Animal MX · 28 de abril de 2026
La primera lista “mañanera” de Javier Aguirre rumbo al Mundial 2026 ya está aquí y, como era de esperarse, el internet tiene opiniones. Entre nombres frescos y regresos estratégicos, el tema de los futbolistas naturalizados vuelve a ser el centro de la conversación en las mesas de análisis (y en los grupos de WhatsApp).
A poco tiempo de que México co-organice la Copa del Mundo, el “Vasco” está armando un rompecabezas que mezcla juventud, colmillo y, sobre todo, jugadores que —aunque no nacieron en territorio nacional— hoy eligen defender la camiseta verde.
La convocatoria actual se apoya fuertemente en la Liga MX, pero abre la puerta a perfiles que buscan ampliar las variantes tácticas del Tri. En esta ocasión, el nombre que salta a la vista es el de Brian Gutiérrez, proveniente de Estados Unidos, quien se suma al proyecto de Aguirre para aportar frescura en el medio campo.
Porteros: Raúl Rangel, Oscar García, Carlos Acevedo.
Defensas y Medios: Jesús Gallardo, Israel Reyes, Erik Lira, Gilberto Mora, Carlos Rodríguez, Marcel Ruiz.
Delanteros: Roberto Alvarado, Alexis Vega, Armando González.
El rostro nuevo: Brian Gutiérrez (Naturalizado).
Esto también hace eco en los equipos mexicanos que más talento aportan al proyecto de Selección Nacional. No es de extrañarse que el Club Deportivo Guadalajara sean los que más nacidos en el país sumen.
La identidad de Chivas está íntimamente ligada a contar con una alineación mexicana en la cancha. En esta lista figuran Raúl Rangel (Portero), Luis Romo (Medio), Brian Gutiérrez (Medio), Roberto Alvarado (Medio) y Armando González (Delantero).
En ese orden Tijuana suma a tres hombres y tanto Toluca como Juárez ponen dos cada cual.
Esto puede resultar superficial a cierta vista. Sin embargo, otros equipos mexicanos que resultan competitivos en los últimos torneos, como América, Monterrey y Tigres, hacen importantes fichajes de piernas de más allá de nuestras fronteras.
Javier Aguirre no es un novato en esto de gestionar pasaportes. A lo largo de sus tres procesos mundialistas, su postura ha evolucionado tanto como el futbol mismo:
Hoy, la apertura es total. Más allá de Brian Gutiérrez, el radar de Aguirre ha incluido a nombres que ya son referentes para la afición:
Julián Quiñones (Colombia)
Germán Berterame (Argentina)
Álvaro Fidalgo (España) – Un nombre que siempre genera eco en Coapa y más allá.
En su segunda etapa, Aguirre confió en un hombre que desataba pasiones encontradas pero entregaba resultados: Guillermo Franco. El argentino naturalizado fue una pieza clave en el esquema ofensivo, demostrando que, para el “Vasco”, el rendimiento mata el acta de nacimiento.
En su primer rescate nacional, la urgencia era la identidad y la cohesión inmediata. En aquel entonces, Aguirre se la jugó exclusivamente con futbolistas nacidos en México. ¿El resultado? Cero naturalizados en la lista final.
En el futbol moderno, las fronteras son cada vez más difusas. La presencia de naturalizados en la Selección Mexicana no es una falta de talento local, sino una ampliación del catálogo. La celebración del deporte desdibuja las fronteras, pero pone de relieve la gestión de nuevos valores que vienen desde las canchas sin pasto, las fuerzas básicas y las visorias que impulsan a los jóvenes que vestirán el jersey de México.
Para el Mundial de 2026, el reto de Aguirre no es solo decidir cuántos naturalizados llevar, sino cómo integrarlos para que el Tri deje de ser “el ya casi” y se convierta en una potencia en casa. Al final del día, si el gol cae en el minuto 90, a la tribuna poco le importa el lugar de origen del anotador, sino el escudo que besa al festejar.