Actividades de Pemex provocan en promedio tres fugas y derrames al día en sus instalaciones

Noé Cruz Serrano · 2 de mayo de 2026

Actividades de Pemex provocan en promedio tres fugas y derrames al día en sus instalaciones

Las actividades más importantes que realiza Petróleos Mexicanos (Pemex) provocan en promedio tres fugas y derrames de hidrocarburos diarias en sus instalaciones. Además, generan residuos peligrosos como lodos aceitosos, sólidos impregnados en hidrocarburos o arenas de sandblast (que sirven para limpiar diferentes superficies como agente abrasivo).

Entre 2019 y 2024, las tres principales unidades de negocio de la petrolera estatal: exploración y producción, refinación y logística, reportaron 6 mil 609 fugas y derrames dentro y fuera de sus instalaciones, un promedio de tres por día.

El Lineamiento Corporativo para el Reporte de Fugas, Derrames, Desfogues, Descargas y Emisiones Extraordinarias de Hidrocarburos y Otras Sustancias Peligrosas de la Dirección Corporativa de Seguridad Industrial y Protección Ambiental, que la petrolera mantiene vigente, considera un derrame o fuga fuera del perímetro de las instalaciones, cuando éste sea igual o mayor a un barril de hidrocarburos líquidos y, en el caso de hidrocarburos gaseosos, cuando sea igual o mayor a 500 kilogramos.

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Cuando de manera extraordinaria se presente en alguna instalación o centro de trabajo y pueda provocar un impacto ambiental significativo —en donde exista, por ejemplo, incendio o explosión, afectación a terceros en sus bienes o personas y afectaciones a mantos freáticos, áreas naturales, suelos agrícolas, cuerpos de agua, litorales con actividades pesqueras o turísticas y playas—, se establecen límites en las cantidades que se fugan o derraman.

Actividades de Pemex provocan en promedio tres fugas y derrames al día en sus instalaciones
Fuente: Pemex.

En esos seis años, Pemex derramó en suelo o cuerpo de agua un total de 17 mil 403 barriles de hidrocarburos y 29 millones de pies cúbicos de gas fugados a la atmósfera.

Informes de Pemex recabados por Animal Político, muestran que en ese periodo las fugas y derrames en instalaciones de Pemex, al cierre del 2024, generaron un inventario acumulado de sitios contaminados, en una superficie de 1,185.5 hectáreas. 

En ese año, la empresa sólo pudo realizar la contención, recuperación y limpieza de sitios que abarcaron una superficie de apenas 149 hectáreas (12.6% del total). De hecho, Pemex estima que para reducir el pasivo ambiental en un 48.3%, se requiere remediar al menos 361 hectáreas del inventario acumulado de sitios contaminados en el horizonte 2024-2030.

Dicho inventario podría ser mayor si se contabilizan aquellos sitios afectados por la perforación ilegal de ductos mediante las llamadas tomas clandestinas que realiza el crimen organizado para sustraer todo tipo de hidrocarburos.

Actividades de Pemex provocan en promedio tres fugas y derrames al día en sus instalaciones

Calculando los daños

El estudio La Deuda Ambiental de Pemex, elaborado por Diana Papoulias, quien trabajó para el Servicio Geológico de los Estados Unidos, calcula que los daños derivados de las prácticas inadecuadas de la petrolera en décadas podrían ascender a 532 mil millones de dólares, un monto 6.7 superior a la deuda financiera total de la empresa al cierre del primer trimestre de este año.

Los registros de Pemex señalan que los estados del Golfo (Veracruz, Tabasco, Tamaulipas y Campeche) concentran casi 70% de este daño ambiental histórico, estimado en 44 mil 700 millones de dólares, con una afectación al medio ambiente, al agua potable y saneamiento, así como a la pesca y acuicultura, turismo, salud pública e infraestructura, entre los aspectos más importantes.

