Contenido Animal Político · 30 de octubre de 2020
¿Los cubrebocas causan enfermedades neurodegenerativas que no tienen cura? Eso dice un texto publicado en una página de internet que se difunde por redes sociales. Según Margarite Griesz-Brisson esto se debe a “una deficiencia de oxígeno y a la saturación de dióxido de carbono”. Pero autoridades y especialistas ya aclararon que esto es falso.
El texto con información falsa ya se compartió en más de 98 publicaciones de Facebook, en total suma más de 3 mil 800 reacciones, según la herramienta CrowdTangle. También se compartió en Twitter y en un canal de “médicos por la verdad” en Telegram. El texto enlaza a un video en YouTube que difunde la falsa afirmación.
Según la especialista, “la reinhalación del aire que respiramos conduce indudablemente a una deficiencia de oxígeno y a la saturación de dióxido de carbono”. En esta otra verificación ya habíamos desmentido una afirmación similar.
También dice que “si nuestros gobiernos son lo suficientemente generosos como para permitirnos quitarnos las mascarillas y respirar oxígeno libremente de nuevo en unos pocos meses, las células nerviosas perdidas no se regenerará. Lo que está perdido está perdido”.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) “utilizar mascarillas médicas durante mucho tiempo puede ser incómodo, pero no provoca intoxicación por CO2 ni hipoxia”.
La OMS explica que las mascarillas médicas o quirúrgicas son planas o plisadas, y sugiere no reutilizar las mascarillas desechables y cambiarlas cuando se humedezcan.
El doctor Daniel Pahua Díaz, académico del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM, nos explicó en esta otra verificación que: “Puede que esta desinformación surja de la sensación de falta del aire por la obstrucción mecánica dependiendo del tipo de cubrebocas que estemos utilizando. Pero la sensación de obstrucción es porque no estamos habituados al uso del cubrebocas. Pero como tal no nos va a provocar ningún tipo de hipoxia”.
De acuerdo con el doctor Pahua, esa “falta de oxígeno” es una sensación transitoria en lo que empezamos a acostumbrarnos al cubrebocas.
La Universidad de San Diego también realizó dos pruebas clínicas para comprobar que usar cubrebocas no reduce la oxigenación ni modifica los niveles de CO2. “Las máscaras no obstaculizan la respiración y son una parte esencial del esfuerzo por reducir la propagación del coronavirus”, señala.
https://www.youtube.com/watch?v=2ZWV_6N9kb0&feature=emb_title
El video en el que Margarite Griesz-Brisson advierte falsamente sobre los supuestos daños neurológicos por usar mascarillas faciales o cubrebocas es de origen alemán y ya fue desmentido por los verificadores alemanes de Correctiv.
Ellos encontraron que Griesz-Brisson no tiene registro en la Asociación Federal de Expertos y Especialistas Alemanes , ni en la Asociación de Médicos Estatutarios de Seguros de Salud en Baden-Württemberg.
“No tenemos constancia de que Margareta Griesz-Brisson sea una especialista alemana en neurofisiología y neurotoxicología”, dice Correctiv.
En conclusión, no hay pruebas de que usar cubrebocas modifique los niveles de oxigenación y Co2. Pero sí hay pruebas médicas que demuestran que usarlo no causa daños.