Paula Paredes S. · 29 de agosto de 2026
Antes de que su nombre apareciera ligado a Por cesárea, el disco de Dillom, Juan López ya llevaba años construyendo su propio camino en la música.
El argentino aprendió a tocar guitarra prácticamente por su cuenta, pasó de escuchar música pesada a explorar el hip-hop, el indie y el rock, y encontró en las canciones una forma de hablar de aquello que le pasa, pero también de lo que ocurre a su alrededor.
Hablamos con Juan López sobre el camino autodidacta que lo llevó hasta aquí, la relación entre sus emociones y sus canciones, el duelo que atravesó mientras hacía Álbum negro, su participación en Por cesárea y lo que significa llevar su música por primera vez a otro país.
Juan López es un músico argentino que comenzó a acercarse a la música cuando tenía alrededor de nueve o diez años.
Sus primeros referentes llegaron a través de sus tíos, quienes tenían pósters de distintas bandas en sus habitaciones. Uno de esos primeros descubrimientos fue Slipknot, cuya propuesta visual y sonido pesado llamaron su atención cuando todavía era un niño.
Con el tiempo, sus referencias se ampliaron hacia géneros como el hip-hop, el indie rock y el rock. También comenzó a tocar instrumentos desde muy pequeño.
Su hermano intentó enseñarle guitarra, pero después de una sola clase Juan decidió continuar por su cuenta. Ese carácter autodidacta terminó convirtiéndose en una parte importante de su manera de entender la música y también de construir su carrera.
Hoy, su propuesta se mueve entre lo íntimo y lo social. Sus canciones pueden hablar de experiencias personales, pérdidas y emociones, pero también incorporan pequeñas referencias a los problemas políticos, económicos y sociales que atraviesan su entorno.
Juan no tuvo una formación musical tradicional. Su aprendizaje comenzó casi por accidente y continuó a través de la práctica, los errores y la experimentación. Lo mismo ocurrió con la construcción de su carrera como músico independiente.
“La verdad que hacer música independiente y ser autodidacta es el camino más difícil. Me ha llevado mucho tiempo, me ha costado. Pero nada, estoy feliz con eso, la verdad, o sea, siento que cada vez que me la he mandado o que he hecho cosas mal o lo que sea, he aprendido tanto musical como en cómo llevar una carrera y lo que sea. Y nada, estoy con eso porque hoy en día creo que soy una persona que sabe bastante, muchísimo más de cuando empezó y eso creo que es lo más importante.”
Esa independencia también aparece en su forma de asumir las expectativas que pueden existir alrededor de un músico argentino. En lugar de intentar replicar una tradición musical de su país, López prefiere tomar como referencia la capacidad de otros artistas para construir algo propio.
“Después, respecto a lo que me decís como de esto de sentir presión y eso, yo la verdad creo que no lo siento porque trato igual de justamente ahora que voy a México y todo esto, fue como que de repente dije: ‘Okay, entonces en otro país tengo que dar el mejor show que di hasta ahora, tengo que romperla’. Entonces como que de repente digo, okay, tengo que dar un buen performance, tengo que mejorar esto, esto y aquello, tengo que llegar bien, porque aparte también vamos a tocar otras fechas más, entonces tengo que estar listo para eso”
Hablando de la creación musical, Juan resalta la importancia de ser el mismo, si bien Argentina tiene muchos artistas que a nivel mundial son referentes, Juan siempre aterriza con al idea de marcar su propio camino.
“Ccreo que ellos han hecho su carrera y su música pensando justamente en hacer algo propio y algo suyo. Y nada, trato como de agarrar ese pensamiento y decir: ‘Yo soy Juan López, hago lo mío y va a ser increíble’”.
Una de las características que atraviesa el trabajo de Juan López es la dimensión emocional. Sin embargo, él mismo reconoce que tardó en darse cuenta de que su música podía funcionar como un espacio de conexión para otras personas.
El momento llegó antes de publicar Álbum negro, cuando un encuentro casual con uno de sus seguidores le hizo entender que aquello que escribía desde un lugar personal también podía acompañar a alguien más.
“Una vez estaba en un parque y se me acerca un chico y me dice: ‘Eh, ¿vos sos Juan López?’. ‘Sí, sí’, le digo, qué sé yo. Y me dice: ‘Gracias por tu música’. Me hizo reflexionar un montón”
Según comenta, la música es una especie de diario personal, una forma de conectar con sus emociones y hacerlas publicas.

En 2025, López publicó Álbum Negro, un trabajo que nació de un momento particularmente difícil. La muerte de su abuelo fue uno de los detonantes para hacer un disco más introspectivo y personal, en el que decidió trabajar de manera mucho más solitaria.
Pero el duelo no fue lo único que terminó entrando en las canciones. El contexto social y económico que atravesaba también se convirtió en materia para escribir.
