Contenido Animal Político · 19 de marzo de 2020
Una cadena de WhatsApp, que circula al menos desde el 17 de marzo, alerta a la población sobre el “comienzo de un estado de emergencia a partir de las 8 de la mañana del 20 de marzo en todo el territorio nacional”. Pero no temas, hasta el 19 de marzo, las autoridades federales no han declarado esto.
Esta cadena cita el Art. 116 CE. Pero en la constitución mexicana, el artículo 116 no tiene nada que ver con un estado de emergencia nacional. Más bien habla de la organización de los tres poderes del Estado, Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
Por otro lado, el artículo 116 de la constitución española sí habla de los estados de alarma.
Hace 6 días se declaró en España un estado de alarma, pero la situación en México es diferente, aunque la cadena ya está causando mucha confusión y miedo.
El gobierno mexicano no ha limitado la libertad de circulación, las actividades al aire libre, la apertura de comercios, ni ha advertido que multará a quien incumpla las prohibiciones
De acuerdo con el último informe de la Secretaría de Salud, publicado el 18 de marzo, las medidas de prevención recomendadas por la Dirección General de Promoción de la Salud son:
La estrategia del gobierno para enfrentar al COVID-19 se basa en un modelo matemático. Al no poderse detener la pandemia, la idea es administrarla para que no colapse el sistema de salud ni la economía.
“Tenemos que pensar en las consecuencias económicas de las medidas sobre el 50% de la población, que son los más pobres. No podemos cerrar todo de manera irracional ni planeada porque hay miedo social. El desorden y el miedo es lo que nos puede matar”, explicó el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de la Secretaría de Salud, Hugo López-Gatell.
Con base en el modelo matemático se prevé que a finales de marzo el contagio se acelere con casos comunitarios y por ello se anticipa la Jornada Nacional de Distanciamiento Social, con la cual se recomienda a la población mantener “una sana distancia” a través de cuatro medidas:
1) Suspensión de actividades no esenciales que no conlleven grave impacto económico.
2) Suspensión de clases.
3) Suspensión de eventos que superen las 5 mil personas.
4) Protección a los adultos mayores.
De acuerdo con López-Gatell esta fase considera de manera primordial el impacto económico de las medidas. Por la misma razón se decidió no suspender el funcionamiento del Sistema de Transporte Colectivo Metro.