Jennifer Flores, Diana Leaños, Guadalupe Fuentes y Mariana A. Hernández · 9 de marzo de 2026
Cada 8 de marzo la Ciudad de México despierta distinta. Las calles comienzan a llenarse de pañuelos morados, carteles con consignas feministas y voces que se preparan para marchar por el Día Internacional de las Mujeres.
Este domingo 8 de marzo, El Sabueso acompañó a distintos contingentes en la marcha en la Ciudad de México, la cual se desarrolló por Paseo de la Reforma hasta llegar al Zócalo capitalino. Todos los contingentes caminaron con un mensaje distinto: el reconocimiento de la endometriosis, la lucha antiespecista, el reconocimiento de las disidencias sexuales.
Aquí te contamos las consignas que acompañó El Sabueso.
Entre fichas de búsqueda de personas desaparecidas, una manta en la que se leía “¿Dónde están?” y un tejido de hilos rojos, la comunidad Sangre de mi Sangre CDMX comenzó a reunirse en la Glorieta de las Mujeres que Luchan.
El tejido es un proyecto que inició la Colectiva Hilos, el cual utiliza el tejido como herramienta de denuncia social y memoria. De acuerdo con las integrantes, esta iniciativa tuvo lugar entre 2019 y principios de 2020, cuando se convocó a personas a tejer en espacios públicos para construir una pieza colectiva que simboliza la sangre derramada por los feminicidios y las desapariciones en México.
El tejido se elabora con materiales como yute y rafia teñidos de color rojo, que hasta el conteo realizado en 2011 tiene una extensión de más de 2,500 metros cúbicos, siendo cada metro la representación de una persona desaparecida.
Cuando la marcha avanzó, las consignas comenzaron a resonar entre las calles del centro: “¡Dónde están, dónde están, nuestras hijas dónde están!”, el sonido de los tambores marcaba el paso de los contingentes en su camino al Zócalo capitalino.

En medio del recorrido, integrantes del colectivo caminaban juntas sosteniendo el tejido rojo, cuya longitud se observaba desde lo lejos. Al final del recorrido, varias integrantes del colectivo se reunieron unos minutos más alrededor del tejido. Algunas acomodaron los hilos, otras tomaban fotografías. “Tejemos para visibilizar la cantidad de desaparecidos en el país”, finalizaron.
Con corte al 8 de marzo de 2026, el Registro Nacional de Personas Desaparecidas contabiliza 131,909 personas desaparecidas y no localizadas. El 3 de marzo, la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que la desaparición de personas continúa afectando a la sociedad y aseguró que su administración fortalece los sistemas de alerta y el trabajo con las fiscalías en esta materia.
Este 2026 es el cuarto año que la colectiva Endometriosis México marcha bajo la consigna: “El dolor crónico también es una lucha feminista”. Quienes integran este grupo son mujeres que viven con endometriosis y que han decidido tomar las calles para nombrar lo que durante años ha sido minimizado, ignorado o confundido.
De acuerdo con la Clínica Mayo, la endometriosis es una afección dolorosa en la cual un tejido similar al que recubre el interior del útero crece fuera de él. Esto provoca malestares como cólicos menstruales con mucho dolor, sangrado excesivo e infertilidad.
En esta nota, el doctor Jorge Alberto Campos Cañas señala que es importante considerar la endometriosis como una de las enfermedades que son más incapacitantes, pero que habitualmente tendemos a menospreciar como sociedad y que puede afectar la calidad de vida de quienes la presentan. Como el caso de la migraña, ejemplifica.
En medio de tambores y cantos, ellas visibilizan que tardaron años en saber qué padecían, pues antes pasaron por consultas médicas donde su dolor fue reducido a “cólicos fuertes” o “una parte de ser mujer”. Entonces, para ellas, la marcha del 8M se vuelve en un espacio para visibilizar una enfermedad que afecta a millones de mujeres, pero que aún permanece rodeada de silencio.