“Lo hice de hecho muy rápido. O sea, el Culiado salió 2024, y ya 2025 Álbum Negro. Quería hacer algo que sea mucho más introspectivo, que hable mucho más de mí y yo creo eso, nada, como que justamente la estaba pasando mal. A nivel social también estaban pasando un montón de cosas, todo el tiempo acá cambia todo económicamente y siempre es un quilombo. Y nada, como que de repente eso, hay un momento en lo que no tener tanta plata, que no me vaya tan bien y lo que sea, como que siento que la combinación de cosas malas justamente las usé para escribir este disco y que tenga estos momentos como mucho más vulnerables o como mucho más de enojo cuando son de cosas sociales y decir como: ‘Listo, voy a hablar de esto así’”.
El resultado terminó funcionando como una especie de desahogo. Cuando se le pregunta si podría definir el proceso como algo catártico, su respuesta es breve: “Sí, sí, 100%”.
Uno de los capítulos que más visibilidad le dio a Juan López fue su trabajo en Por cesárea, el álbum de Dillom. Sin embargo, la relación entre ambos proyectos no comenzó con la intención de convertirlo en una extensión de la carrera de otro artista.
Mientras trabajaba en el disco de Dillom, López también estaba desarrollando Culiado, que posteriormente daría paso a Álbum negro. La cercanía entre los lanzamientos terminó vinculando ambos trabajos y, aunque reconoce que la colaboración le abrió puertas, también deja claro que su proyecto ya estaba en marcha.
“Obviamente me ayudó mucho a nivel exposición haber laburado en este disco, fue increíble y siento que fue superpositivo. Como que gracias a laburar con él, un montón de gente me prestó atención, un montón de gente me conoció y nada, feliz con eso. Ha sido superpositivo para mí y la verdad que el trabajo que hicimos con ellos me pareció increíble y estoy muy feliz con lo que ha pasado con su disco como con Álbum negro, como con Culiado. De alguna u otra forma está todo muy relacionado”, explica.
Las canciones de López no se quedan únicamente en lo autobiográfico. La vulnerabilidad y las experiencias personales conviven con una mirada hacia el contexto social, aunque el músico evita convertir sus canciones en discursos políticos deliberados, hablar de lo que ocurre alrededor también forma parte de la responsabilidad que asume como artista.
“Siento como artista como que tengo la responsabilidad también de hablar de temas políticos, de temas sociales, de cosas que nos afectan a todos el día a día, más allá de lo que nos puede llegar a pasar sentimentalmente o lo que sea”
Jusntamente por esto, su último trabajo tiene una temática social a través de pequeños guiños:
“Justamente eso, que sean de repente algo que vos escuchás y digás: ‘Okay, esto es una realidad’, o sea, directamente más allá de contextos y lo que sea. Pero yo creo que de alguna otra forma, más allá de la música, lo importante es a nivel social estar despierto y hablar de las cosas cuando hay que hablar, de decir lo que uno piensa y listo.”
La llegada de Juan López a Ciudad de México representa otro paso dentro de esa construcción independiente. Esta será su primera vez tocando en la capital mexicana y llegará acompañado por Niño Viejo y El Culto Casero.
Aunque México ya representa un público importante para su música, presentarse por primera vez en la ciudad tiene para él un significado particular.
“Increíble poder ir a tocar allá. Se dio todo muy bien y estoy muy contento por la fecha, por el line up que tenemos. La verdad que es increíble. La música Niño Viejo ya lo conocí hace bastante tiempo y El Culto Casero son hermanos míos de Paraguay, ya hemos tocado juntos y poder tocar con ellos dos me parece increíble. Y nada, más allá de lo que pase y lo que sea, es mi primera vez en la Ciudad de México, yendo a tocar un lugar tan lejos. Así que es tipo, va a ser algo icónico, va a ser algo que va a marcar un antes y un después, por lo menos en mi vida, y espero generar eso en la gente que vaya a verlo.”
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El músico argentino llegará a la CDMX como parte de “La Liga independiente”, un espacio que celebra y difunde la música independiente en español.
La cita es el próximo 16 de octubre en Bajo Circuito a las 20:00 horas. Puedes adquirir tus boletos aquí.
Al final, cuando se le pregunta por qué continúa haciendo música después de tantos años, la respuesta de López vuelve al punto de partida: antes que una carrera, la música sigue siendo algo que hace porque lo necesita.
“Yo creo que hago música para mí mismo, para generar comunidad. La verdad que a veces me cuesta como encontrar una explicación correcta, pero porque yo creo que me hace sentir muy bien y a pesar de que lo hago hace tantos años y que han pasado un montón de cosas en el medio, ese primer sentimiento sigue estando siempre ahí y yo creo que eso es lo que justamente me impulsa y me hace crecer y creer en esto”, concluye.
Escucha Álbum Negro a continuación:
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