Animal Político · 10 de octubre de 2026
El fiscal general del estado de Chiapas, Jorge Luis Llaven Abarca, informó que siete migrantes que fueron reportados en calidad de desaparecidos, se encuentran localizados en centros de detención de deportación en los Estados Unidos.
Durante su mensaje en redes sociales, el funcionario indicó que la información fue confirmada por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP en sus siglas en inglés).
“Quiero comentarles que hemos logrado detectar a siete personas que estaban como calidad de no localizadas, que son extranjeros; tres de ellos son de Honduras, dos de El Salvador, uno de Colombia, uno de Guatemala. (…) Ellos confirman que esas personas ingresaron a su país”, comentó.
Explicó que ingresaron de forma irregular, por lo que cuentan con un registro estadounidense.

“Hemos dado también ya de baja las fichas de búsqueda y seguiremos haciendo ese ejercicio ya que estas personas tenían o contaban con fichas de búsqueda desde 2016, 2021, 2022, 2023; estaban ahí rezagadas y las personas ya estaban localizadas allá en Estados Unidos”, detalló Llaven Abarca.
El fiscal indicó que comenzarán a hacer una depuración de fichas de búsqueda porque aparecen todavía en el registro actual.
En agosto, bajo el nombre “Sueños sin Fronteras”, cerca de 350 personas migrantes decidieron romper el silencio y el limbo burocrático que las mantenía atrapadas en Tapachula, Chiapas; son un mosaico de fatiga y resistencia, compuesto por mujeres, hombres, adultos mayores, niñas, niños e incluso bebés.
“Hemos decidido la travesía hacia Estados Unidos porque lastimosamente la situación económica para nosotros los migrantes en Tapachula es muy difícil, el trabajo está muy devaluado. No tenemos papeles; si los tuviéramos muchos nos quedaríamos establecidos acá”, explicó Aarón Mauricio, un joven de origen hondureño.
A lo largo del trayecto hacia Álvaro Obregón, el paisaje se divide entre la solidaridad de algunos lugareños que acuden al paso de la caravana para regalar agua a los migrantes, y la presencia de las fuerzas federales de seguridad que vigilan cada paso desde los arcenes.
Para las familias que integran “Sueños sin Fronteras”, cada kilómetro avanzado es una apuesta contra el tiempo y el clima. Con la caída de la noche sobre la ruta costera, el contingente camina iluminado apenas por las luces intermitentes de los vehículos que transitan la vía y la tenue luz de los teléfonos celulares.

Entre quienes van andando —no solo con el cansancio a cuestas, sino también con el peso de sostener una familia— está Marianela. Llegó hace dos días a Tapachula para alcanzar a su esposo e hijos. Quieren caminar juntos con la esperanza de llegar a Estados Unidos… o al menos hasta la Ciudad de México.
“Para una vida mejor”, se escucha como un mantra colectivo entre las distintas personas y nacionalidades que esperan que un desplazamiento multitudinario resulte menos peligroso. Como subrayó David, joven originario de Honduras: “Vamos con toda la actitud, siempre para adelante, con Dios guiando mis pasos, mi camino y mi pensamiento”.
Te podría interesar: CIDH pide protección para madre buscadora y su familia, tras desaparición de padre e hijo en Guanajuato