Fernanda Hernández · 18 de agosto de 2025
Una imagen que asegura que “hay cero niños amish que sufren de cáncer, diabetes o autismo” se ha viralizado entre personas que atribuyen estas enfermedades a las farmacéuticas, pero se trata de desinformación que lleva años circulando para propagar la narrativa antivacunas.
Investigaciones desarrolladas por universidades en Estados Unidos corroboran que si bien los amish tienen una menor tasa porcentual en la cobertura de vacunas y son reticentes a estas, no demuestran un rechazo total.
Tampoco hay evidencia que respalde que los amish están libres de enfermedades, como afirman las publicaciones que acumulan más de 7 mil “me gusta” y 3 mil compartidos en Facebook.
Las páginas que replican este contenido han difundido otras teorías conspirativas que anteriormente fueron desmentidas por El Sabueso, como esta sobre no consumir productos etiquetados por la empresa “Apeel”.
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Los amish son una comunidad cristiana conservadora que vive principalmente en norteamérica. Se estima que en Estados Unidos hay alrededor de 410 mil adultos y niños amish, sobre todo en los estados de Pensilvania, Ohio e Indiana.
Viven en comunidades rurales y son conocidos por llevar un estilo de vida que rechaza el uso de la tecnología dado que sus tradiciones se remontan a los anabaptistas que emigraron desde Europa a finales del siglo XVIII e inicios del XIX.
De acuerdo con el Centro Young de Estudios Anabautistas y Pietistas del Elizabethtown College en Pensilvania, los amish no son un grupo homogéneo, ya que aunque comparten ciertas creencias y prácticas comunes, cada congregación interpreta sus normas de distintos modos.
Muchos amish acceden a servicios médicos modernos, mientras que otros prefieren tratamientos alternativos, naturales y caseros.

Un estudio de 2023 de la Universidad Estatal de Pensilvania reflejó que, pese a tener una tasa de vacunación contra la COVID-19 más baja comparada con otros grupos poblacionales, la brecha entre los amish no fue tan amplia como se especulaba. Esta fue tan solo de 1.6 % menor en comparación con las comunidades sin presencia de estos.
Consultado por PolitiFact en 2023, el epidemiólogo e investigador de la población amish en Lancaster de la Universidad de Maryland, Braxton Mitchell, señaló que las tasas de vacunación varían entre asentamientos. Y afirmó que las vacunas infantiles como la difteria, rotavirus, polio, tétanos y tos ferina suelen ser las que tienen mayor aceptación.
A la par de esto, una encuesta realizada en 2020 a 391 personas amish del condado de Holmes, en Ohio, reveló que el 59 % rechazaba vacunar a sus hijos. Sin embargo, los niños amish con necesidades especiales eran los que tenían más probabilidades de recibir vacunas.
No existe un estudio oficial comparativo entre las tasas de vacunación de amish con el resto de la población.

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Otros estudios han demostrado que los amish sí pueden padecer enfermedades como cáncer, diabetes y autismo. El hecho de que los porcentajes sean menores se debe a diferentes factores como sus hábitos, o a que se realizan menos pruebas y diagnósticos para su detección.
También se ha documentado que la tasa de mortalidad entre amish de cáncer de mama y la leucemia juvenil es inusualmente alta.
En 1995, el doctor Alan R. Shuldiner fundó la Clínica de Investigación Amish de la Universidad de Maryland, en Pensilvania. Desde ahí se han realizado múltiples estudios con amish en busca de genes que puedan ser la causa de enfermedades comunes como diabetes, hipertensión, osteoporosis y cardiopatías.
Esta es una desinformación que, de acuerdo con varios medios verificadores como Snopes, ha circulado desde el inicio de los 2000, luego de que Dan Olmsted, un antivacunas, publicó una investigación sin sustento científico en la que alegó que en una comunidad de amish que visitó solo había tres niños con autismo, lo que supuestamente contrastaba con los índices a nivel nacional.
Entre 2023 y 2025, más medios como EFE Verifica, Maldita.Es, Reuters, PolitiFact y AP desmintieron esta misma desinformación.
En conclusión, la afirmación de que los niños amish no padecen enfermedades debido a que los miembros de esta comunidad rechazan absolutamente las vacunas es falsa.