Redacción · 5 de marzo de 2025
Una cadena de WhatsApp comparte una serie de supuestos hechos que comprueban que los alimentos u organismos genéticamente modificados (OGM) son peligrosos para el consumo humano, y recomienda no comprar alimentos cuyo código de barras inicie en ocho, pero la información está sacada de contexto.
Una persona usuaria de nuestro Verifichat nos pidió revisar la cadena de mensajería y encontramos que en México cuando un código de barras empieza con ocho y tiene un total cinco dígitos sí significa que es un alimento genéticamente modificado, según explica la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO).

Sin embargo, si el ocho está al inicio del código de barras y no cuenta con un total de cinco dígitos, en realidad puede indicar que es un producto registrado en países de Asia Oriental, Europa y El Caribe, detalla el GS1, un organismo internacional encargado de regular los estándares de los códigos de barras.
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Estados Unidos permite el consumo y cultivos de alimentos con esta condición, bajo la supervisión de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y el Departamento de Agricultura (USDA) con el fin de garantizar la seguridad para la salud humana, animal y agrícola.
Además, desde 2022, Estados Unidos implementó un etiquetado obligatorio para alimentos genéticamente modificados, utilizando el término “bioengineered” para informar a los consumidores.
De igual modo, Japón tampoco prohíbe el consumo y cultivo de alimentos y organismos OGM siempre y cuando éstos cumplan con los criterios de seguridad y se implemente el ‘Protocolo Cartagena’ el cual, consiste que se indique al gobierno el proceso de bioingeniería y un etiquetado obligatorio que indique su origen.
La televisión de China no admitió un aumento de cáncer por su consumo
La cadena de WhatsApp también asegura que “la Televisión Central China (CCTV) aceptó que el cáncer aumentó por el consumo de alimentos genéticamente modificados”. Sin embargo, no se encontró evidencia de que la televisora haya dicho esta afirmación.
El Sabueso encontró que sólo existe una publicación de la televisora relacionada a los organismos genéticamente modificados. En un trabajo publicado en 2014, investigaron sobre el maíz genéticamente modificado, clasificado como “Bt Shanyo 63”, para saber si estaba a la venta en los mercados de Wuhan.
La televisora realizó un muestreo de cinco bolsas de arroz comercializadas y encontró que tres de ellos sí fueron genéticamente modificados.
Dos años más tarde, en 2016, la revista científica Sciencedirect informó que este tipo de arroz recibió una certificación como alimento seguro. Desde esa fecha no hay evidencia científica que relacione esta variante con cáncer o tumores cancerígenos en humanos.
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Rusia ha prohibido el consumo y venta de alimentos genéticamente modificados mediante la Ley Federal 358-FZ, implementada desde 2016 y establece que el cultivo y la cría de animales y cultivos transgénicos son ilegales.
Sin embargo, desde 2019 permite su uso con fines de investigación científica, para que Rusia sea menos dependiente de los cultivos importados.
No existe evidencia de que los OGM hayan provocado la extinción de animales por más de tres generaciones, como menciona la cadena de WhatsApp.
La cadena también asegura que “están estrictamente prohibidos en las universidades”. Sin embargo, El Sabueso no encontró evidencia de que alguna universidad los prohiba, ni con fines de investigación o para su consumo dentro de las instalaciones.
De hecho, investigaciones científicas sobre estos alimentos y su seguridad en la salud humana, animal y agrícola, se realizan desde estas entidades académicas.
Por ejemplo, tan sólo en México, la Facultad de Química de la UNAM cuenta con un laboratorio especializado en la detección y cuantificación de organismos genéticamente modificados. Además forma parte de la Red Nacional de Laboratorios de Detección de OGM en México.
Así como la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Xochimilco, que ha realizado investigaciones sobre los impactos del maíz genéticamente modificado en la salud humana y el medio ambiente.
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Los OGM o productos transgénicos son aquellas plantas, microbios y animales a los que se les modificó su ADN usando técnicas de ingeniería, explica la biblioteca nacional de medicina de los Estados Unidos.
En el caso de los alimentos como frutas y verduras que se comercializan actualmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) encontró que han aprobado satisfactoriamente las evaluaciones de seguridad y no es probable que presenten riesgos para la salud humana.
Además, señala que los OGM brindan beneficios indirectos para la salud y desarrollo humano, por ejemplo, un menor uso de químico y aumento de producción en la industria agrícola, así como una mayor sustentabilidad en cultivos sobre todo en países en desarrollo.
Sin embargo, también precisa que cada alimento modificado genéticamente debe evaluarse detalladamente para comprobar su seguridad, así como la continuidad de estudios sobre los efectos a largo plazo por el consumo de este tipo de alimentos.
Por otro lado, el Instituto Europeo de Química, Física y Biología menciona que algunas de las desventajas en cultivos son la posible aparición de especies nuevas en hongos y virus, así como el desarrollo de resistencia por parte de antibióticos en organismos.
Si bien, existen investigaciones que relacionan el consumo de este tipo de alimentos con el desarrollo de enfermedades como el cáncer, hasta la fecha no hay evidencia concluyente de que el consumo de alimentos genéticamente modificados provoque enfermedades en humanos.
En conclusión: Hasta el momento no hay pruebas científicas concluyentes de que su consumo sea dañino en humanos, animales y cultivos, y si bien, algunos países mantienen restricciones, universidades y gobiernos optan por continuar con las investigaciones científicas sobre los alimentos y OGM.