No hay evidencia de que Coenzima Q-10 y Omega 3 curen el COVID persistente, como difunden en redes

Diana Soto · 29 de abril de 2025

No hay evidencia de que Coenzima Q-10 y Omega 3 curen el COVID persistente, como difunden en redes

Un video en TikTok asegura que científicos confirmaron que tras padecer COVID-19, y aplicarse la vacuna contra esta enfermedad, en algunas personas se activa una inflamación sistémica que puede ser atendida con Coenzima Q-10 y Omega 3.

Sin embargo, síntomas como la inflamación sistémica, el insomnio, la fatiga, subidas y bajadas de presión, y las afectaciones a las mitocondrias que dan energía a cada célula, entre otros mencionados en la publicación, están asociados más bien con una condición conocida como COVID persistente, de acuerdo con especialistas en medicina interna y epidemiología consultados por El Sabueso.  

Además, hasta ahora no hay evidencia de que suplementos como la Coenzima Q-10 o el Omega 3 curen esta condición, que actualmente no tiene un tratamiento específico. 

Por otro lado, aunque hay registros de síndromes post vacunación, la respuesta inmune que estimula la aplicación de una vacuna no es lo suficientemente fuerte como para provocar esos síntomas a largo plazo. 

Pese a ello, una publicación en TikTok alcanzó más de 246 mil “me gusta” y 13.7 millones de reproducciones al señalar que “científicos ya confirmaron que tras el COVID y vacunación, en algunas personas se activa una inflamación sistémica (sic)”, que puede atenderse con productos como la Coenzima Q-10 y Omega 3.

COVID persistente no se cura con Omega 3 y Coenzima Q-10

De acuerdo con el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), el COVID persistente es una condición crónica que aparece principalmente en personas que tuvieron una enfermedad grave por el virus SARS-CoV-2. Aunque también se puede presentar en pacientes que no la hayan padecido a ese nivel. 

Sin embargo, tras la pandemia no se ha encontrado una cura específica para esta condición, que hasta la fecha sigue siendo estudiada alrededor del mundo, de acuerdo con Luis Del Carpio Orantes, médico internista e investigador de COVID persistente, y Mauricio Rodríguez, vocero del Programa de Riesgos Epidemiológicos de la UNAM.

“Es totalmente falso que pueden curar un COVID persistente, porque la verdad hasta ahorita no hay una cura como tal, no hay tratamientos incluso al 100%. Hay mucha investigación alrededor, pero la verdad que ya hablar de un tratamiento, de una cura, de algo que te va a aliviar al 100%, pues la verdad que todavía no”, explicó Carpio Orantes. 

En este sentido, los especialistas explicaron que los síntomas mencionados en el contenido desinformante sí se asocian al COVID persistente, pero no hay evidencia contundente de que consumir Coenzima Q-10 u Omega 3 puede curar esta condición, sobre todo si no han sido recetadas por un especialista.  

“Esos productos se deberían usar con la supervisión de un médico. Lo que yo recomendaría es ir a un médico internista o a un servicio de medicina interna a que se haga una evaluación general para tomar un análisis de sangre, hacer un estudio completo, identificar exactamente qué es lo que está fallando y como es la falla, para poder ofrecerle al paciente”, detalló Rodríguez. 

Detalló que tomar estos suplementos sin prescripción médica puede ser nocivo para la salud si, por ejemplo, existe falla renal, hígado graso o un exceso de Omega 3. 

En cuanto al tema de las vacunas consideró que el beneficio que tienen supera los riesgos. Entre ellos que un esquema de vacunación actualizado ayuda a prevenir el COVID persistente, de acuerdo con la CDC

“No me parece correcto buscar atribuirle algo de esto a las vacunas porque la respuesta inmune que estimulan las vacunas, no es tan fuerte como para provocar algo así. Las vacunas utilizan solo un fragmento del virus, no utilizan el virus completo”, detalló Rodríguez. 

Sobre esta misma atribución, Carpio Orantes explicó que la vacuna contra el SARS-CoV-2 si ha presentado síndromes post vacunales, como señaló el New York Times en una publicación de 2025, pero esto es en un porcentaje pequeño y aún se está estudiando. 

“Los grupos antivacunas insisten en conjuntar estos síndromes postvacuna con el COVID persistente a la vez que son temas totalmente ajenos”, detalló.

En conclusión: Es falso que el COVID persistente se cure con Coenzima Q-10 y Omega 3; no hay evidencia de que cure esta condición y lo ideal es asistir al médico si se padece.