Luis Baylón · 7 de junio de 2026
El Mundial de 2026 está prácticamente a minutos de que ocurra, más allá de los goles, la fiesta y las apuestas, el torneo es un espejo de cómo funciona el mundo. Esa es la premisa de Peloti y el Mundial, un libro coescrito por cinco autores: Gina Jaramillo, Mariana Anzorena, Rafael Igartúa, Sebastián Kohan y Daniel González — en Animal MX hablamos con Daniel González— que utiliza la fiebre mundialista para dar un viaje por la historia, la migración, la política y la religión.
Aquí te contamos cómo una pregunta inocente se convirtió en una guía geopolítica necesaria para romper clichés.
¿Quieres estar al día con Animal MX? Dale clic a nuestros canales gratuitos en Whatsapp y en Instagram.
La idea de este libro nació por ahí de 2021. El detonante fue una observación de la hija de siete años de Sebastián mientras veían un partido de la Eurocopa.
Como relata el propio Daniel González, la niña hizo una pregunta incómoda pero muy real:
¿por qué había tantos jugadores afrodescendientes en la cancha (como en los equipos de Francia o Inglaterra) pero la tribuna se veía mayoritariamente blanca?

Esa duda encendió la chispa. Los autores se dieron cuenta de que el fútbol era la herramienta perfecta para explicar las realidades complejas que la televisión suele ignorar. Con la gestión de Gina Jaramillo y las ilustraciones de Magallán, el proyecto cobró vida.
El éxito de Gignac hace eco en Francia: Fue “la idea del siglo” para Tigres
Aunque la obra perfila a los primeros 40 países clasificados al Mundial de 2026, no esperes estadísticas de partidos ni análisis tácticos.
“Es un libro que se publica en el marco del mundial, pero en realidad no es un libro estrictamente futbolístico. Es una guía cultural… Sí, se habla de futbol, pero el futbol es como que está sobrevolando la conversación”, aclara González.
A través de sus páginas, el texto se dedica a desmitificar narrativas de distintas naciones:
El “primer mundo” no es tan perfecto: Explora el pasado colonial de Canadá y sus heridas abiertas con los pueblos originarios, además de los retos complejos que viven los países nórdicos debido a la migración.
Curiosidades políticas: Narra cómo Bélgica, un país dividido entre francófonos y flamencos, pasó 22 meses sin gobierno y, extrañamente, su economía creció.
Guerra Fría en la cancha: Revela cómo la CIA financió con millones de dólares un programa de futbol profesional en Corea del Sur para contrarrestar la propaganda deportiva de Corea del Norte tras el histórico Mundial de 1966. Eliminaron a Italia, evento que causó un sisma en la nación europea y revolucionó sus instituciones deportivas. Como sea, solo llegaron al cuarto partido, para que no sientas ansiedad futbolera.
Migración y el nuevo mapa global: Analiza la identidad de selecciones como Francia, Marruecos o la España de Lamine Yamal y Nico Williams. También aborda las naturalizaciones en México, un país que, a diferencia de otros, suele recibir a los extranjeros con los brazos abiertos.
Mundial 2026: la diversidad, el motor silencioso de las grandes selecciones
El libro tampoco se guarda nada frente a la FIFA y su expansión a 48 equipos. González rechaza por completo la visión romántica del torneo:
“Yo creo que esto es una cuestión puramente crematística, capitalista y mercantilista. Hay más países porque cuantos más países hay, hay más mercados”.
Para los autores, incluir a más naciones pequeñas no es inclusión, sino una estrategia para asegurar votos en las asambleas y mantener a los dirigentes en el poder.
La ausencia de los titanes demográficos como India, China e Indonesia es un hueco financiero y de mercados para la FIFA, tener ese universo de más de 3,000 millones de personas representaría una revolución en el negocio futbolero de forma absoluta. El autor señala el peso de estas tres naciones: “el 30% de la población mundial se divide prácticamente en tres países que son India, Indonesia y China. Son países y ninguna tradición futbolística”.
“Si China, Indonesia e India entran en el mercado, que es el sueño de FIFA, ahí sí se convertiría en un evento deportivo que lo verían miles de millones de personas”, sentenció
Selección Mexicana: Una radiografía de los naturalizados en la era del ‘Vasco’ Aguirre
Peloti y el Mundial está pensado para leerse en familia, pero con objetivos muy diferentes según la edad:
Para las infancias y adolescentes: Busca sembrar la semilla de la curiosidad por la historia y las relaciones internacionales.
Para los adultos: Funciona como un detonador para romper prejuicios y axiomas que la sociedad ya tiene asumidos.
Para coronar la obra, el libro cuenta con dos firmas pesadas del periodismo y el deporte. El prólogo corre a cargo del campeón del mundo Jorge Valdano, cuyo texto es definido por los autores como “el mejor pitch del libro”.
Por otro lado, la periodista Marion Reimers aporta la perspectiva de género y el cuestionamiento social, demostrando que otro fútbol es posible si se combate la homofobia, la violencia de género y el arraigado patriarcado que domina los mundiales.
Al final, Peloti y el Mundial nos deja una advertencia necesaria en tiempos de polarización:
“El nacionalismo está muy bien en la cancha, pero fuera de ella, es el mayor veneno que existe”.