Ave Velázquez · 27 de septiembre de 2024
Hasta el momento, la fiscalía de Baja California no absolvió a Eliseo “N” de ser investigado por el caso de abuso sexual denunciado por la madre de la niña identificada como Kim, y tampoco ha informado sobre los resultados de ‘estudios de ADN’ supuestamente realizados a la menor de edad, como asegura una publicación en TikTok.
Dicho contenido audiovisual no solo desinforma, también revictimiza a las denunciantes y promueve una narrativa de odio basada en estereotipos de género.
El video asegura que “la fiscalía ha revelado los resultados de las pruebas de ADN tomadas de la zona íntima de la niña y del administrador, los resultados revelan que el administrador no es el culpable de abusar a la niña Kim (sic)”.
Hasta el momento la publicación acumula más de 202 mil “me gusta”, se ha compartido más de 15 mil veces y tiene 5 mil comentarios, entre los que destacan la indignación de los usuarios y los discursos de odio hacía las denunciantes.
Dulce María Corona denunció en redes sociales que su hija Kim fue víctima de abuso sexual en el Jardín de niños “Graciano Viniegra”, al que asistía en Mexicali, Baja California. Los hechos ocurrieron el pasado 9 de septiembre y el mismo día se presentó una denuncia ante la Fiscalía General de Baja California.
Los hechos causaron indignación en la comunidad local y se dieron varias protestas en donde la madre de la niña exigió justicia y señaló la posible negligencia por parte de la clínica que revisó a Kim, ya que no realizaron el debido protocolo de atención a víctimas de violencia sexual.
El posible delito contra Kim sigue en investigación, por lo que las autoridades podrían presentar el caso ante un juez para ratificar acusaciones en contra de los señalados: el maestro Eliseo “N” y una maestra. Otro escenario posible es que la fiscalía de Baja California desestime la denuncia por falta de pruebas.
Rafael Orozco Vargas, fiscal central de Baja California (BC), informó –el 25 de septiembre durante una conferencia de prensa– que las pruebas periciales realizadas a la niña no mostraron alguna lesión que diera cuenta de la agresión sexual.
“Les puedo informar que cerca de (el) 80% (y) 90% de los asuntos donde hay un abuso sexual no dejan ninguna lesión. Estamos hablando de abuso sexual, no estamos hablando de violación, entonces por eso tenemos que ser muy sigilosos puede malinterpretarse… hasta el momento no tenemos ningún elemento que nos permita tomar la decisión final en la carpeta de investigación”, explicó el fiscal californiano.
La gobernadora del estado, Marina del Pilar, dijo en sus redes sociales que se llegarán hasta las últimas consecuencias, y confirmó la separación del cargo de los docentes señalados como presuntos responsables.
Mientras Eliseo “N”, uno de los docentes que fue dado de baja y señalado como el principal sospechoso, negó las acusaciones frente a medios de comunicación y dijo tener pruebas.
La agresión sexual hacia las infancias sucede cuando son obligados a tener contacto sexual mediante besos, caricias, tocamientos; “ver y escuchar pornografía o exhibir los genitales y/o cualquier comportamiento de tipo sexual”, informa el Sistema Nacional DIF,
“Cuando es impuesta una situación sexual, la persona (agresora) se siente con el poder y se siente con la autoridad de hacerlo, eso es violencia, no es abuso (…) a las personas si les da como miedo escuchar violencia sexual o violencia sexual contra las infancias y para bajar un poquito la carga de la palabra mejor vamos a decir abuso pero eso minimiza la problemática”, explica Laura Martínez Rodríguez, psicóloga y directora de ADIVAC, una organización especializada en atención a víctimas de violación.
La violación y el abuso sexual son delitos que se penalizan de manera diferenciada.
De este modo, se considera una violación sexual cuando “por medio de la violencia física o moral realice cópula con persona de cualquier sexo”, el término cópula, legalmente hace referencia a la penetración con aparato sexual, dedos o cualquier objeto vía vaginal,anal y/o bucal.
“Hay conductas muy bien especificadas que tienen un tipo penal, por ejemplo, en la Ciudad de México es hostigamiento, abuso, estupro, tentativa de violacion, violación y violacion equiparada, y cada uno de esos tiene ciertas conductas”, precisó la especialista.
Datos de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción Sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2023, del total de delitos ocurridos en 2022, sólo el 10.9% fueron denunciados y de este porcentaje, el Ministerio Público o Fiscalías estatales iniciaron una carpeta de investigación en casi el 70% de los casos.
Es decir, que de los delitos sexuales ocurridos, el 92.4% no se investigaron porque no fueron denunciados. Martínez Rodríguez, de ADIVAC, dijo que muchas veces los papás no denuncian abusos por miedo a ser señalados o sufrir una revictimización como en el caso de Dulce Corona y su hija Kim.
“Los papás no denuncian,(…) porque precisamente ven cómo están atacando a la mamá (de Kim) y entonces no se quieren exponer y entonces no (quieren exponer) lo que les pasó también a sus niños o a sus niñas” dijo.
En conclusión, hasta el momento la fiscalía no absolvió del delito de abuso sexual contra la niña Kim al maestro Eliseo “N”. La autoridad continúa con las investigaciones sobre el caso.