¿Qué es la mendicidad forzada, la explotación detrás de pedir dinero en la calle?

Daniela Martínez Martínez · 31 de agosto de 2026

¿Qué es la mendicidad forzada, la explotación detrás de pedir dinero en la calle?

En México es común ver a personas en situación de calle o que solicitan apoyo económico en la vía pública. Sin embargo, no todas y todos están ahí por voluntad propia, algunas personas son forzadas por un tercero. A esto se le conoce como mendicidad forzada o ajena. 

“Se entiende por explotación de la mendicidad ajena, obtener un beneficio al obligar a una persona a pedir limosna o caridad contra su voluntad, recurriendo a la amenaza de daño grave, un daño grave o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, o el engaño”, establece el artículo 24 de la Ley General Para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas. 

Este artículo determina que quien utilice a una persona para realizar actos de mendicidad será penado con cuatro a nueve años de prisión y de 500 a 20 mil días días multa. 

En El Sabueso platicamos con José Luis Belmont, secretario técnico del Programa Universitario de Derechos Humanos (PUDH) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien explicó que no hay estadísticas claras sobre el número de víctimas de este delito en México. 

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Las referencias disponibles vienen principalmente de estudios internacionales sobre trata de personas, aunque no están actualizadas. Por ejemplo, un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con cifras de 2018, asegura que el 1% de las víctimas de trata a nivel mundial fue obligado a mendigar. 

Este porcentaje refleja únicamente los casos denunciados y no necesariamente la magnitud real del problema, aclara el especialista José Luis Belmont. 

Señales de alerta en un caso de mendicidad forzada

Entre las principales víctimas de este delito están los menores de edad, personas con alguna discapacidad, mayores de sesenta años, personas pertenecientes a pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas, migrantes, mujeres embarazadas, personas con lesiones o enfermedades, de acuerdo con la Secretaría de Gobernación (Segob) y la Ley en Materia de Trata de Personas. 

De hecho, la ley establece que si se obliga a una persona con alguna de estas características, la pena sube de nueve a 15 años y de mil a 25 mil días multa.

Cuando una persona es obligada a pedir dinero para beneficio económico de alguien más es mendicidad forzada. Un especialista nos explica qué es este delito, vinculado con la trata de personas.
Fuente: captura de pantalla de la Ley General Para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas.

José Luis Belmont explica que, aunque hacen falta más estudios e investigación al respecto, existen algunos patrones que pueden ser focos de alerta sobre un posible caso de mendicidad forzada. 

Uno de ellos es la regularidad en las conductas. Por ejemplo, personas que son llevadas o recogidas diariamente en horarios específicos por terceros. También, personas con problemas de salud visibles que no reciben atención, infantes que permanecen inmóviles o adormecidos durante largos periodos de tiempo, lo que incluso podría ser señal de que fueron sedados o alcoholizados. 

¿Se recomienda dar dinero a personas en la calle?

No hay una respuesta sencilla. Es un fenómeno complejo, ya que no todas las personas que piden dinero en la calle son víctimas de trata de personas o de mendicidad forzada.

José Luis Belmont afirma que las razones por las que una persona pide dinero pueden ser muy diversas y responder a circunstancias económicas temporales o a situaciones de vulnerabilidad. Por esto, insiste en que cada caso debe analizarse en su contexto y evitar estigmatizar a quienes viven en situación de pobreza.

Sin embargo, reconoce que existe un riesgo de que al dar apoyo económico a alguien en la calle se pueda, involuntariamente, apoyar a una red de trata o explotación. 

Debido a esto, el especialista enfatiza en que hacen falta recomendaciones locales o internacionales de instituciones de derechos humanos al respecto, además de políticas públicas integrales. 

“Hace falta una recomendación que elaboren nuestras instituciones de derechos humanos para conocer bien el fenómeno. También debería ser parte de los planes de gobierno, tanto municipales y de las alcaldías como de las entidades federativas y del Gobierno federal. Una política pública más fuerte nos hace mucha falta”, asegura el secretario técnico del PUDH. 

En caso de ver una situación de emergencia, o de notar patrones que puedan indicar que se trata de un caso de mendicidad forzada, puedes reportarlo en la Línea Nacional contra la Trata de Personas: 01 800 5533 000. 

También es posible presentar una queja ante una Comisión de Derechos Humanos, acudir al Consejo contra la Discriminación, al Consejo Ciudadano —en el caso de la Ciudad de México— o a una fiscalía.

Cuando las posibles víctimas sean niñas, niños o adolescentes, también se puede reportar ante el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de las Familias (DIF) o a las instituciones de protección de la infancia locales.