Diana Leaños · 14 de agosto de 2024
¿El agua alcalina, que es menos ácida que el agua corriente, tiene propiedades que ayudan a disminuir las probabilidades de desarrollar algún tipo de cáncer o enfermedad? No, pero en redes sociales se comparte un video que asegura que ninguna enfermedad puede sobrevivir en un cuerpo alcalino, sin estudios científicos que lo comprueben.
El video que desinforma y se comparte en Telegram y X (antes Twitter), asegura que el científico alemán Otto Warburg ganó el premio Nobel de Medicina al descubrir que el cáncer es causado por un ambiente ácido, por lo que supuestamente se recomienda alcalinizar el cuerpo para contrarrestarlo. Sin embargo, el científico, quien sí estudió las células cancerígenas, en realidad recibió el premio en 1931 por su descubrimiento del modo de acción de la enzima respiratoria.
O sea, su investigación galardonada no tiene nada que ver con el cáncer y su supuesta relación con el agua alcalina.
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El doctor Aldo Gómez explicó a El Sabueso que la teoría de Warburg –que sí hablaba sobre el cáncer y el metabolismo de los tumores– en realidad revelaba que el ambiente ácido, que se desarrolla únicamente en la zona afectada por el cáncer, es un efecto de la enfermedad, más no es una causa, como se menciona en el video. “Un cuerpo ácido no es sinónimo de cáncer”, enfatizó el doctor.
Además, de acuerdo con el National Cancer Institute de Estados Unidos, las razones por las cuales las células llegan a desarrollar tumores cancerígenos aún se encuentran bajo investigación y no se puede atribuir a una sola causa.
Cabe mencionar que en la hipótesis del científico alemán nunca se mencionó o aconsejó la ingesta de agua alcalina, debido a que esta tuviera una carga eléctrica o emociones positivas, como afirman sin sustento en el video que desinforma.
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El agua alcalina es aquella que tiene un nivel de pH (potencial de hidrógeno) alto, lo que hace que esta no sea ácida. El pH es una forma de medir la acidez de una sustancia. Para eso, se utiliza una escala que va del 1 al 14, en el que el 1 es lo más ácido y el 14 lo más alcalino.
El agua potable normal tiene un pH neutro de 7 mientras que el agua alcalina generalmente tiene un pH superior de 8 o 9.
Sin embargo, un nivel de pH superior en el agua que consumimos no ha demostrado ser realmente beneficioso para la salud. El doctor Gómez explicó que el cuerpo se autorregula de manera natural por medio de los riñones, los pulmones y el sistema buffer para mantener el nivel de la sangre entre 7.35 a 7.45, por lo que sí alguno de estos detecta un nivel superior de alcalinidad o acidez, el cuerpo trabaja para regresarlos al nivel base.
Así que contrario a lo que dice el video, la acidez o alcalinidad (nivel de pH) no se puede alterar por lo que comemos o bebemos.
“El consumir alimentos muy ácidos o muy alcalinos a largo plazo, dependiendo de nuestros hábitos, pueden generar que exista un desequilibrio en riñones o pulmones por la acidez en la sangre no es sinónimo de enfermedad sino que es señal de que el cuerpo no se puede autorregular”, explicó Gómez.
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El médico también explicó que existen ciertos riesgos al tomar agua alcalina, en especial la hecha en casa.
“El bicarbonato, va a alterar la forma en la que el cuerpo se regula afectando los riñones, el limón puede causar irritación gastrointestinal y deterioro en el esmalte de los dientes y las piedras volcánicas pueden contener un exceso de electrolitos que llega a crear piedras en los riñones”, aclaró.
Además el doctor sumó que el agua alcalina puede contrarrestar los efectos de varias medicinas como la aspirina, los antibióticos, el omeprazol que necesitan de un medio ácido para funcionar. Por lo que lo más recomendable, de acuerdo con Gómez, es una dieta con ambos alimentos ácidos (proteínas, cereales, lácteos) y alimentos alcalinos (frutas, verduras, cítricos, granos).
En conclusión, no hay estudios científicos que comprueben que el agua o dieta alcalina ayuden a disminuir las posibilidades de desarrollar cáncer u otras enfermedades.