Regina López Puerta · 24 de agosto de 2023
¿Hacerte un tatuaje pone tu vida en riesgo? Eso dice una publicación en redes sociales que, incluso, llega a comparar esta práctica con el hábito de fumar. Sin embargo la publicación desinforma. A pesar de que tatuarse sí conlleva riesgos, hacerlo con un profesional certificado que se adhiere a las regulaciones de salud los disminuye drásticamente.
El video que desinforma, afirma que las tintas de los tatuajes se acumulan en los órganos y provocan cáncer, pero la evidencia científica no demuestra que esto sea cierto.
De acuerdo con publicaciones de autoridades académicas y médicas como el Sistema de Salud de la Universidad de Pensilvania en Estados Unidos, y City of Hope, instituto enfocado en investigación sobre cáncer, hasta el momento no hay ninguna conexión directa entre los tatuajes y el cáncer. A pesar de que uno de los ingredientes que contienen algunos tipos de tintas negras, el benzopireno, se ha ligado al cáncer, no existe evidencia científica que demuestre que tener tatuajes cause cáncer.
De acuerdo con la dermatóloga Rosa María Ponce Olivera de la Universidad Nacional Autónoma de México, la tinta de los tatuajes no desarrolla temas oncológicos, pero el riesgo está en que llegue a enmascarar un nuevo lunar y no se pueda vigilar su evolución en caso de un crecimiento maligno. La recomendación, debido a esto, es no tatuarse encima de lunares.
Al contrario, existen estudios extensivos que sí han demostrado que fumar es un factor importante para el desarrollo de cáncer. Por lo tanto, de acuerdo con la evidencia científica actual, tener tatuajes no es igual de riesgoso que fumar.
Las complicaciones más comunes que pueden ocurrir tras tatuarse en realidad son infecciones, especialmente de las bacterias estafilococo aureus y streptococcus pyogenes, que se derivan de malas prácticas de cuidados tras el procedimiento. También es posible, aunque poco común, contraer infecciones virales como VIH y hepatitis, que ocurriría en caso de usar una aguja contaminada.
Por eso, si estás considerándolo, es muy importante tatuarse con un profesional que esté certificado por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y cuente con su tarjeta sanitaria.
De acuerdo con el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, el 32 por ciento de la población mexicana tiene al menos un tatuaje.
Algunas de las recomendaciones emitidas por la clínica Mayo para mantenerse saludable después de realizarse un tatuaje incluyen: mantener limpia el área tatuada, usar humectante, evitar exposición al sol, evitar nadar, usar ropa holgada, y no quitar las costras que puedan formarse mientras la piel se recupera.
En conclusión, no hay ninguna evidencia de que la tinta de los tatuajes provocan cáncer, y también es falso que sea igual de dañino que fumar. A pesar de esto, es importante notar que sí hay riesgos derivados de esta práctica, pero pueden disminuirse al tomar las precauciones sanitarias emitidas por las autoridades.