Animal MX. · 21 de abril de 2026
En la vida cotidiana, una de las preguntas más comunes sobre la infancia parece inofensiva: “¿ya creció?”.
Se mide en centímetros, en ropa que deja de quedar o en comparaciones con otros niños. Pero ¿Qué tal si crecer no fuera solo cuestión de tamaño?
Un grupo de especialistas internacionales plantea que el verdadero desarrollo infantil va mucho más allá de lo visible, y que entenderlo de otra forma podría cambiar el futuro de millones de niñas y niños. Te contamos más.
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De acuerdo con un comunicado presentado en la 13ª Conferencia Internacional sobre Nutrición y Crecimiento (N&G), expertos de distintos países incluidos México, Colombia y Perú, desarrollaron el concepto de “crecimiento de calidad”.
Este enfoque propone evaluar el desarrollo infantil no solo por estatura o peso, sino por factores como la proporción corporal, la masa muscular y la salud ósea.
Según el Dr. Óscar Quintero, de Abbott México, el objetivo es que niñas y niños “desarrollen una estructura ósea sólida, musculatura saludable y un progreso constante”.
La investigación presentada en la conferencia insiste en que los indicadores tradicionales ya no son suficientes. Entre los principales cambios destacan:
El endocrinólogo pediátrico Miguel Ángel Guagnelli, explica que este enfoque permite entender cómo crecen los niños, no solo cuánto.
Uno de los hallazgos más relevantes de la investigación es que mejorar la nutrición infantil tiene efectos que trascienden lo individual. Según los datos presentados en N&G 2026:
Incluso se reportan beneficios económicos concretos, como la reducción de gastos sanitarios y pérdidas de ingresos en los hogares. Es decir, invertir en nutrición infantil también impacta en la estabilidad social y económica a largo plazo.
El comunicado subraya un problema clave: la coexistencia de desnutrición y obesidad. En México, el panorama es especialmente complejo:
Esta doble carga refleja que no se trata solo de acceso a alimentos, sino de calidad nutricional y hábitos de desarrollo.
Aunque la primera infancia es crucial, los expertos advierten que la adolescencia es una segunda ventana de oportunidad. Durante esta etapa, una intervención nutricional adecuada puede mejorar:
Esto refuerza la idea de que el crecimiento saludable no termina en los primeros años de vida
Con esta propuesta de “crecimiento de calidad” se busca ofrecer herramientas más precisas tanto a familias como a profesionales de la salud. En una región donde la malnutrición sigue siendo un desafío, replantear cómo entendemos el desarrollo infantil podría marcar la diferencia.