Cecilia Franco · 2 de noviembre de 2026
A partir de este martes 3 de noviembre entrará en vigor en Baja California la restricción del uso de teléfonos celulares, tabletas, relojes inteligentes y otros dispositivos electrónicos personales en escuelas públicas y particulares de educación básica, medida que impedirá a los estudiantes utilizarlos durante las clases y los periodos de recreo, salvo en situaciones específicas contempladas en los lineamientos federales.
La disposición está establecida en el Acuerdo 09/09/26, publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), y comprende los niveles de educación inicial, preescolar, primaria y secundaria. Su aplicación será durante toda la jornada escolar y los dispositivos únicamente podrán utilizarse cuando exista una actividad educativa previamente programada y bajo la orientación de los docentes.
También se contemplan excepciones por emergencias personales, discapacidad, accesibilidad, inclusión, necesidades de salud y situaciones extraordinarias de las comunidades educativas. Por lo tanto, la regulación no representa una eliminación del uso de herramientas tecnológicas dentro de las escuelas, sino una limitación de su utilización personal y sin fines educativos.

En educación media superior, las disposiciones serán diferentes, ya que cada institución deberá establecer sus propias reglas mediante asambleas y acuerdos con estudiantes, docentes, directivos y familias. Entre las alternativas se encuentra mantener los teléfonos guardados durante las clases, permitir su uso en determinados espacios o establecer horarios específicos para actividades académicas.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) federal informó que la regulación fue aprobada por unanimidad por las autoridades educativas del país, después de una consulta nacional en la que participaron 565 mil 396 figuras educativas durante los consejos técnicos escolares de agosto de 2026. Entre los resultados de este ejercicio, 81.2% de los participantes estuvo de acuerdo con establecer medidas nacionales para regular los dispositivos digitales dentro de las escuelas, mientras que 88.8% respaldó limitar su acceso durante la jornada escolar y 56.3% consideró que debería ser nulo.
La consulta también identificó que 79.7% de los docentes participantes observó dificultades para mantener la atención entre sus estudiantes; 70.8% señaló cansancio o somnolencia durante la jornada escolar y 38% reportó interrupciones de las actividades escolares relacionadas con estas problemáticas. En cuanto a la convivencia, 38.7% de las figuras educativas identificó conflictos que comenzaron en redes sociales u otros espacios digitales y posteriormente se manifestaron dentro de las escuelas, mientras que 33.2% detectó la toma o difusión de fotografías, audios o videos sin consentimiento.
En Baja California, la ecretaria de Educación Irma Martínez Manríquez informó que la dependencia trabaja en la implementación de la disposición mediante su estructura educativa, con el propósito de que las nuevas reglas sean conocidas por directivos, docentes y familias. Durante septiembre, el estado contaba con alrededor de 3 mil 800 planteles de educación básica y al menos 5% ya aplicaba alguna medida para regular el uso de teléfonos celulares.

La funcionaria explicó que el uso de estos dispositivos no es igual en todos los niveles, pues en primaria y secundaria las actividades continúan apoyándose principalmente en libros de texto y cuadernos, mientras que en bachillerato es más frecuente recurrir a herramientas digitales.“Es importante decir que la organización de la escuela depende del director con su colectivo de maestros y maestras, ellos pueden generar estrategias para disminuir o aumentar el uso de estas tecnologías”, señaló Martínez Manríquez al abordar la regulación del uso de dispositivos en los planteles.
La funcionaria educativa también consideró que es necesario evaluar el tiempo que los estudiantes utilizan estos aparatos dentro y fuera de las aulas para determinar sus efectos en el aprendizaje.“Yo creo que habría que tener un diagnóstico porque los niños, recordemos, están en una tercera parte de su tiempo en la escuela y las otras dos terceras partes de sus actividades las realizan en casa o en otro espacio. Entonces, es mínimo lo que interactúan nuestros chicos con los aparatos electrónicos dentro del salón de clases”, expresó.
Asimismo, manifestó que desde su experiencia como docente considera que los materiales impresos siguen siendo herramientas importantes para el desarrollo de las actividades escolares. “A mí en lo personal como maestra, pues claro, para mí como educadora me funciona más el libro, la libreta, el cuaderno”, comentó.
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La aplicación del acuerdo también contempla que las autoridades educativas estatales realicen reuniones informativas con madres, padres de familia, tutores y demás integrantes de las comunidades escolares para explicar las condiciones de uso de los dispositivos.
El documento establece que las autoridades educativas deberán revisar semestralmente los avances de la implementación y realizar los ajustes necesarios de acuerdo con las características de cada comunidad escolar. Además, tendrán un plazo de 180 días naturales, a partir de su entrada en vigor, para emitir o armonizar los instrumentos jurídicos correspondientes.