Animal mx. · 10 de julio de 2026
En el Mundial 2026, antes del partido entre Argentina y Egipto, un misil disparado por las Fuerzas Militares de Israel asesinó a Mohammed al-Wahidi.
El era el encargado de la instalación de las pantallas para que las personas pudieran seguir los partidos desde Gaza.
Hace un par de días se habían viralizado varios videos y fotos de personas en Gaza que en medio de las ruinas, resultado del genocidio, se reunieron a ver algunos juegos del Mundial 2026.
El material pronto alcanzó popularidad por la escena conmovedora en la que el fútbol se estaba convirtiendo en una forma de esparcimiento en los campamentos de desplazados y víctimas del ataque militar de Israel.
Detrás de esa oportunidad de distracción o escape, estaba un hombre de 65 años que era profesor de inglés y desde el inicio del genocidio trabajó de la mano con la ONG “Comité Egipcio de Ayuda en Gaza”, su nombre era Mohammed al-Wahidi.
Según se ha informado, el pasado 8 de junio Mohammed se movilizaba por Gaza en un taxi el cuando el vehículo en el que viajaba fue impactado por un misil, mismo que también cobró la vida del conductor y dos menores.
El territorio de donde salió el ataque ha comunicado que Al-Wahidi no era el blanco del ataque sino dos integrantes de Hamas, esto aún teniendo en cuenta que todas las victimas fueron civiles.

En un contexto de violencia como este, evidentemente, el deporte pasa a un segundo plano, sin embargo, hay datos importantes que vale la pena mencionar:
En la franja de Gaza, pese a la destrucción que ha dejado el genocidio, el futbol ha encontrado lugar como una forma de escape —al menos por un momento—para su población y no solo en época mundialista.
Este gesto desató reacciones en Gaza, donde incluso de pintaron murales en honor al jugador.
En medio del contexto que atraviesa Gaza han habido personas que han insistido en crear espacios de esperanza o para la alegría en la medida de lo posible.
Bajo ese entendio, proyectar los partidos del Mundial entonces, pasa a ser mucho más que poner una pantalla para ver futbol y se convierte más bien en una forma de crear un momento para reunirse, reír, gritar un gol, olvidar por un instante el sonido de las bombas y recordar que la vida también merece ser vivida.
Algo que la cultura palestina llamaría Sumud:dignidad, resistencia cotidiana y la resiliencia colectiva frente a la ocupación.
Hoy, quien hacía posible estos encuentros no esta y con ese contexto, su muerte no es únicamente la de una víctima más en una cifra que crece cada día.
Es también una manera de destruir aquello que sostiene a una comunidad cuando todo lo demás parece derrumbarse: la posibilidad de compartir, de celebrar, de emocionarse y de conservar un espacio para la esperanza.
Según unicef, específicamente en el artículo 31 de la 1 de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), todos tienen derecho a la recreación y el esparcimiento.
En la larga lista de derechos que se le ha negado a la población palestina, se suma este.
Al hablar de derechos solemos olvidar el goce.
El descanso, la recreación, la cultura, el deporte y los espacios de encuentro forman parte de una vida digna. No son lujos que solo existen en tiempos de paz; son expresiones de la humanidad misma, incluso, y quizá, sobre todo en medio de la guerra.
Cada espacio donde una comunidad puede reunirse para ver un partido, escuchar música, jugar o simplemente estar juntos desafía la lógica de quienes reducen la existencia a la mera supervivencia. Por eso, la destrucción de esos espacios y de quienes los hacen posibles no solo elimina vidas: también erosiona esperanza, rompe vínculos comunitarios y hace creer que ya no queda lugar para la alegría.
Palestina no fue al Mundial, pero estuvo de alguna manera presente gracias a Egipto.
Cada triunfo de esa selección se festejó como propio, y es que además de dar presencia a nivel deportivo, miembros del equipo como Hossam Hassan, director técnico de la selección, aprovecho cada que pudo los reflectores del torneo para hablar del Palestina.
Desde celebraciones en el campo portando la bandera, hasta declaraciones en las que dejaba claro que lo que ocurre en ese lugar debería preocuparnos a todos:
“Si alguien no siente el sufrimiento del pueblo palestino, no es humano. Todos, seamos europeos o estadounidenses, debemos reaccionar”, dijo.
Puedes leer: “Dejen vivir al pueblo palestino”: Hossam Hassan, DT de Egipto previo a encuentro con Argentina
Su pronunciamiento tuvo respuesta en esas celebraciones, y también en comunicados como el de la ONG “Comité Egipcio de Ayuda en Gaza”, la cual compartió un video en el que se logra ver el ambiente mundialista en Gaza. En el escriben:
“No ganaste la Copa del Mundo, pero trajiste alegría a los corazones de Gaza, y te ganaste el amor de un pueblo que nunca olvidará la sonrisa que trajiste en los días más difíciles”.
Mira los momentos de festejo por el Mundial a continuación:
Te puede interesar: Palestino FC, el equipo de futbol profesional chileno que representa la resistencia palestina