León Ramírez · 13 de septiembre de 2022
El gobierno mexicano defiende que la Guardia Nacional quede bajo el mando operativo del Ejército afirmando que se tendrá un modelo policial similar a España, Francia e Italia, pero sus afirmaciones son engañosas.
Aunque estas naciones tienen policías dependientes de las Fuerzas Armadas, creadas en el siglo XVIII y XIX, también conservan corporaciones de policías civiles nacionales, entre quienes distribuyen tareas de seguridad pública.
Esto difiere del caso mexicano, donde se eliminó la policía civil nacional, que era la Policía Federal, y solo existe la policía militarizada, la Guardia Nacional. El resto de policías preventivas civiles que quedan en México son estatales y municipales, pero ya no hay ninguna federal.
Lee más: Hay 14 recomendaciones de CNDH a fuerzas armadas este sexenio, no sólo 2, como dijo AMLO
Además, aunque el presidente López Obrador dijo que hay “muchísimos países” con un modelo similar al de México, una investigación de Víctor Sánchez Valdés muestra que el 67% de los países en el mundo tiene un esquema de provisión de seguridad civil, a través de una Policía Nacional o cuerpo afín, y solo en el 16% es totalmente militar.
“En Francia, en Italia, en España, la Guardia Civil Española depende de las fuerzas armadas y lo mismo pasa con los Carabineros en Italia; y en Francia y en muchísimos países”, dijo el presidente López Obrador durante la conferencia de prensa del 6 de septiembre.
“Forman parte de las fuerzas armadas y allá nadie pide que desaparezcan”, insistió el 7 de septiembre, previo a que en el Congreso se aprobara la incorporación de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Entérate: Es oficial, Sedena toma el control de la Guardia Nacional; AMLO publica decreto
Incluso después de la publicación del decreto, Jesús Ramírez, vocero presidencial, acusó en su Twitter que aunque hay quienes critican esta decisión, “no cuestionan a España o Italia que tienen un modelo similar”.
Instancias internales. critican que @GN_MEXICO_ esté en @SEDENAmx pero no cuestionan a España o Italia que tienen un modelo similar. Alegan q crecerán violaciones a DDHH y violencia, pero con GN disminuyeron homicidios,delitos y son 14 recomendaciones de CNDH y no hay impunidad. pic.twitter.com/6KfJfBz4jY
— Jesús Ramírez Cuevas (@JesusRCuevas) September 10, 2022
Sin embargo, sus afirmaciones omiten que en los tres países las tareas nacionales de seguridad pública no recaen únicamente en una policía militarizada como la Guardia Nacional, o en el Ejército, como ahora se plantea en México.
Allá se conservan policías civiles nacionales, entre quienes reparten las tareas, y en el caso de la Guardia Civil española mantiene controles del Ministerio del Interior.
En territorio español existen dos corporaciones:
Los dos grupos deben “proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana”, pero tienen asignados territorios distintos y labores exclusivas, según el portal de la Guardia Civil.
Te puede interesar: Paso de la Guardia Nacional a la Sedena deja fuera a 23 mil policías federales; elementos acusan incertidumbre y discriminación
A la Policía Nacional “le corresponde ejercer sus funciones en las capitales de provincia y en aquellos núcleos urbanos que el Gobierno determine”, mientras que la Guardia Civil “es responsable en el resto del territorio nacional y en el mar territorial”.
En cuanto a las labores exclusivas, la Policía Nacional se encarga de la expedición del Documento Nacional de Identidad y pasaporte, y la investigación de delitos relacionados con drogas. Mientras, la Guardia Civil vigila el control de las armas y explosivos, las vías de comunicación, puertos y aeropuertos.
Tomás Gisbert, investigador del Centre Delàs d’Estudis per la Pau, en Barcelona, España, confirma que el modelo español contempla a las dos policías: una completamente civil, que está enfocada en las ciudades, y otra militarizada, concentrada en áreas rurales, con la excepción de las comunidades autónomas.
La Guardia Civil, señala, depende del Ministerio del Interior y del Ministerio de Defensa, pero “cada día ha sido un cuerpo más policial”.
