Manu Ureste · 12 de octubre de 2026
Familiares de personas detenidas el fin de semana durante la marcha por agua limpia en Guadalajara denunciaron este lunes que pasaron la noche y la madrugada sin información suficiente sobre sus hijos e hijas ni acceso para conocer su estado de salud. En la misma conferencia, el Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (CEPAD) señaló que al menos dos personas liberadas relataron presiones para desistirse de acusaciones contra policías.
“Soy de las mamás que no dormimos, velamos toda la noche en espera de información”, dijo Graciela Bernal Loaiza, madre de Jorge Ignacio Luna Bernal, uno de los detenidos tras la movilización del domingo 11 de octubre.
En una rueda de prensa transmitida desde el exterior de la Fiscalía de Jalisco, las familias exigieron la liberación de sus seres queridos y rechazaron que fueran integrantes de un grupo de choque, como el gobierno estatal calificó a quienes responsabiliza de los enfrentamientos frente a Casa Jalisco.

La portavoz del CEPAD denunció que durante la noche se impidió a familiares y abogados particulares ingresar para hablar con las personas detenidas. Según explicó, las visitas familiares apenas comenzaron a permitirse aproximadamente media hora antes de la conferencia, mientras que seguían los obstáculos para acceder a una defensa de su elección.
Sobre las presiones a personas liberadas, afirmó: “Al menos dos de ellas refirieron que sí fueron presionadas para que se desistieran de algún cargo en contra de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública”.
La representante no identificó a esas personas ni precisó quién ejerció la presión o si las acusaciones ya habían sido formalizadas mediante denuncias. Tampoco señaló que efectivamente se hubieran desistido.
Graciela Bernal contó que alrededor de las 14:40 del domingo recibió una llamada de su hijo mayor para avisarle que Jorge Ignacio estaba detenido en Casa Jalisco.

La familia acudió al inmueble, pero no pudo hablar con alguna autoridad. Posteriormente, policías les indicaron que los detenidos habían sido trasladados a las instalaciones de la Fiscalía en la calle 14.
La madre relató que vio una fotografía de su hijo golpeado y con vendajes. Explicó que Jorge Ignacio había alcanzado a enviar una imagen a su hermano, quien también participó en la marcha junto con su pareja y su hijo de dos años.
Graciela señaló que su esposo apenas había podido entrar a verlo poco antes de la rueda de prensa y que ella todavía desconocía cómo lo había encontrado.
“Tenemos derecho a saber, tenemos derecho a tener información y no la hemos tenido”, expresó.
Otra de las participantes, Margarita Mora, se presentó como enfermera y madre de Mariana Jovel Mora, una persona no binaria y bióloga marina. Denunció que varias personas golpearon y patearon a su hija, la tiraron al suelo y se la llevaron arrastrando.
“Ella solo estaba defendiendo a sus amigas y por eso se la llevaron, porque ella no estaba agrediendo a nadie, no estaba rompiendo nada”, afirmó.
Margarita consideró que hubo discriminación por su identidad y exigió atención médica. Dijo que le habían informado que Mariana estaba en silla de ruedas y tenía la nariz fracturada, aunque todavía no había podido comprobar personalmente su estado.
Clara Miranda, madre de Daniel Delgadillo, relató que acompañó a su hijo a su primera manifestación y que estaba a unos metros cuando se lo llevaron por la fuerza.
“Estaba muy motivado y yo lo acompañé”, contó. La madre afirmó que presenció golpes durante la detención, pero aclaró que no podía precisar las lesiones de su hijo porque aún no había podido verlo. También rechazó que perteneciera a un grupo de choque y exigió su liberación.
En un video grabado la noche del domingo y publicado en las cuentas de Instagram mecuidanmisamigxsmx y giselledessavre, una mujer identificada como Alejandra denunció agresiones de policías estatales tras participar en la marcha por agua limpia en Guadalajara.
“Me agarraron a macanazos”, dijo entre lágrimas y con dificultades para caminar, después de ser liberada. Aseguró que le quitaron los tenis, le pisaron los pies y la tiraron al suelo: “Traigo fracturas en mis pies porque me quitaron mis tenis y me empezaron a pisar. Traigo el cuerpo raspado porque me tiraron al suelo”.

El CEPAD reconoció que 12 personas habían sido liberadas y afirmó que, de acuerdo con una lista elaborada junto con familias, organizaciones y activistas, otras 37 continuaban detenidas al momento de la conferencia.
La portavoz explicó que el registro inicial de más de 50 personas fue corregido después de contactar a algunas que finalmente no habían sido detenidas. Sin embargo, señaló que la Fiscalía no les había proporcionado información suficiente para cotejar los nombres y aclarar las diferencias con el balance oficial.
Esta mañana, la Fiscalía informó de la liberación de 12 de las 39 personas cuya detención había reportado. Indicó que continuarán las investigaciones por ataque a las vías de comunicación, lesiones y delitos cometidos contra representantes de la autoridad.
Durante la conferencia, el CEPAD aclaró que no podía confirmar que actualmente hubiera personas desaparecidas. Su exigencia, dijo, era conocer el listado completo y la ubicación de los detenidos para contrastar la información y descartar esa posibilidad. También afirmó que no había menores de edad detenidos.
La organización denunció que varias personas liberadas presentaban esguinces, posibles fracturas y lesiones en rostro, espalda y ojos. Respecto de quienes seguían detenidos, señaló que todavía no podían precisar su estado por las restricciones de acceso.
Además, cuestionó a la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) porque, según su relato, el personal no salió a recoger las quejas de las familias que esperaban afuera de la Fiscalía, pese a que se lo solicitaron durante la noche.
Por su parte, la CEDHJ había informado el domingo que desplegó 16 observadores, acompañó a las 39 personas detenidas y recibió cinco quejas por presuntos abusos de policías estatales. También abrió el acta de investigación 41 y dictó medidas cautelares para garantizar atención médica a los detenidos.
La marcha del domingo reunió a miles de habitantes que exigieron una solución al suministro de agua con sedimentos y malos olores en Guadalajara y otros municipios metropolitanos.
Frente a Casa Jalisco se registraron enfrentamientos y policías dispersaron a los asistentes con gases y chorros de agua. El gobierno estatal reportó 39 detenciones, 28 policías heridos —dos de gravedad— y 31 civiles que requirieron atención médica. Atribuyó la violencia a un supuesto grupo de unas 400 personas ajenas a la protesta.
Este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum pidió al gobierno de Jalisco explicar la actuación policial y dar a conocer los nombres de las personas detenidas. Reiteró su desacuerdo con la represión.
El gobernador Pablo Lemus anunció que solicitó a la Fiscalía revisar las detenciones caso por caso y que se analizarán los videos de la movilización para investigar la actuación de los policías y sancionar posibles excesos en el uso de la fuerza.
En la conferencia de familiares, Eduardo Mosqueda, quien se presentó como consejero ciudadano autónomo del Mecanismo federal de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, pidió investigaciones, sanciones y garantías de no repetición.
“Vamos a retirarnos solamente cuando todas y todos estén de nueva cuenta con nosotros”, aseguró.