De acuerdo con un mapeo realizado por la propia petrolera, el estado más afectado con 344 sitios contaminados, así como derrames en los ríos Pánuco, Tuxpan, Coatzacoalcos —con impacto en agua potable, agricultura y pesca—, es Veracruz, seguido de Tamaulipas con 78 sitios contaminados y derrames en ríos y costa.

En su último informe de sostenibilidad, la empresa señala que 7 de cada 10 fugas y derrames los provoca la actividad de exploración y producción, y en 3 de cada 10 la responsabilidad recae en el área de logística y transformación industrial.

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Sin embargo, la Subdirección de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental, así como la Coordinación de Control Marino, Derrames y Residuos de Pemex, decidieron no integrar al reporte de fugas y derrames de la petrolera estatal aquellos eventos relacionados con el robo de hidrocarburos, porque desde 2019 los sitios afectados por tomas clandestinas se incluyen en la provisión ambiental “solo en caso de que se tenga una resolución firme emitida por la autoridad judicial competente”.

No obstante, la propia empresa considera que al menos en Hidalgo y Puebla la frecuencia de derrames por tomas clandestinas es alta, aunque no detalla ni número de perforaciones ilegales ni los volúmenes de hidrocarburos derramados. 

Actividades de Pemex provocan en promedio tres fugas y derrames al día en sus instalaciones
7 de cada 10 fugas y derrames los provoca la actividad de exploración y producción. Foto: Cuartoscuro.

Fugas y derrames

Las fugas y derrames son de diversa magnitud. En un promedio anual, durante el periodo 2019-2024, correspondieron a a 2 mil 900 barriles, un volumen menor al que se reportó al inicio en febrero de este año, cuando se dispersó petróleo crudo en una mancha que se extendió en más de 630 kilómetros de litoral del Golfo de México abarcando Veracruz, Tabasco, Campeche y Tamaulipas, por una falla de un oleoducto de 36 pulgadas en el complejo Cantarell, causando daños a fauna marina y pesca.

Este derrame ha sido considerado uno de los de mayor afectación, lo que obligó a la Secretaría de Marina a utilizar barreras de contención para mitigar la contaminación. Organizaciones ambientalistas denunciaron daños a los ecosistemas marinos y corales, así como afectaciones de consideración a la pesca local.

En 2019 Pemex registró mil 92 eventos relacionados con fugas y derrames, cifra 16% superior a los 912 eventos reportados en 2018. En ese año, la empresa sólo hizo referencia al ocurrido en octubre en el Complejo Operativo Cayo Arcas que opera Pemex Exploración y Producción (PEP), al detectar una mancha de hidrocarburo en superficie marina, sin dar más detalles, según su Informe de Sustentabilidad 2019.

Para 2020, la empresa reportó 931 eventos, pero solo refirió que el 13.3% de estos incidentes se presentaron en la división de PEP. Un año después se registraron 1,163 en las instalaciones de Pemex, cifra 24.9% mayor a los 931 eventos reportados en 2020.

El más importante, fue una fuga en el gasoducto L256 (12”) de bombeo neumático, a 150 metros de la plataforma KU-C en mar abierto, a 86 km de la costa y a una profundidad de 50 metros que se presentó el 2 de julio a las 05:15 horas. El gas migró a la superficie donde se incendió al coincidir con tormentas eléctricas.

Para 2022 se registraron mil 167 eventos relacionados con fugas y derrames, cifra muy similar a los 1,163 eventos reportados un año antes. En mayo de ese año, personal de la petrolera se percató de una fuga de gas – aceite en la bajante del árbol del  pozo, y se observó manipulación y apertura de válvulas realizada por personas ajenas a la empresa.

Como consecuencia de la fuga, se originó un briznado por aspersión de gas-aceite, afectando un área aproximada de 7,500 metros cuadrados adyacente al área del pozo.

En 2023 se presentaron 1,219 eventos de esta naturaleza.