Flor Isabel Montoya Camargo tiene 30 años y fue diagnosticada con endometriosis hace dos años. “Anteriormente mi ginecólogo me decía que mis cólicos menstruales eran normales, hasta que llegó una endocrinóloga que me abrió los ojos y me contó sobre la endometriosis”, dijo.
Aunque su diagnóstico ocurrió hace unos años, Flor fue operada hace poco. “Es mi primera marcha y estoy con mis compañeras y hermanas que conocen sobre este dolor. A la presidenta que ahora está en el poder le pido que comprenda nuestro dolor y promueva seguros médicos para tratar nuestra enfermedad, pero sobre todo, que la visibilice para que ninguna mujer tenga que sufrir por menstruar”.
Con una asistencia de alrededor de 25 personas, Endometriosis México terminó de marchar hasta el Zócalo capitalino para repartir folletos con información sobre qué es esta enfermedad.
Para ellas, marchar juntas es una forma de reclamar atención médica, investigación y empatía. Detrás de cada pañuelo y cada consigna hay historias de diagnósticos tardíos, cirugías, tratamientos costosos y días en los que el dolor no permite levantarse de la cama.
Este 8M, la colectiva de endometriosis no solo exigió derechos básicos: también visibilizó que la salud de las mujeres es una deuda pendiente en México.
“Las hembras no humanas también son hermanas”, se escuchó en la marcha de la Ciudad de México. La colectiva feminista antiespecista “Voces por la liberación animal” se unió, por segundo año consecutivo, a la marcha por el Día Internacional de la Mujer para dar visibilidad al movimiento antiespecista, el cual busca que todas las hembras, sin importar la especie a la que pertenezcan, sean libres.
“Marchamos por las hembras que también son explotadas por su valor reproductivo, por su leche, sus huevos y sus crías, las cuales son separadas de sus madres al nacer”, afirmó la activista por la liberación animal Esme Narin.
Por medio de un performance, en el que las integrantes de la colectiva “Voces por la liberación animal” vestían ropa de su tono de piel y portaban accesorios como diademas y otros elementos para hacer referencia a otros animales, se invitó a que las presentes cuestionen sus hábitos de consumo, así como se cuestiona al patriarcado.
“No hay nada más patriarcal que explotar a un animal”, corearon.

Mientras, la contingenta de mujeres trabajadoras, antirracista, transincluyente y antifascista marcha por todas las transfobias que siguen sucediendo, por la violencia militar, la liberación de Palestina, en contra del sistema patriarcal y por la reducción de las 40 horas.
Las participantes corearon consignas como “la mujer trabajando también está luchando”, “las trabajadoras queremos 40 horas, 40 horas ya”, al exigir la reducción de la jornada laboral a 40 horas de manera inmediata.
Como te contamos en esta nota, la reforma a la jornada laboral presentada por el gobierno de Claudia Sheinbaum propone la reducción de 48 a 40 horas de forma gradual y ha generado críticas por parte de la sociedad debido a los cambios en las horas extra y los dos días de descanso no mencionados en la iniciativa.
Por su parte, la contingente transincluyente resiste con las consignas “respeto total al trabajo sexual”, “ni cis, ni trans, ni una más, ni una más” y busca visibilizar la lucha de las mujeres trans que se desempeñan como trabajadoras sexuales.
En esta nota te explicamos las medidas de responsabilidad compartida que propone la jefa de gobierno de la Ciudad de México para que los hoteles y moteles contribuyan a garantizar la seguridad de las trabajadoras sexuales. A través de la colectividad y el acuerpamiento del bloque negro, las disidencias hicieron escuchar su voz mediante la iconoclasta: pintando paredes, calles, esculturas y muros para expresar su rechazo hacia el estado patriarcal y la violencia sistémica.

“El estado militar es cultura patriarcal”, “qué feo, qué feo ha de ser, oprimir al pueblo para poder comer”, “las niñas en Gaza no son un amenaza” y “tiraremos el cis-tema” son algunas de las consignas con las que la contingenta vincula al patriarcado y a la violencia ejercida por los Estados. Además, relaciona la militarización y los conflictos armados con las violencias que enfrentan las mujeres y disidencias.
La contingenta entiende al patriarcado como un problema transversal y estructural que se ve reflejado en las relaciones políticas, económicas, sociales y culturales, tal como la antropóloga feminista Rita Segato menciona: “La guerra empieza desde la masculinidad”.
Las colectivas señalan al genocidio de Israel en territorio palestino y el papel de las fuerzas armas en México como consecuencias de un Estado patriarcal. Mientras, en el país, la Guardia Nacional ha acumulado 2, 203 quejas y 14 recomendaciones de la CNDH por violaciones a derechos humanos, y el conflicto en Palestina ha provocado más de 70,000 muertes.
Estas posturas y consignas han marcado la lucha nacional e internacional de las colectivas Frente Nacional por las 40 Horas, Afekta, Asamblea Ecologista Popular y Transcontingenta.