado al haber sido encontrado solo, con el arma. Pero después de detenerlo quedó en libertad por no tener las pruebas suficientes para comprobar que él disparó.

Así comenzó la investigación por el asesinato de Paola Buenrostro como homicidio sin que reconociera su identidad de género. La CDHCDMX define la identidad de género como la vivencia interna e individual de género tal como cada persona la siente, la cual podría corresponder o no con el sexo asignado al nacer. 

En este caso, el personal ministerial en todo momento continuó utilizando pronombres en masculino para referirse a Paola Buenrostro, la llamaron “occiso”, “sujeto masculino que vestía prendas de mujer” e incluso fue usado el nombre que tenía antes de transicionar, que se conoce como nombre de nacimiento, nombre anterior o, en inglés, deadname (nombre muerto o necrónimo). 

Por lo tanto, la CDHCDMX emitió la Recomendación 02/2019 a la entonces Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México (PGJ) por la falta de debida diligencia y de aplicación de la perspectiva de género y enfoque diferenciado en la investigación del asesinato de Paola Buenrostro.

La Recomendación 02/2019 consta de seis puntos, entre los cuales destaca diseñar los procedimientos específicos para asegurar la incorporación de análisis de contexto, así como de análisis de riesgo de víctimas, testigos o denunciantes, en las investigaciones de delitos que involucren a grupos de atención prioritaria; elaborar una propuesta de modificación del Marco Jurídico para la Intervención Pericial de la Coordinación General de Servicios Periciales; y rediseñar el Protocolo de Actuación para la Atención a las Personas de la Comunidad de la Diversidad Sexual y Genérica.

Paola fue sumada a las cifras no oficiales que registran la alta incidencia de mujeres trans asesinadas en razón de su identidad de género. A tal condición de discriminación se añadió un factor adicional de vulnerabilidad: el hecho de que era trabajadora sexual en un contexto urbano en el que no existe una política que lo regule para que las personas que lo ejercen puedan hacerlo en condiciones de seguridad tal como lo ha recomendado la Organización Internacional del Trabajo (OIT)”, menciona un comunicado de la CDHCDMX. 

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Foto: Especial. Paola Buenrostro.

La reclasificación a feminicidio 

Casi 10 años después, el 31 de agosto de 2026, Arturo “N” fue localizado y aprehendido en el municipio de Nicolás Romero, Estado de México, en cumplimiento de una orden de aprehensión obtenida en 2016 por homicidio calificado. Sin embargo, durante la audiencia del 1 de septiembre de 2026, a Paola Buenrostro la nombraron otra vez como hombre y su asesinato fue tratado como homicidio.

Paola fue víctima de un transfeminicidio. Negar su identidad y borrar el contexto de violencia que atravesó su asesinato es volver a violentarla desde las propias instituciones que deberían garantizar justicia”, reclamó su amiga, la activista Kenya Cuevas.

Luego de que malgenerizaron a Paola Buenrostro, es decir, que las autoridades utilizaran pronombres que no correspondían con su identidad de género, activistas por los derechos humanos protestaron y tomaron el edificio de la Fiscalía de Investigación del Delito de Feminicidio.

No luché todos estos años solamente para que detuvieran a quien le arrebató la vida. Luché para que Paola tuviera justicia, para que su identidad fuera respetada y para que ninguna otra mujer trans tuviera que enfrentar, incluso después de asesinada, la violencia de ser negada”, insistió Kenya Cuevas.

En esa audiencia se determinó que la detención de Arturo “N”, el presunto asesino, fue legal. Y en la del viernes 4 de septiembre de 2026 fue vinculado a proceso esta vez por el delito de feminicidio agravado.

“Como parte del proceso penal por el asesinato de Paola Buenrostro, ocurrido el 30 de septiembre de 2016, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México presentó los datos de prueba y, junto con la asesoría jurídica, expuso los argumentos para solicitar que la clasificación jurídica del caso se modificara de homicidio calificado a feminicidio agravado”, expuso dicha institución en un comunicado del 4 de septiembre de 2026.

Independientemente de que el caso no se clasificó como transfeminicidio sí se mencionó que con el nombre de la víctima hay actualmente una ley en la Ciudad de México, y creo que eso también da reconocimiento y visibilidad al transfeminicidio”, declaró Kenya Cuevas a medios de comunicación al salir de la audiencia.

Puedes leer: “Audiencia histórica”: vinculan a proceso a presunto asesino de Paola Buenrostro y clasifican el delito como feminicidio

Transfeminicidio, el delito que fue reconocido a partir de Paola Buenrostro

El 18 de julio de 2024, con la reforma de diversos artículos del Código Penal y Civil local, así como de la Ley Orgánica de la Fiscalía General de Justicia y de la Ley de Víctimas de la Ciudad de México, el Congreso capitalino tipificó el delito de transfeminicidio. A esto se le conoce como Ley Paola Buenrostro.

“Su memoria sigue siendo un símbolo de lucha por los derechos y dignidad de las mujeres trans en México y más allá de las fronteras”, mencionó la entonces diputada Gabriela Quiroga Anguiano, según un comunicado del Congreso de la Ciudad de México fechado ese día. 

El asesinato de Paola Buenrostro ocurrió en 2016, ocho años antes de que el transfeminicidio fuera reconocido legalmente como delito en la Ciudad de México. Por lo tanto, no puede aplicarse retroactivamente una figura penal creada después de que ocurrió este caso.

En una conferencia de prensa el 7 de septiembre, Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, reconoció que el caso se reclasificara de homicidio a feminicidio. Destacó que si bien se llegó “lamentablemente a feminicidio nada más”, ya se está haciendo justicia. 

En dicha conferencia de prensa, la fiscal Bertha Alcalde Luján reveló que,en 2025, se registraron tres casos de transfeminicidio denunciados y dos más en lo que va de 2026, de los cuales se han obtenido detenciones y judicializaciones. Para estos casos recientes la Ley Paola Buenrostro que reconoce los transfeminicidios ya sería aplicable.

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