Actividades de Pemex provocan en promedio tres fugas y derrames al día en sus instalaciones
Fuente: Pemex

El más significativo ocurrió en el Oleoducto de 6″ en Huimanguillo, Tabasco cuando por actos vandálicos se afectaron 9.13 hectáreas por hidrocarburo que pretendian extraer ilegalmente. En 2024 Pemex registró 1,037 eventos relacionados con fugas y derrames. Uno de ellos fue el robo de medio árbol de válvulas del pozo Ogarrio lo que provocó un derrame de crudo con una afectación de 7.31 hectáreas.

En 2025, ocurrió un derrame de aproximadamente 345 mil litros de crudo en el río Pánuco, Veracruz que contamino a más de 8 kilómetros del río y afectó cuerpos de agua potable, agricultura y comunidades cercanas. La empresa, de acuerdo con los reportes anuales entregados al Congreso de la Unión, también genera volúmenes importantes de residuos peligrosos: lodos aceitosos, sólidos impregnados en hidrocarburos y arenas sandblast relacionados con los contratos de las empresas prestadoras de servicios de manejo de residuales.

Entre 2019 y 2024, Pemex generó en promedio anual 55.6 mil toneladas de este tipo de residuos, que afortunadamente la gran mayoría fueron aprovechados o dispuestos en sitios de confinamiento. La mayor cantidad (66%) fue el resultado de las actividades de exploración y producción.

Actividades de Pemex provocan en promedio tres fugas y derrames al día en sus instalaciones
Fuente: Pemex.

Gestión de residuos y atención de emergencias

Actualmente, Pemex gestiona la disposición final de sus residuos peligrosos exclusivamente a través de empresas especializadas que cuentan con las autorizaciones requeridas.

En 2024, por ejemplo, de las 81 mil toneladas de (Mt) residuos peligrosos generados por la industria petrolera estatal, 5 Mt fueron incineradas por terceros sin recuperación de energía; otros 0.5 Mt fueron incineradas por terceros con recuperación de energía; 73.5 Mt fueron tratadas y trasladadas a disposición final; 0.9 Mt se reutilizaron, reciclaron o recuperaron por terceros; 2.0 Mt se reutilizaron, reciclaron o recuperaron internamente; y, 1.1 Mt se dieron de baja por ajustes conforme a bitácoras del almacén como resultados en lo mejoras aplicadas al inventario de residuos.

En términos generales, el Comité de Riesgos de Pemex calcula que los montos estimados para la atención de inventarios de riesgo ambiental ascienden a 15 mil 728 millones de pesos, al cierre del 2024, monto que ayudaría a la promoción de la sostenibilidad, la mitigación y reducción del impacto ambiental de las operaciones de la empresa en el agua, aire y suelo.

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En su último reporte a inversionistas, correspondiente al cierre de 2025, Pemex reconoce que la empresa “está expuesta a riesgos de explosiones en ductos, refinerías, plantas, pozos de perforación y otras instalaciones, así como a derrames de hidrocarburos, huracanes en el Golfo de México y otros desastres naturales, accidentes durante las operaciones, incendios y fallas mecánicas, lo que puede afectar a la petrolera como negocio, sus resultados de operación y su situación financiera”.

Hay riesgos “inherentes al equipo, que incluyen los riesgos por la adecuación, condición y mantenimiento de las instalaciones y maquinaria, y riesgos relativos al transporte, que incluyen los riesgos de la condición, disponibilidad y vulnerabilidad de los oleoductos y otros medios de transporte”, señala.

