Animal MX · 13 de mayo de 2026
En medio de precios que crecen, falta de tiempo y la prisa de la vida. Tomas decisiones saludables puede ser abrumador para los padres. Según una encuesta realizada a nivel nacional, los padres sienten gran presión. Te contamos lo que rebela.
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De acuerdo con el estudio realizado por Abbott, el 94% de los padres encuestados considera que los hábitos actuales de sus hijos determinarán su estado de salud en la adultez. Además, siete de cada diez padres temen que sus hijos desarrollen enfermedades crónicas más adelante.
La encuesta también encontró que nueve de cada diez padres sienten presión por mantener hábitos saludables en casa, mientras que el 40% reconoce que no se siente capaz de lograrlo.
La preocupación no solo gira en torno a la alimentación o el ejercicio. Para muchas familias, el estrés de equilibrar horarios, costos y consejos sobre bienestar termina convirtiéndose en una carga emocional cotidiana.
Los resultados muestran que la incertidumbre sobre cómo cuidar la salud afecta también a la población adulta en general.
El 74% de las personas encuestadas considera que la mayoría de las enfermedades crónicas podrían prevenirse; sin embargo, solo uno de cada cuatro adultos asegura sentirse seguro al momento de cuidar su salud.
Enfermedades como la diabetes y las cardiopatías continúan siendo una preocupación importante, especialmente en un contexto marcado por la desinformación, el aumento de costos y la saturación de recomendaciones sobre bienestar.
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El Dr. Óscar Quintero señala que mantener una vida saludable no debería sentirse como “un trabajo de tiempo completo”.
“Los pequeños y consistentes hábitos en torno a la comida, el movimiento, el bienestar emocional y la atención preventiva pueden marcar una diferencia significativa con el tiempo”, explica.
Entre las recomendaciones del especialista destacan:
Aunque muchas familias sienten la presión de “hacerlo todo bien”, especialistas recuerdan que construir hábitos saludables no siempre implica transformaciones radicales. Se puede empezar por una caminata corta, una comida equilibrada o una rutina de descanso que con el tiempo, impacten positivamente en la salud física y emocional de toda la familia.