Siboney Flores · 21 de octubre de 2022
En redes sociales y Telegram aseguran que la ONU se ha declarado enemiga de la iglesia cristiana y que ahora propone servir como religión mundial gracias a su iniciativa “Alianza ID2020”, pero se trata de desinformación.
No existe evidencia testimonial o documental de que la ONU anunciara convertirse en una religión mundial, tampoco que se declare enemiga de la iglesia cristiana. Además, la “Alianza ID2020” en realidad es una iniciativa público-privada para crear una identificación digital a personas de todo el mundo y de la que la organización es aliada.
“La ONU se declara enemiga de la iglesia. La ONU dice que la Iglesia Cristiana es enemiga de los derechos humanos… La ONU declara que sus principios y declaraciones sirvan como religión mundial para tomar el dominio de la humanidad.
En su proyecto ID 2020, dicen que es obligatorio acorralar a los cristianos para dividir sus creencias y fe, no pueden seguir ganando más vidas para su doctrina cristiana, hay que quitarle poder a la Iglesia…”, dice el mensaje que se comparte en redes sociales y Telegram.
El mensaje en Telegram ya reúne las mil vistas. En Facebook ocasiona que los usuarios aseguren que “siempre ha sido así” y que “ya está por ocurrir la persecución masiva”, disipando ideas de teorías de conspiración entre los usuarios.
Te recomendamos:
En una búsqueda de los boletines de prensa, conferencias, declaraciones a medios y documentos de informes de la organización —que datan de 2003 a la fecha— no se encontró evidencia de que la ONU se declare enemiga de la iglesia cristiana.
Tampoco se encontró evidencia de alguna propuesta de la ONU para convertirse en una religión mundial. La propia organización se denomina como una organización internacional creada en 1945, cuyo objetivo es evitar otra guerra mundial. También reconoce que realiza nuevos desempeños como la agenda de desarrollo sostenible, pero no describe algún objetivo religioso.
Incluso la ONU tiene un Plan de Acción presentado en 2019 para proteger los sitios religiosos.
“In recent months, Jews have been murdered in synagogues, Muslims gunned down in mosques, Christians killed at prayer” – @UN Secretary-General @antonioguterres at the launch of the UN Plan of Action to Safeguard Religious Sites developed by #UNAOC. pic.twitter.com/Cp0K1cRqOZ
— UNAOC – United Nations Alliance of Civilizations (@UNAOC) September 12, 2019
En 2020 la organización emitió un comunicado para hacer un llamado a los líderes religiosos a unirse para luchar contra el Coronavirus.
El último comunicado emitido por la ONU sobre religión, muestra que António Guterres, jefe de la organización, aseguró que “el mundo se está quedando muy por debajo de los compromisos asumidos hace tres décadas para proteger a las comunidades minoritarias”, en el marco del 30 aniversario de la adopción de la Declaración sobre los Derechos de las Personas Pertenecientes a Minorías Nacionales o Étnicas, Religiosas y Lingüísticas, celebrado en New York.
La “Alianza ID 2020” que mencionan en la publicación sí existe, pero no se trata de algo para dividir las religiones.
De acuerdo con su página oficial, se trata de un proyecto público-privado surgido en 2016 que busca tener “enfoques éticos y de protección de la privacidad para la identificación digital”.
La idea del proyecto es que permita “a las personas que carecen de los medios probar su identidad”, por ejemplo, a las personas refugiadas. Es decir, que sin importar en dónde se encuentren y si cuentan con el documento impreso puedan validar su identidad.
La misma página explica que los socios fundadores del proyecto son la alianza de vacunas Gavi, Microsoft, fundación Rockefeller, organización de diseño Ideo y la organización de informática Accenture.
Algunos de sus aliados generales son Facebook, Mastercard y el Centro Internacional de Computo de la ONU.
Esta información también fue revisada por los equipos de verificación de Newtral, Bolivia Verifica y AP, y llegaron a las mismas conclusiones que este equipo.
En conclusión, no existe evidencia de que la ONU declarara que esté en contra de la religión cristiana o que se haya erigido como “una nueva religión mundial”. El supuesto proyecto que mencionan en redes sociales, es una iniciativa pública-privada que busca crear una identificación digital para ayudar a refugiados y cualquier persona que no cuente con una identificación oficial.