Kenia Hernández Rivera · 11 de mayo de 2026
Usuarios de Facebook, X y TikTok difundieron un video que muestra una supuesta lluvia torrencial acompañada de granizos gigantes en México, pero este contenido es falso. La desinformación circula durante la temporada de lluvias, que ocurre entre mayo y octubre, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Un análisis de la herramienta SynthID arrojó que el video fue creado con inteligencia artificial y, además, no existen registros de granizos con ese tamaño: de entre 40 y 55 centímetros de diámetro.
El récord mundial del granizo más grande documentado corresponde a una pieza de 20.3 centímetros, registrada en Dakota del Sur, Estados Unidos, en 2010, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés).
Aram Nava Valdez, jefe de proyecto de Pronóstico del Valle de México y supervisor en el Centro Nacional de Previsión del Tiempo del SMN, explica en entrevista con El Sabueso que esa medida registrada en Dakota del Sur es el límite teórico que la física termodinámica estima como posible en las condiciones atmosféricas del planeta.
Es decir, los científicos estiman hasta dónde puede crecer el granizo a partir de factores como la temperatura de la atmósfera, las corrientes de aire dentro de la tormenta, la humedad y la energía disponible en las nubes.
“Señores, supuestamente esto está pasando en México (…). La venida de Dios está cerca, usted lo está viendo con sus propios ojos”, afirma un usuario en el video desinformante que tiene una duración de menos de un minuto y que hasta el momento acumula 4,300 “me gusta”, 340 comentarios, 861 compartidos y 365,000 visualizaciones en Facebook.
Una búsqueda inversa de imágenes en Google arrojó otras publicaciones que ubicaban el escenario del supuesto hecho en India, aunque ninguna remitió a agencias de noticias internacionales o medios de comunicación locales.
Al analizar el video con SynthID, herramienta de Google diseñada para detectar contenido creado con inteligencia artificial, el sistema concluyó que la imagen probablemente fue generada con IA.
De acuerdo con la herramienta, las bolas de granizo de ese tamaño pesarían varios kilos, lo que habría aplastado el techo del automóvil blanco y destruido el parabrisas al caer sobre el vehículo. Pero en las imágenes el granizo parece descender suavemente sobre el cristal.

“El granizo real de gran tamaño suele presentar formas irregulares y dentadas debido al proceso de congelación del agua en las nubes. Estas esferas son demasiado perfectas, blancas y lisas”, indicó otra de las respuestas de la herramienta.
Al usar WasItAI, la herramienta también detectó indicios de contenido generado con inteligencia artificial.

De acuerdo con la NOAA, el récord oficial del granizo de mayor diámetro corresponde a la piedra de 20.3 centímetros registrada en Vivian, Dakota del Sur, el 23 de julio de 2010, cuyo tamaño equivale al de una pequeña bola de boliche. En contraste, el video viral muestra supuestos granizos que duplican esa dimensión y asemejan pelotas de pilates, algo meteorológicamente improbable sin provocar destrucción total en el entorno, señala Nava Valdez.
“Todos los servicios meteorológicos del mundo trabajamos en conjunto con la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Todos estos récords, ya sean temperaturas máximas y mínimas, tamaño de granizo o intensidad de tormentas, se registran ante la OMM”, explica.
Al revisar el sitio oficial de la OMM —organismo especializado de Naciones Unidas para el tiempo, el clima y el agua— no hay información sobre un nuevo récord de granizo. Entre sus comunicados recientes aparecen temas relacionados con calor extremo, sistemas agroalimentarios y olas de calor en Europa.
El especialista detalló que el granizo se forma dentro de las nubes cumulonimbus, conocidas por su gran tamaño y por tener una apariencia similar a una coliflor en la parte superior. Estas nubes pueden alcanzar entre 15 y 16 kilómetros de altura en zonas como la Ciudad de México..
Dentro de ellas existen fuertes corrientes de aire ascendentes y descendentes —llamadas updrafts y downdrafts— que impulsan pequeñas gotas de agua superenfriada. Cuando estas gotas ascienden a regiones con temperaturas de entre -10 y -30 grados Celsius, comienzan a congelarse. Después descienden y vuelven a subir repetidamente, acumulando nuevas capas de hielo hasta que su peso supera la fuerza de las corrientes de aire y finalmente caen a la superficie como granizo.
Respecto al término, Nava Valdez señala que la Organización Meteorológica Mundial establece un criterio preciso: se considera como granizo a toda partícula de hielo con un diámetro igual o superior a 5 milímetros (0.2 pulgadas). Por debajo de ese umbral, el fenómeno recibe otros nombres: hielo granulado, ice pellets o graupel, ese “granizo blando que se deshace casi al tocar el suelo por su baja densidad”. En otras palabras, se diferencia del primero por su textura suave y menor tamaño.
Denominaciones como pedrisco, para granizo igual o superior a 5 milímetros, son regionalismos válidos, del mismo modo que en México se llama chubascos a las tormentas breves de 25 o 30 minutos que en otras partes del mundo se conocen como chaparrones. La meteorología es también, en parte, un lenguaje local.
En cuanto a si el granizo es más frecuente en una temporada del año, ocurre principalmente en primavera y verano porque en esas estaciones la atmósfera acumula el calor latente necesario para impulsar el desarrollo vertical de las nubes. La humedad que ingresa desde el océano Pacífico, el mar Caribe o el golfo de México alimenta esas nubes que, con energía suficiente, se transforman en cumulonimbus capaces de generar granizo.
En invierno, aunque también hay ingreso de humedad, la atmósfera más fría no dispone de esa energía. Lo que prevalece son cristales de hielo en altura, que a veces producen halos solares —ese arcoíris circular alrededor del sol— en lugar de granizo.
“Los usuarios han popularizado varias ideas erróneas sobre el granizo. La más extendida es asociarlo con el frío invernal. Como contiene hielo, muchos asumen que solo cae en invierno. Otro mito recurrente sostiene que ciertas formas irregulares de los gránulos son evidencia de partículas químicas o intervención artificial, teorías conspirativas que circulan cada vez que el cielo adquiere tonos pardos o amarillentos antes de una tormenta”, añade.
En conclusión, el video que muestra una lluvia torrencial con granizos gigantes en México es falso. Además de ser generado con inteligencia, el récord mundial hasta ahora es de 20.3 centímetros de diámetro.
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