Redacción Animal Político · 7 de mayo de 2026
La Junta de Gobierno del Banco de México anunció este jueves un nuevo recorte a la tasa de interés interbancaria a un día, al reducirla en 25 puntos base para ubicarla en 6.50% a partir del 8 de mayo, decisión que atribuyó a un panorama de menor actividad económica, una inflación que continúa descendiendo aunque con riesgos al alza y un entorno internacional aún incierto.
De acuerdo con su comunicado, con este ajuste, el banco central dio por concluido el ciclo de recortes iniciado en marzo de 2024 al considerar que el nivel actual es congruente con las condiciones inflacionarias y financieras del país.
En la votación, Victoria Rodríguez Ceja, José Gabriel Cuadra García y Omar Mejía Castelazo apoyaron el recorte; mientras que Galia Borja Gómez y Jonathan Heath se pronunciaron por mantener la tasa en 6.75%.
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El análisis de la institución indica que la actividad económica global habría acelerado en el primer trimestre, mientras que, en economías avanzadas, la inflación general repuntó en marzo debido al incremento en los energéticos y la inflación subyacente mostró persistencia. En este contexto, la Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo sin cambio la tasa de fondos federales en abril.
Pese a que la incertidumbre relacionada con el conflicto en Medio Oriente se moderó, Banxico advierte que “permanece elevada”. Los mercados financieros internacionales registraron volatilidad, los precios de materias primas mostraron un comportamiento mixto y el dólar se depreció. El banco central insistió en que el impacto de dicho conflicto sobre la economía global sigue siendo incierto.
En el plano local, señala el Banxico, el peso se apreció, pero la actividad económica nacional registró una contracción en el primer trimestre de 2026, lo que, según el banco central, implica “un mayor grado de holgura que el previamente anticipado” y riesgos a la baja hacia adelante.
En materia inflacionaria, la institución detalló que entre la primera quincena de marzo y abril la inflación general disminuyó de 4.63 a 4.45%, impulsada por la baja en la subyacente, que pasó de 4.46 a 4.26%.
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Además, reiteró que “no hay evidencia de efectos de segundo orden derivados de las medidas impositivas adoptadas a inicios de año”; sin embargo, las expectativas de inflación general para el cierre de 2026 aumentaron y las de mayor plazo permanecen por encima de la meta.
Los pronósticos para la inflación general del segundo y tercer trimestre de 2026 fueron revisados al alza, impulsados por una inflación no subyacente más alta. En contraste, los pronósticos de la inflación subyacente no cambiaron. La institución mantiene su expectativa de que la inflación convergerá a la meta del 3% en el segundo trimestre de 2027.
Banxico subrayó que el balance de riesgos para la trayectoria de la inflación mantiene un sesgo al alza, entre ellos: disrupciones por políticas comerciales, presiones derivadas de conflictos geopolíticos, persistencia inflacionaria, presiones de costos, depreciación del peso o afectaciones climáticas. Al mismo tiempo, identificó riesgos a la baja como una actividad económica menor a la anticipada en México o Estados Unidos y un menor traspaso de aumentos de costos.
La institución alertó que los cambios en la política económica de Estados Unidos y la agudización de conflictos geopolíticos continúan añadiendo incertidumbre a las previsiones y que sus efectos podrían implicar presiones inflacionarias.
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El 26 de marzo, Banxico recortó la tasa de 7.00% a 6.75%, también por mayoría, al considerar debilidad económica al inicio del año y un entorno externo marcado por volatilidad. En aquella ocasión, la Junta sostuvo que la postura monetaria alcanzada sería adecuada para enfrentar riesgos derivados del conflicto en Medio Oriente y reiteró su compromiso con la convergencia de la inflación a la meta.
Además, el 5 de febrero el banco central anunció que había comenzado a evaluar espacio para ajustes adicionales, ante una inflación que mostraba señales de moderación pero aún enfrentaba riesgos externos y presiones en la inflación no subyacente.
Con el recorte anunciado hoy, el banco central anticipa una pausa en los movimientos de política monetaria. “Hacia delante la Junta de Gobierno considera que será apropiado mantener la tasa de referencia en su nivel actual”, al afirmar que la postura monetaria es la adecuada para enfrentar los retos del entorno macroeconómico, incluidos posibles efectos de un escalamiento del conflicto en Medio Oriente.