Animal MX · 5 de agosto de 2026
La crisis que atraviesa la FIFA parece estar lejos de terminar. Este miércoles, el presidente del organismo, Gianni Infantino, encabezó una reunión con altos dirigentes en Marruecos, en un intento por contener la creciente presión que enfrenta tras el fracaso de su propuesta para abrir parte del negocio comercial a inversionistas privados.
El encuentro se realizó en la sede regional del organismo para África, ubicada en el complejo Mohammed VI de Salé, cerca de Rabat. Aunque el organismo no dio a conocer la agenda oficial, la reunión ocurre apenas unos días después de que Infantino retirara el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una iniciativa que buscaba crear una empresa independiente para gestionar los derechos comerciales de competencias como la Copa del Mundo y permitir la entrada de capital privado. La propuesta desató una fuerte oposición dentro y fuera de la FIFA, al grado de obligar al dirigente a dar marcha atrás.
¿Quieres estar al día con Animal MX? Dale clic a nuestros canales gratuitos en Whatsapp y en Instagram.
La polémica comenzó la semana pasada, cuando se dio a conocer el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE). La iniciativa planteaba separar parte de los activos comerciales de la entidad para administrarlos mediante una empresa con participación de inversionistas privados, una medida que fue interpretada por varias federaciones como un intento de privatizar una parte del negocio más importante del futbol mundial.
El rechazo fue inmediato. La UEFA, la Concacaf y distintos dirigentes consideraron que una decisión de ese calibre no podía tomarse sin consultar previamente a las 211 federaciones afiliadas. Ante la presión, la FIFA terminó por retirar la propuesta apenas unos días después de presentarla.

Además del rechazo de las confederaciones, Infantino comenzó a perder respaldo dentro de su propio equipo. Entre quienes marcaron distancia se encuentran Arsène Wenger, director de Desarrollo del Futbol Mundial de la FIFA; el secretario general Mattias Grafström, quien calificó el episodio como “triste y condenable”; y Carlos Cordeiro, asesor cercano al presidente, quien renunció a su cargo tras expresar su desacuerdo con el proyecto.
Lee También: ¡Se acabó! FIFA descarta plan de inversión privada
El conflicto también abrió un nuevo frente político rumbo a las elecciones de la FIFA de 2027. La UEFA advirtió que analiza emprender acciones legales, mientras que la Asociación de Ligas Europeas cuestionó nuevamente el liderazgo de Infantino y rechazó otra de sus propuestas: ampliar el Mundial de 2030 a 64 selecciones.
A ello se suman las críticas de exfutbolistas y dirigentes. El portugués Luis Figo pidió públicamente la salida de Infantino, mientras que el presidente de la Federación Jordana de Futbol, Ali bin Al Hussein, lo acusó de ejercer presiones para conseguir apoyos rumbo a la elección presidencial del próximo año.
Te Puede Interesar: Crisis en la FIFA tras el Mundial: ¿Por qué se tambalea Gianni Infantino?
A la crisis que enfrenta Gianni Infantino se sumó este miércoles un nuevo frente. El diario británico The Times publicó que el presidente de la FIFA habría ofrecido a Marruecos la posibilidad de albergar la final del Mundial 2030 a cambio del respaldo de las 54 federaciones africanas de cara a la elección presidencial de 2027. De concretarse, la decisión dejaría sin la final a las candidaturas españolas encabezadas por Madrid y Barcelona.
Sin embargo, la FIFA negó categóricamente la información. En declaraciones difundidas este miércoles, un portavoz del organismo aseguró que es “falso y engañoso” afirmar que Infantino haya realizado alguna promesa sobre la sede de la final y reiteró que esa decisión se tomará “a su debido tiempo”, conforme avance la organización del torneo de 2030. La Real Federación Española de Futbol (RFEF) y la Federación Marroquí también señalaron que no tienen constancia de un acuerdo de ese tipo.
Por ahora, Gianni Infantino sigue siendo el único candidato registrado para buscar la reelección en marzo de 2027. Sin embargo, el desgaste político que enfrenta es el mayor desde que asumió la presidencia de la FIFA en 2016. La reunión celebrada en Marruecos es vista como un intento por recuperar el control del organismo y recomponer alianzas en un momento en el que varias federaciones han comenzado a cuestionar abiertamente su liderazgo.