Es falso que los disruptores endocrinos hacen que el cerebro “se perciba como homosexual”

Regina López Puerta · 26 de enero de 2024

Es falso que los disruptores endocrinos hacen que el cerebro “se perciba como homosexual”

“La comida tiene disruptores endocrinos que afectan la producción de testosterona y hace que el cerebro no se perciba como macho y se vuelva homosexual”, dice una publicación en instagram que ya acumula 6 mil 377 “me gusta”. Pero es falso que estos químicos pueden alterar las preferencias sexuales de una persona.

El video atribuye que hay una creciente cantidad de personas que se identifican como parte de la comunidad LGBT+ a causa de que consumen sustancias que alteran las hormonas a través de la comida. Entre ellas nombró sustancias como el glifosato y la atrazina.

Estas sustancias, que también se llaman disruptores hormonales, sí existen, y tienen la capacidad de alterar las características fisiológicas de los seres humanos. Sin embargo, el doctor Aldo Gómez explicó a El Sabueso en entrevista que es falso que puedan alterar las preferencias sexuales o la identidad de género de una persona. 

Además aclaró que para que puedan llegar a tener un efecto significativo en la salud, tendrían que ser consumidos casi de manera diaria por un periodo de tiempo prolongado.

El video cita un estudio que ya no está vigente y está ligado a una teoría conspirativa

Para justificar el razonamiento, el video cita un estudio de los efectos de la atrazina y el glifosato sobre los animales, específicamente las ranas. Pero este estudio ya fue viral hace casi diez años, cuando el estadounidense Alex Jones, un conocido conspiranoico, se encargó de popularizar esta teoría al decir que el químico volvió a las ranas homosexuales.

La comunidad científica cuestionó el estudio ampliamente, pues el discurso de Jones malinterpretó los hallazgos, y hasta la fecha sigue estando  bajo el escrutinio científico. 

Este estudio de la Universidad de Duke, explica cómo el discurso de Jones utiliza hallazgos científicos para generar pánico. Además invalida el trabajo de ecologistas queer y teóricas feministas y transgénero. El estudio de Duke aclara que los hallazgos reales de estos estudios no prueban que los químicos vuelven a los animales homosexuales.

Más allá de esto, el doctor Gómez explicó a Animal Político que los estudios de más de diez años ya no tienen vigencia ni validez científica a menos que se trate de estudios realizados sobre largos periodos de tiempo. Por lo tanto, ya no es un estudio vigente y hasta el momento no ha salido ningún estudio científico que compruebe que los químicos glifosato y atrazina vuelven a los animales homosexuales.

No existe evidencia de que los disruptores endocrinos modifiquen las preferencias sexuales

Finalmente, el doctor Gómez aclaró que hasta la fecha no hay estudios que comprueben que los disruptores endocrinos tienen un efecto sobre las preferencias sexuales o la identidad de género. La soya sí ha sido ligada a aspectos de feminización fisiológicos, por su efecto en las hormonas. Pero es falso que esto tenga un efecto en las preferencias sexuales.

Por lo tanto, la publicación viral desinforma. No existen pruebas científicas para decir que los químicos conocidos como disruptores hormonales tengan un efecto sobre las preferencias sexuales de las personas. Utiliza un estudio que ya no tiene validez científica y ha sido malinterpretado por las comunidades de ultraderecha para invalidar a las personas LGBT+.