Luz Rangel · 28 de agosto de 2026
“Hola. Este es un espacio de orientación y escucha creado por Afroféminas ¿En qué puedo ayudarte?”, se lee en Habla con Afroféminas, la primera asistenta de inteligencia artificial (IA) que cualquier persona puede usar de forma anónima sin necesidad de cuenta de ChatGPT, sin pagar y sin descargar aplicaciones.
La herramienta fue lanzada en junio de 2026 y fue creada por Antoinette Torres Soler, fundadora y directora de Afroféminas, una comunidad y un medio antirracista de Zaragoza, España. Torres Soler es investigadora en inteligencia artificial y también desarrolló en 2025 AfroféminasGPT, la primera asistenta afrofeminista de inteligencia artificial, que en la actualidad tiene decenas de miles de conversaciones dentro de la plataforma de OpenAI.
De acuerdo con una nota de prensa de dicha comunidad, mientras AfroféminasGPT profundiza en el análisis teórico y la creación de recursos pedagógicos dentro de la plataforma OpenAI, Habla con Afroféminas ofrece una entrada más inmediata, sin requisitos técnicos, a cualquier persona que necesite orientación antirracista en tiempo real.
“Habla con Afroféminas está integrada directamente en la web de afrofeminas.com mediante una ventana de conversación y está configurada para funcionar tanto desde ordenador como desde dispositivos móviles. La propia implementación técnica se diseñó para que el chat estuviera disponible en toda la web y en cualquier dispositivo”, responde Antoinette Torres Soler en entrevista con El Sabueso, la unidad de verificación de Animal Político.
El acceso no depende de la capacidad económica ni de la disposición de una persona a identificarse porque muchas veces existe miedo a exponerse. La gratuidad también tiene que ver con una idea de democratización del conocimiento que ayuda a reconocer y nombrar una discriminación, pues no debería convertirse en un privilegio.

Te sugerimos: Sesgos automatizados: el riesgo de usar la IA sin perspectiva de género
La inteligencia artificial lleva casi siete décadas en nuestra vida cotidiana para procesos de automatización como el uso de mapas de tráfico en tiempo real, la interacción con chatbots y la obtención de resultados cada vez que tecleamos una palabra en un buscador. Pero actualmente estamos frente a un cambio de paradigma ante la llamada “IA generativa”.
Es decir, modelos de redes neuronales, aprendizaje automático y sistemas capaces de realizar, en base y de acuerdo con los datos con los que fueron entrenados, una diversidad de tareas como crear textos, imágenes y/o videos. Sin embargo, los modelos de inteligencia artificial generalista están entrenados con datos que sobrerrepresentan el pensamiento occidental.
Por ejemplo, al darle a algún modelo de inteligencia artificial la indicación de generar la imagen de una persona exitosa es muy común que arroje imágenes de un hombre vestido de traje, de piel blanca y complexión delgada. Y esto es importante porque cada vez más personas, organizaciones y medios de comunicación usan herramientas de inteligencia artificial para producir contenido.
“Nuestra crítica parte de algo bastante sencillo: ninguna inteligencia artificial habla desde ninguna parte. Una IA se construye con datos seleccionados por alguien, categorías, sistemas de clasificación, decisiones técnicas, criterios de seguridad y determinadas formas de considerar qué conocimiento es legítimo y cuál ocupa los márgenes. Presentar todo eso como neutral puede invisibilizar las relaciones de poder que intervienen en la producción del conocimiento”, sostiene Antoinette Torres Soler, directora de Afroféminas.
Por eso, Habla con Afroféminas es una inteligencia artificial construida desde un lugar de enunciación situado. Y, a diferencia de las herramientas generalistas de inteligencia artificial, no describe el mundo desde una supuesta neutralidad porque está especializada y porque la accesibilidad tecnológica significa no obligar a las personas a adaptarse a la tecnología, sino que la tecnología se adapte a ellas.
