Contenido Animal Político · 9 de septiembre de 2019
En redes sociales circulan publicaciones de carros sumergidos bajo el agua, y vialidades completamente inundadas, supuestamente a consecuencia de la tormenta Fernand que afectó a Monterrey, sin embargo las imágenes no corresponden a esta emergencia.
La imagen de un hombre que se sostiene de un auto cubierto casi totalmente por el agua que inunda una avenida realmente fue captada en 3 de septiembre de 2018. El hombre y su sobrino fueron rescatados por elementos de Protección Civil del Estado y del municipio de Guadalupe ante la crecida del río Santa Catarina debido a las lluvias.

Con el hashtag #LluviasMty círculo la imagen de la avenida Gonzalitos completamente inundada, sin embargo, se trata de la escena que las fuertes lluvias dejaron en septiembre del año pasado. Según los reportes, se registraron alrededor de 40 milímetros de lluvia que inició en la zona poniente del estado y avanzó sobre Santa Catarina y San Pedro, hasta el centro de Monterrey.

Incluso, el gobierno de Nuevo León advirtió en sus redes sociales que muchas de las imágenes que se viralizaron no correspondían con la tormenta Fernand. “Dichos videos muestran escenas de afectaciones por excesivas precipitaciones pluviales, las cuales ocurrieron en otros pasajes de nuestra historia actual”, dice el mensaje.

Qué está pasando realmente en Monterrey
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de México, informó que la tormenta tropical Fernand se formó el pasado martes en aguas del Golfo de México, a partir de la Depresión Tropical número 7. Aunque un día después se degradó a depresión tropical, sigue causando lluvias en Tamaulipas y Nuevo León.
El gobierno de Nuevo León informó que las clases en educación básica se reanudarían el próximo 9 de septiembre.
— El Gobierno de Nuevo León (@nuevoleon) September 6, 2019


¿Por qué verificamos esto?
El uso de imágenes falsas, atemporales o descontextualizadas en redes sociales durante una emergencia, como la causada por la tormenta Fernand, provoca confusión entre los ciudadanos, complica la documentación del hecho, promueve la desinformación y alejan la discusión sobre temas importantes, cómo magnitud, números de emergencia y causas.