Redacción Animal Político · 24 de mayo de 2026
La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Guerrero (CDHEG) llamó a las autoridades municipales a trabajar en la construcción de la paz y el respeto a los derechos de las personas de los pueblos originarios de la región de la Montaña Baja.
Ante los recientes hechos de violencia, la comisión indicó que se está desempeñando como observadora de las acciones que los tres órdenes del gobierno están realizando para garantizar la seguridad y restablecer los servicios básicos e institucionales en la región.
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La CDHEG resaltó el “papel preponderante” de la mesa para la construcción de la paz, la cual se encuentra integrada por autoridades municipales, estatales y federales, como un espacio de diálogo para generar “las condiciones para vivir en armonía y con seguridad”.
“En la mesa para la construcción de la paz, la participación de los municipios es fundamental, porque son la autoridad inmediata a las comunidades. Por tanto, la paz se construye con su participación”, señaló en un comunicado.
El Centro Minerva Bello criticó ayer el pronunciamiento de los presidentes municipales de José Joaquín de Herrera, Zitlala, Acatepec, Tixtla, Quechultenango, Ahuacuotzingo, Mochitlán, Mártir de Cuilapan y Atlixtac de retirarse de las mesas.

El Concejo Indígena y Popular de Guerrero – Emiliano Zapata (CIPOG-EZ) difundió este 23 de mayo el “Manifiesto de Alcozacán”, un documento en el que denuncia una “guerra de exterminio” contra comunidades nahuas de la Montaña Baja de Guerrero.
Además, acusa a autoridades de los tres niveles de gobierno de omisiones frente a los ataques atribuidos al grupo criminal “Los Ardillos”.
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En el pronunciamiento, aseguró que las agresiones registradas desde el pasado 6 de mayo en comunidades como Tula, Xicotlán, Acahuehuetlán y Alcozacán dejaron desplazamientos masivos, viviendas incendiadas y ataques armados con drones y armas de alto poder.
“Los pueblos de la Montaña Baja de Guerrero decimos ¡ya basta de tanto dolor y de tanta muerte!”, señala el documento.