“Nuestra propuesta no consiste en decir: ‘nuestra IA sí es neutral’. Decimos exactamente lo contrario: hacemos visible desde dónde hablamos para que quien conversa con la herramienta pueda conocer su marco. El propio marco de AfroféminasGPT dice expresamente que no somos una inteligencia artificial generalista ni neutral, sino una herramienta situada, creada para acompañar, explicar y fortalecer el pensamiento afrofeminista, antirracista y decolonial”, continúa Torres Soler.
El documento fundacional establece que Habla con Afroféminas trabaja desde el afrocentrismo, el pensamiento negro crítico, los feminismos negros y las teorías decoloniales producidas desde el sur global y las diásporas negras. Cuando utiliza conceptos y autorías negras, deben conservar su sentido político y evitar su blanqueamiento o neutralización.
Las mujeres negras no son solamente receptoras de conocimiento, son productoras de conocimiento. Esa cuestión atraviesa las genealogías feministas negras y decoloniales con las que trabaja Habla con Afroféminas.
“Una herramienta generalista intenta responder sobre prácticamente cualquier cuestión. Habla con Afroféminas no pretende hacerlo. Su valor no consiste en saber de todo, sino en disponer de un marco epistemológico definido y de un corpus seleccionado. Esto significa que especialización no quiere decir únicamente disponer de mucha información sobre racismo; significa organizar el conocimiento desde una perspectiva determinada y asumir los límites de esa perspectiva”, menciona Antoinette Torres Soler.

La herramienta Habla con Afroféminas está construida sobre tres pilares: un corpus documental curado con criterio editorial afrofeminista; instrucciones de sistema redactadas desde el lugar de enunciación político de Afroféminas; y protocolos de mantenimiento que verifican su coherencia con el pensamiento antirracista y decolonial.
“Nuestra documentación técnica establece comprobaciones antes de publicar: verificar que las respuestas sean coherentes con el enfoque de Afroféminas, que la herramienta no ofrezca asesoramiento profesional cerrado cuando corresponde derivar a profesionales y que oriente con claridad y empatía ante consultas relacionadas con racismo y discriminación”, comenta Antoinette Torres Soler, fundadora y directora de Afroféminas.
Habla con Afroféminas realiza consultas de prueba periódicamente. Por ejemplo, el equipo pregunta a la herramienta por una situación de discriminación laboral, un comentario racista aparentemente “inofensivo”, apropiación cultural, estereotipos sobre mujeres negras o una situación de malestar emocional relacionada con racismo.
Otra prueba que Afroféminas considera importante es la del “no sé”. Si la herramienta no dispone de información suficiente, debe decirlo; no rellenar vacíos, especular ni inventar.
“Mantener la herramienta no significa solamente comprobar que técnicamente “funciona”. Significa comprobar periódicamente cómo piensa las preguntas, desde qué categorías responde y qué relaciones de poder puede estar reproduciendo”, insiste Torres Soler.
Habla con Afroféminas puede utilizarse como herramienta educativa, para comprender conceptos como interseccionalidad, racismo estructural, blanquitud, representación, colonialidad u otredad; como herramienta de formación, para profesorado, alumnado, organizaciones e instituciones; como espacio para acercarse a autoras y genealogías del pensamiento negro y decolonial; como apoyo para analizar representaciones culturales y estereotipos; y como herramienta para pensar situaciones cotidianas. Por ejemplo, cómo abordar una situación discriminatoria en una consulta médica, en el entorno educativo o laboral o revisar críticamente determinados discursos.
“No queremos una inteligencia artificial que piense en lugar de las personas. Queremos una tecnología que pueda ayudar a preguntar, nombrar, comprender y pensar críticamente. Nos interesa preguntarnos quién produce conocimiento, desde dónde se produce, a quién sirve y qué vidas contribuye a sostener porque para Afroféminas la cuestión nunca ha sido solamente qué puede hacer la inteligencia artificial. La pregunta política es qué inteligencia artificial queremos construir y al servicio de quién queremos ponerla”, concluye Torres Soler.
Para saber más: Algoritmos, desigualdad y calificación cero para México