Samedi Aguirre · 20 de enero de 2021
¿La Corte Internacional de Derechos Humanos reglamentó el uso del dióxido de cloro para ser administrado como tratamiento médico? Eso dice una un texto que se ha replicado en Facebook, Twitter y hasta en WhatsApp.
Pero la verdad… es que no existe la Corte Internacional de Derechos Humanos. Y ninguna autoridad internacional que se haya pronunciado a favor del dióxido de cloro como tratamiento médico.
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Se trata de un químico tóxico, que hasta el momento no ha probado ser efectivo contra la COVID, ni contra ninguna otra enfermedad, y en cambio sí ha estado vinculado con intoxicación y muertes.
Pues no. Es falso lo publicado en redes sociales, sobre que “se reglamenta el uso del Dióxido de cloro para toda persona que así lo requiera”.
Supuestamente “la Corte Internacional de Derechos Humanos” fue quien “ordenó a los Países Miembros que desapliquen las Normas que van en contra de los Derechos Humanos (sic)”
La institución más cercana a lo que dice el texto es la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Animal Político consultó con ellos y nos explicaron que:
“La Corte Interamericana de Derechos Humanos jamás se ha expresado respecto al uso de dióxido de cloro como tratamiento contra coronavirus u otras enfermedades”.
También nos dijeron que “En ningún momento se ha hecho mención a lo que señala la noticia expresada en el portal de canal7.salta.com — uno de los portales que ha replicado la información falsa— sobre el uso de dióxido de cloro ni a ningún tratamiento específico contra el coronavirus”.
La publicación con desinformación cita un supuesto tratado internacional. Al respecto la Corte Interamericana de Derechos Humanos aclaró que ellos sí hicieron una declaración relacionada al COVID-19 y los derechos humanos, pero en ninguna parte del documento se hace referencia al uso de dióxido de cloro.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) dice que “no recomienda utilizar productos a base de dióxido de cloro o clorito de sodio por vía oral o parenteral en pacientes con sospecha o diagnóstico de COVID-19, ni en ningún otro caso, porque no hay evidencia sobre su eficacia y la ingesta o inhalación de estos productos podría ocasionar graves efectos adversos”.
El subsecretario de Salud Hugo López-Gatell y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) advirtieron que “no existe evidencia científica, repito, no existe evidencia científica ni en México ni en el mundo que muestre que el dióxido de cloro es un producto eficaz, y tampoco necesariamente seguro para el control, prevención o tratamiento de COVID-19”.
La FDA reiteró en Estados Unidos que la venta de estos productos de dióxido de cloro “puede poner en peligro la salud de una persona y retrasar el tratamiento médico apropiado”. Las autoridades sanitarias en Chile también señalaron que “MMS no corresponde a un medicamento y no cuenta con la autorización sanitaria de este Instituto”.
En 2016, Argentina advirtió sobre los riesgos de usar esta sustancia. Desde 2010 España también alertó a su población sobre lo peligroso que puede ser consumir dióxido de cloro. Ecuador, Colombia, Perú y Paraguay son otros de los países que han desaconsejado su ingesta.
En este video, especialistas de la UNAM nos explicaron más al respecto: