Animal Político · 3 de agosto de 2026
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró temporalmente 17 polígonos dentro de la Reserva de la Biosfera Ría Celestún, en Yucatán, tras detectar el desmonte ilegal de vegetación y la promoción y venta de lotes en fraccionamientos irregulares ubicados en un área natural protegida. La intervención se realizó en el predio San Isidro Miramar, en el municipio de Celestún.
De acuerdo con la dependencia, las inspecciones se llevaron a cabo en coordinación con el gobierno de Yucatán y derivaron de una investigación iniciada a finales de 2025. Durante las labores de reconocimiento se documentó la remoción y quema de vegetación, así como la comercialización de terrenos correspondientes a los fraccionamientos irregulares denominados “San Josué” y “Martha Elena”, actividades que se desarrollaban dentro de la reserva.
El operativo se realizó este 3 de agosto con la participación de 397 elementos de distintas corporaciones, entre ellas inspectores de Profepa, personal de la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad Pública de Yucatán. Las acciones abarcaron una superficie de 130.8 hectáreas, distribuidas en los 17 polígonos clausurados.

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La procuradora federal de Protección al Ambiente, Mariana Boy Tamborrell, afirmó que las acciones buscan frenar el deterioro de uno de los ecosistemas más importantes del país. “La protección de las áreas naturales protegidas es una prioridad para la Profepa”, señaló.
La funcionaria agregó que el desmonte ilegal representa una afectación grave para la Reserva de la Biosfera Ría Celestún y advirtió que las acciones tendrán consecuencias legales: “Será denunciado por la Procuraduría, y se sancionará con multas ejemplares y con medidas contundentes de reparación del daño”.
La Profepa informó que, como parte de las investigaciones, en marzo de 2026 realizó sobrevuelos de reconocimiento que permitieron confirmar tanto la destrucción de vegetación como la promoción y venta de lotes dentro de la zona protegida. En algunos de los polígonos inspeccionados también se identificaron afectaciones a manglares.
La Reserva de la Biosfera Ría Celestún fue decretada como Área Natural Protegida en noviembre de 2000 y alberga una amplia diversidad de ecosistemas y especies de flora y fauna, varias de ellas sujetas a protección ambiental conforme a la normativa vigente. Por ello, cualquier cambio de uso de suelo requiere autorización y está sujeto a regulación ambiental.

Finalmente, la Profepa señaló que el operativo fue resultado de la coordinación con el gobierno de Yucatán para garantizar condiciones de seguridad durante las inspecciones y reiteró que continuará atendiendo denuncias ciudadanas para detener actividades ilegales que afecten los ecosistemas y proteger las áreas naturales protegidas del país.