Animal MX · 23 de agosto de 2026
Saber cuántas veces al día debes comer tu mascota es clave para evitar problemas como la obesidad, la gastritis o la ansiedad por la comida. Aunque suele pensarse que una sola toma diaria basta, la frecuencia ideal varía según la edad y el nivel de actividad de tu compañero.
Establecer un horario fijo no solo mejora su digestión, sino que le da estructura a su día a día. A continuación, en Animal MX te explicamos cómo repartir las raciones diarias de tu perro para garantizar su nutrición y bienestar en cada etapa de su vida.
¿Quieres estar al día con Animal MX? Dale clic a nuestros canales gratuitos en Whatsapp y en Instagram.

Carlos Ruiz, Médico Veterinario Zootecnista con especialidad en nutrición de perros explica que la frecuencia con la que un “peludito” debe comer depende principalmente de factores, pero el principal es la edad.
En ese sentido, los cachorros necesitan comidas más frecuentes porque su estómago es pequeño y su metabolismo es acelerado. Entre las 6 y 12 semanas se recomiendan cuatro comidas diarias; de 3 a 6 meses, tres; y a partir de los 6 a los 12 meses, dos.
En la etapa adulta –alrededor del año de vida, o un poco más tarde en razas grandes–, la mayoría de los perros se alimentan bien con dos comidas al día, una por la mañana y otra por la noche. Esta frecuencia favorece la digestión, controla el peso y reduce el riesgo de problemas como la torsión gástrica.
Lee más: Francia en México: Habrá festival cultural y gastronómico en Aztlán
Los perros senior –a partir de los 7 años– suelen mantener el esquema de dos comidas diarias, aunque algunos se benefician de tres porciones más pequeñas si tienen problemas digestivos o dentales, detalla el veterinario.
Carlos Ruiz recuerda que siempre es recomendable consultar al veterinario para ajustar la frecuencia y cantidad según el tamaño, actividad y estado de salud del animal.
Añade que no se aconseja dejar comida disponible todo el día, ya que puede provocar que la mascota consuma muchas más porciones de comida de las que debería, lo que podría favorecer al sobrepeso.
La cantidad de alimento que necesita un perro no es igual para todos. La porción debe calcularse tomando en cuenta factores como su peso, edad, tamaño, nivel de actividad física y estado de salud.
“Un perro adulto que hace mucho ejercicio, por ejemplo, puede necesitar más alimento que uno de la misma raza y la misma edad que lleva una vida sedentaria”, puntualiza Carlos Hernández.
Por ello, no existe una cantidad universal de comida que pueda darse a todos los perros. Lo recomendable es revisar las indicaciones del alimento que consume, ya que los empaques incluyen una tabla con las porciones diarias sugeridas de acuerdo con el peso del animal.
La cantidad diaria recomendada debe dividirse entre las comidas que recibe durante el día. Por ejemplo, si se recomiendan 200 gramos por día y se alimenta a la mascota dos veces al día, la distribución es darle una porción de 100 gramos por la mañana y otros 100 gramos por la noche, refiere el veterinario.
El especialista precisa que es muy importante evitar servir la comida calculando las porciones. Recomienda utilizar una taza medidora o una báscula de cocina para controlar mejor las cantidades y reducir el riesgo de sobrealimentación
En ese sentido, es importante que los premios y otros alimentos que se den al “lomito” durante el día, aparte de su alimento principal, también se contemplen dentro de las porciones del día.
Si el perro comienza a subir o perder peso sin una razón aparente, tiene mucha hambre constantemente o deja comida de manera habitual, puede ser necesario ajustar la cantidad. En estos casos, lo más recomendable es consultar con un veterinario, quien puede determinar una ración adecuada según las necesidades específicas del animal, sugiere Ruiz.
El veterinario Carlos Ruiz recomienda evitar que los perros consuman sobras de la mesa de manera frecuente, ya que muchos alimentos preparados para las personas contienen cantidades elevadas de grasa, sal, azúcar o condimentos que no son adecuados para ellos.

También señala que es importante moderar los premios y las golosinas. Aunque pueden utilizarse como recompensa, estos productos también aportan calorías y, si se ofrecen en exceso, pueden contribuir al aumento de peso del “lomito”.
Respecto al alimento habitual, Ruiz aconseja no realizar cambios bruscos de croquetas o dieta, debido a que una modificación repentina puede ocasionar problemas digestivos como diarrea, vómito o malestar. Lo recomendable es hacer la transición de manera gradual para que el organismo del perro se adapte.
Lee más: ¿Vale la pena ir a una sala de escucha? Te contamos cómo es la experiencia
Finalmente, el veterinario recomienda establecer horarios para alimentar al perro y mantener una rutina, pues darle sus comidas aproximadamente a la misma hora cada día permite llevar un mejor control de las porciones y de su consumo diario, además de ayudar a identificar con mayor facilidad cualquier cambio en su apetito.