Las operaciones de Pemex, añade el reporte, “también están expuestas a riesgos derivados de conductas criminales, como el robo, desvío o manipulación de petróleo crudo, gas natural y productos refinados del sistema de ductos, así como el robo de equipos y materiales. Estos actos incluyen la extracción ilegal de hidrocarburos, como son las tomas clandestinas de ductos, y el comercio ilegal de hidrocarburos, como son aquellos introducidos al país con evasión de impuestos. Tal actividad delictiva, en ocasiones, ha derivado en incendios, explosiones, daños materiales y ambientales por derrames y fugas de hidrocarburos fuera de control, lesiones y pérdida de vidas, así como en una reducción de ingresos por los productos robados”.

En los últimos siete años, el número de tomas clandestinas reportadas por la petrolera estatal sumó 85 mil 900.

“Es difícil creer que en alguna de todas estas tomas clandestinas no se haya presentado una fuga o derrame”, señaló Miguel Labardini Deveaux, especialista en el sector energético y socio de la firma Marcos y Asociados Consultoría Energética.

Recordó el incidente ocurrido en enero de 2019, cuando se registró una explosión de una toma clandestina en un ducto de Pemex en el municipio de Tlahuelilpan que dejó un saldo de al menos 20 muertos.

Para el especialista, las fugas y derrames registrados en Pemex son el resultado de al menos cuatro factores: infraestructura envejecida y falta de mantenimiento; ductos ilegales y robo de hidrocarburos; falta de transparencia y sanciones efectivas; y, baja inversión en prevención y remediación.

Actividades de Pemex provocan en promedio tres fugas y derrames al día en sus instalaciones
En los últimos siete años, el número de tomas clandestinas reportadas por la petrolera estatal sumó 85 mil 900. Foto: Cuartoscuro.

El Lineamiento para la atención de Fugas, Derrames, Desfogues, Descargas y Emisiones Extraordinarias de Hidrocarburos y Otras Sustancias Peligrosas de Pemex señala que “la posible afectación ambiental que se causa puede verse complicada cuando el reporte del incidente o accidente no se hace a tiempo y ante las instancias adecuadas, ya que se puede propiciar desinformación de la situación real que prevalece y en ocasiones se pueden magnificar los efectos, provocando una psicosis informativa en el interior de la empresa, en las poblaciones aledañas al evento y con las autoridades ambientales responsables de dar seguimiento a este tipo de problemas”.

Añade que “las actividades petroleras no están exentas de ocasionar este tipo de problemas, los cuales, al ocurrir, han propiciado que se desarrollen esquemas de reporte hacia el interior de cada Organismo Subsidiario y ante las autoridades externas, en una forma singular y de acuerdo con diversas circunstancias que no permiten, en muchas ocasiones, validar y consolidar la información sobre este tipo de eventos”.

En su Plan Estratégico 2025-2035, la petrolera estatal reconoce que “los derrames de petróleo y sustancias peligrosas representan un riesgo significativo para el medioambiente, la seguridad de nuestros empleados y las comunidades cercanas. Por ello, implementamos protocolos de mantenimiento e inspección en nuestras instalaciones, asegurando su operación segura y minimizando la posibilidad de incidentes.

“Nuestra estrategia de prevención y respuesta -añade- se basa en el monitoreo continuo de ductos mediante sistemas tecnológicos, lo que nos permite detectar fallas o actos vandálicos que puedan derivar en fugas y derrames. Ante cualquier incidente, se reporta ante el Centro de Coordinación y Apoyo a Emergencias (CCAE) y se realiza la atención de la emergencia a través de actividades de contención, recuperación y limpieza, garantizando una respuesta oportuna para mitigar el impacto ambiental”.

Y subraya: “Todos los centros de trabajo de Pemex están obligados a reportar incidentes y a documentar su atención”, lo que al parecer no ocurrió con el derrame que se presentó a principios de febrero en una mancha que se extendió en más de 900 kilómetros de litoral del Golfo de México por una falla de un oleoducto de 36 pulgadas en el complejo Cantarell.

Tras aceptar que la contaminación por hidrocarburos derivó de una fuga en un ducto de la paraestatal, el director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, señaló que no fue notificado del incidente.