Arturo Daen y Óscar Nogueda · 11 de noviembre de 2024
La presidenta Claudia Sheinbaum, el canciller Juan Ramón de la Fuente y el coordinador de asesores del Ejecutivo, Jesús Ramírez, atribuyen la baja en el flujo migratorio de México hacia Estados Unidos a la estrategia humanitaria del gobierno de México y la “atención a las causas de la migración”.
Sin embargo, la baja importante de “encuentros”, detenciones o expulsiones de migrantes realizadas por autoridades en Estados Unidos -que en efecto se registra este año- coincide con dos factores clave que no mencionaron ambos funcionarios:
El primero que durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se elevaron a nivel récord las detenciones de migrantes en México, registrando entre enero y agosto de este año más de 700 mil, según los datos del Instituto Nacional de Migración.

Y en segundo lugar que en junio pasado, de cara a las elecciones presidenciales, Estados Unidos impuso medidas más estrictas contra la migración, para negar el asilo a migrantes indocumentados y acelerar las deportaciones.
Ambos aspectos, según el análisis de distintas organizaciones especializadas, son los que han tenido mayor impacto recientemente en el fenómeno migratorio.
“Es el resultado de una ofensiva del gobierno mexicano contra la migración que transita por el país, junto con las nuevas restricciones de la administración Biden al acceso al asilo”, señaló la organización de derechos humanos WOLA, sobre la baja en los encuentros migratorios.
La presidenta Sheinbaum, en tanto, defendió el 8 de noviembre pasado que el esquema aplicado por los gobiernos federales de Morena es humanitario, porque “lo que buscamos no solamente es la contención de la migración en el sur, sino que pueda haber empleo. Y se llama ‘humanitaria’ porque nuestra visión es que la esencia de la disminución de la migración tiene que ver con la atención a las causas”.
El modelo, “está funcionando y queremos que siga funcionando”, dijo en tanto el canciller, Juan Ramón de la Fuente.
Esto, aunque en lo que va del gobierno de Sheinbaum también se registró el caso de seis migrantes asesinados por balas del Ejército en Chiapas, y el de dos migrantes colombianos asesinados y cuatro más heridos en Tecate, Baja California, mientras se registraba un supuesto enfrentamiento armado entre civiles armados y elementos de la Guardia Nacional.
El coordinador de asesores de la presidenta Sheinbaum, Jesús Ramírez, destacó en X una reducción de 76% en el flujo migratorio hacia la frontera norte de México.
Esto, dijo, por “la estrategia de atender las causas y apoyar a los países emisores a generar oportunidades de empleo, para que nadie abandone su tierra en busca de oportunidades”.
En un gráfico con el que acompañó su mensaje, se observa que la baja que presume es al comparar 12 mil 498 “encuentros” de migrantes con autoridades fronterizas estadounidenses en un día, el 18 de diciembre de 2023, contra 3,002 registrados el 5 de noviembre de 2024.

Comparó dos días, no meses ni años. Al preguntar sobre su fuente, Ramírez envió una lámina titulada “Modelo humanitario de movilidad”, de la Secretaría de Relaciones Exteriores. En ella aparecen las mismas cifras y se cita como fuente a Customs and Border Protection (CBP).
En la base de datos CBP Data Portal se observa que luego de alcanzar un récord en diciembre de 2023, con más de 249 mil encuentros, desde enero de 2024 comenzó a registrarse un descenso y dicha baja se aceleró en junio.
De ese modo, la Patrulla Fronteriza registró solo 53 mil 858 encuentros en septiembre pasado -la cifra más reciente disponible en su portal-, una baja de 75% respecto al mismo mes de 2023, proporción que coincide con lo mencionado por Jesús Ramírez.

Lo que omitió el coordinador presidencial es que durante el sexenio de López Obrador y con el impacto de la pandemia se registraron niveles récord de “encuentros de migrantes” en la frontera con Estados Unidos, alcanzando 1 millón 659 mil en 2021, y más de 2 millones tanto en 2022 como en 2023.

Y como ya mencionamos, el funcionario tampoco mencionó el récord de detenciones de migrantes en territorio mexicano desde que gobierna Morena.
De enero a agosto se registraron 719 mil 690, mientras que en todo 2023 la cifra fue de 563 mil 569. La tendencia ha sido creciente. El año con más detenciones en el sexenio de Peña Nieto fue 2015, con casi 200 mil casos.
“Con una fracción de los recursos de sus homólogos estadounidenses, las agencias de control migratorio mexicanas desempeñaron un papel fundamental en la marcada disminución de las llegadas a la frontera entre Estados Unidos y México este año fiscal”, destacó la organización Instituto de Política Migratoria.
“Sin embargo, debido a la limitada capacidad y los recursos de detención, el gobierno mexicano ha repatriado solo el 2 por ciento de los migrantes detectados entre enero y agosto. En cambio, las autoridades mexicanas reubican a muchos migrantes, especialmente venezolanos, en el sur de México, buscando incentivar su salida voluntaria o la búsqueda de asilo en México”.
En julio pasado en entrevista con Animal Político Tonatiuh Guillén, excomisionado del Instituto Nacional de Migración, reconoció que luego de las presiones e incluso amenazas de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, el gobierno de López Obrador cambió su política, para detener a más migrantes.
“Se volvió a la misma política migratoria de antes, pero mucho más cruda con un aparato militar detrás y con la militarización del INM”, refirió Guillén.
“No sólo se volvió a lo anterior, sino que se dieron varios pasos atrás con la militarización de la contención migratoria, algo, además, con lo que soñaría el propio Donald Trump en Estados Unidos, pero que no puede hacer, porque allá el ejército no puede intervenir de manera directa en el control migratorio”.
Para entender mejor: No hay absoluto respeto a los derechos de migrantes, como dice AMLO
Otra organización, el Grupo de Monitoreo de la Frontera Central, denunció en septiembre pasado que autoridades irrumpieron en domicilios en la Ciudad de México para ejecutar traslados en autobús de migrantes a estados más al norte, como Zacatecas y San Luis Potosí, “sin información clara ni la entrega de documentos regulares de tránsito”, además de registrar casos de migrantes que han sido incomunicados.
En el informe “Principio de No Devolución 2023”, la organización Instituto para las Mujeres en la Migración (IMUMI) documentó violaciones a los derechos de las personas migrantes, tales como incomunicación en las estaciones migratorias, falta de información y reconocimiento de la condición de refugiado, negativa de entregar documentación a los solicitantes de asilo, y violación de la garantía de no devolución.
En dicho informe, también se reportó la devolución a sus países de origen de 205 personas reconocidas como refugiadas, incluso aunque cinco de ellas tenían una cita para el procedimiento de asilo en Estados Unidos, por medio del sistema CBP One.
Las personas con un procedimiento CBP One deben esperar en México hasta el día de su audiencia en Estados Unidos, la cual puede llevar una espera de varios meses.
A esto se suma que la Fundación para la Justicia y el Estado Democratico de Derecho (FJEDD) subrayó la militarización del Instituto Nacional de Migración, donde el 44%de los titulares de las oficinas de representación tiene formación militar.
Con información de Manu Ureste