Monserrat Flores · 4 de septiembre de 2026
Las empresas tendrán que ajustar sus finanzas para adaptarse al nuevo esquema de jornada laboral de 40 horas a la semana, debido a la reducción del tiempo de trabajo.
La reducción de la jornada laboral se aplicará de manera gradual durante cinco años. En 2026 se mantiene el límite de 48 horas semanales, mientras que en 2027 disminuirá a 46 horas; en 2028 será de 44; en 2029, de 42; y finalmente, en 2030, llegará las 40 horas semanales.
Con la reforma que se aprobó en marzo, la modificación representa un reto para las empresas, porque deberán reorganizar sus horarios y operaciones para mantener sus niveles de producción con menos horas laborales por empleado.

Alejandro Pedrín, socio del despacho TP Llegal, mencionó que la reforma no solo es un tema de productividad: también se trata de ser estratégicos y visualizar cómo se puede ser más productivos con menos tiempo.
“Si hay empresas que pueden asumir ese costo, pues yo sí lo aplaudo, son industrias a veces privilegiadas, no todas las industrias pueden darse ese lujo de ya estar implementando las 40 horas”, mencionó Perín.
En caso de no contar con los recursos para asumir los costos, las empresas deberán adaptarse. “Las fábricas, pues ahora sí que tendrán que evaluar si tienen ese presupuesto y, sino, adaptarse a la progresividad de la implementación de la reforma”, añadió el abogado.
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“Las empresas que ya están en 40 horas son empresas que generalmente están asumiendo un costo, el costo de trabajar ocho horas menos por empleado por semana. Entonces es un tema también de financiero”, advirtió por último Perín.