Aún así, Gisbert considera que la Guardia Civil no es un modelo a seguir, pues si bien reconoce los señalamientos de corrupción hacia miembros de la Policía Federal en México, la policía militarizada española, dijo, también ha estado involucrada en actos de represión, violaciones a derechos humanos y golpes de estado, desde su constitución.
“La Guardia Civil es un cuerpo que nació para la represión, sobre todo en el ámbito rural”, refirió. Por ejemplo, menciona que apoyaron la dictadura de Miguel Primo de Rivera, el segundo bienio de la Segunda República Española y, recientemente, impidieron la votación en el referéndum de Cataluña.
“La policía tiene que ser un cuerpo completamente civil. A parte no tiene razón de ser un cuerpo militar. Perseguir el delito no es una tarea de los militares, la función que tienen es la defensa frente al exterior”.
Y, contrario a lo que sostiene el presidente Andrés Manuel López Obrador, sí hay registro de propuestas para desmilitarizar la Guardia Civil, de parte de grupos como la Confederación Europea de Policía (Eurocop) y políticos como Pablo Iglesias.
Para el caso francés, información de la Organización para la Seguridad y la Cooperación de Europa (OSCE) muestra que también se tienen dos corporaciones policiacas:
Similar al modelo español, el portal de la OSCE detalla que mientras la Policía Nacional se enfoca en las ciudades y zonas urbanas, la Gendarmería Nacional actúa en áreas poco pobladas del país.
La Policía Nacional, señala, es dependiente del Ministerio del Interior, realiza operaciones de seguridad y, bajo la supervisión del poder judicial, ejecuta investigaciones criminales y entrega órdenes de allanamiento.
En tanto, la Gendarmería Nacional forma parte de las Fuerzas Armadas y se encuentra “bajo la responsabilidad del Ministerio de Defensa para efectos administrativos y orgánicos”.
Sin embargo, “está adscrita operativamente al Ministerio del Interior para sus misiones dentro de Francia, y las investigaciones penales se llevan a cabo bajo la supervisión de fiscales y jueces”.
Y en Italia, el portal de la Interpol identifica cuatro corporaciones:
Aunque el presidente afirma que hay “muchísimos países” con un modelo similar al de México, el investigador Víctor Sánchez Valdés publicó en la revista Nexos un análisis que exhibe que la mayoría de los países tienen policías nacionales civiles.
Según sus hallazgos, de 200 países –193 miembros de la ONU y 7 territorios– 134 tienen una policía completamente civil; 16 tienen tareas de seguridad compartidos entre un cuerpo civil predominante y uno militarizado (como España y Francia); 17 países en donde las tareas de seguridad se llevan a cabo de forma concurrente y 33 tienen mando primordialmente militar.
Es decir, en la mayoría de los países las labores de seguridad pública recaen en su totalidad o principalmente en las policías civiles.
En entrevista, Sánchez señala que si bien hay similitudes entre la Guardia Nacional y estas gendarmerías, no es equiparable el modelo mexicano con el español y francés.
“Aquí no tenemos dos cuerpos distintos, sino que solo tenemos uno. Sí hay ciertas similitudes de la Guardia Nacional con esas gendarmerías, pero allá existe una policía nacional completamente civil”, señala.
“Más de una veintena de países han seguido el modelo contrario a México; la tendencia global es hacia hacer civiles las policías. La tendencia que sigue el gobierno de Andrés Manuel es la ruta contraria, es militarizar las policías”, dice Sánchez.
El 30 de junio de 2019 empezó a operar la Guardia Nacional y, a tres años, más de 70 mil de los 100 mil miembros de la corporación son militares.
En paralelo, el gobierno federal ha encargado al ejército una serie de tareas como la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, el Tren Maya y las sucursales del Banco del Bienestar.
Y como te contamos en esta nota, la Sedena manejará en 2023 la cantidad más alta de recursos económicos en su historia, de aprobarse propuestas del gobierno federal.
Para la organización Intersecta, el paquete de reformas que se aprobó en el Congreso “no cumple con ninguna de las condiciones que marca la Constitución”, de que la Guardia se mantuviera como una corporación civil.