Día mundial del Jiu-Jitsu, el arte marcial que empieza a conquistar México

Victor Alvarado · 14 de septiembre de 2026

Día mundial del Jiu-Jitsu, el arte marcial que empieza a conquistar México

Cada 14 de septiembre, el mundo conmemora el Día Internacional del Jiu-Jitsu, una disciplina que se traduce del japonés como “el arte suave” o “de la flexibilidad”. De entrada, pensar en la idea de combinar “suavidad” con un deporte de combate, podría parecer contradictoria, pero una vez dentro del tatami, surge la paradoja: vencer a tu rival con estrategia por encima de la fuerza bruta.

Sus orígenes se remontan varios siglos atrás, en la época del Japón feudal, pero gracias a su exportación, especialmente cuando se instaló en territorio brasileño, el Jiu-Jitsu comenzó a generar una identidad propia, y en México no ha sido la excepción, al grado de que atletas tricolores de fama mundial, en las ligas de combate más prestigiosas, demuestran su maestría.

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El viaje del “Arte Suave”: De los samuráis a la familia Gracie

Para entender por qué esta disciplina prende con tanta fuerza en tierras mexicanas, hay que mirar su árbol genealógico:

Siglo XVI-XVII, nacimiento en el Japón feudal: Los guerreros samuráis desarrollaron técnicas de combate sin armas (Jiu-Jitsu tradicional) para defenderse cuando caían al suelo frente a oponentes armados con armadura. Al no poder golpear la coraza, priorizaron las luxaciones, derribos y estrangulamientos.

1914, la travesía de Mitsuyo Maeda: El maestro japonés Mitsuyo Maeda, conocido como Conde Koma, discípulo directo de Jigoro Kano, creador del Judo, llegó a Brasil, donde se hospedó en la casa de la familia Gracie y posteriormente, entrenó a Carlos, el iniciador familiar de la disciplina, así como a Luiz França, iniciador de su propia corriente.

1925-1990, La revolución del BJJ: Hélio Gracie, de contextura física pequeña, adaptó el Jiu-Jitsu japonés a la física y al apalancamiento mecánico, para dar luz a lo que se conoce actualmente como Jiu-Jitsu Brasileño (BJJ), un sistema diseñado para que una persona más pequeña venza a un rival más grande en el suelo.

1993, El fenómeno global: Royce Gracie dominó los primeros eventos de artes marciales mixtas (UFC 1), y así mostró al mundo entero que el combate en suelo era la pieza clave de la defensa personal moderna.

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La tradición del Jiu-Jitsu en México

A diferencia de disciplinas de combate con un fuerte respaldo histórico, competitivo e institucional en México, como el Taekwondo o el Boxeo, el Jiu-Jitsu abrió su camino en el país desde abajo, impulsado por el esfuerzo independiente de sus primeros practicantes.

Los pioneros (Años 70 a 90): Las primeras pinceladas de Jiu-Jitsu llegaron a México a través de profesores de Judo tradicional que mantenían vivas las técnicas de suelo (ne-waza), así como por practicantes de artes marciales tradicionales en ciudades como la Ciudad de México, Tijuana y Guadalajara.

El boom del BJJ (Años 2000): Tras la popularización de las Artes Marciales Mixtas (MMA), atletas y entrenadores mexicanos viajaron a Estados Unidos y Brasil para certificarse con los grandes linajes de la disciplina. Al regresar, abrieron los primeros dojos dedicados exclusivamente al Jiu-Jitsu Brasileño.

La consolidación nacional: Hoy en día, organismos como la Federación Mexicana de Jiu-Jitsu (FEMEXJJ) y ligas independientes organizan circuitos nacionales tanto en modalidad Gi (con kimono) como No-Gi (sin kimono/submission grappling), con miles de atletas procedentes de todos los estados de la República.

Inclusión y filosofía en la comunidad mexicana

Si bien existen exponentes respetados a nivel nacional e internacional, el crecimiento de este deporte en México no solo se mide en medallas o cinturones negros; se refleja en la transformación social del espacio de entrenamiento:

Inclusión Femenil: El contexto del país convirtió la defensa personal en una prioridad social, por lo que el Jiu-Jitsu se convirtió en una herramienta vital para las mujeres mexicanas. La participación femenina en torneos nacionales e internacionales de la IBJJF y circuitos de Combat Jiu-Jitsu crece de manera constante cada año.

Formación Infantil: Las academias del país comienzan a integrar programas infantiles no para fomentar la violencia o la competitividad, sino para enseñar resolución de conflictos, autocontrol y templanza bajo presión.

Compañerismo en el Tatami: La cultura del Jiu-Jitsu en México destaca por la creación de comunidad. El tatami se ha vuelto un espacio democrático donde conviven personas de distintas profesiones y edades bajo un mismo principio: el respeto al compañero.

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Retos para el futuro de la disciplina en el país

A pesar de ser uno de los deportes de mayor crecimiento en el mapa nacional, los atletas mexicanos enfrentan retos claros: patrocinios gubernamentales y privados contados que obligan a la mayoría de los competidores a costear sus propios viajes para representar a México en los Mundiales de la IBJJF o torneos continentales.

Aun con estos obstáculos, los atletas mexicanos se posicionan en los podios internacionales o muestran su aprendizaje en famosas ligas de combate a nivel mundial, donde demuestran que cuando se junta la técnica del arte suave con la garra del deportista mexicano, no hay rival imposible de someter.